En mi poder un periódico beniano de 1992, cuyo titular destaca la alarma sobre un proyecto de CORDECO, la construcción de una carretera de Cochabamba al Beni que atraviese el TIPNIS. Autoridades benianas de CORDEBENI previnieron acciones contra esa iniciativa en respeto a los pueblos amazónicos, exigieron cambios constitucionales en defensa del área y de los nativos trinitarios, yuracarés, yuquis y mojeños.

El tema del “Progreso y civilización” como paradigmas contrarios a la naturaleza y los derechos indígenas, tiene en Bolivia muchos años. El escritor Pablo Cingolani denunció el saqueo del Parque Madidi en noviembre del 2005 en “El juguete rabioso”; recordemos los incidentes de narcotráfico en el parque Kemp Mercado, las pozas de maceración en el Parque Carrasco, Tunari y ahora, la carretera para la siembra de coca en el Tipnis.

El Cònsul Honorario del Ecuador en Cochabamba, el Dr. Oscar Arze Quintanilla, me hace conocer una inteligente iniciativa de alcance planetario elaborada por el Presidente Rafael Correa, sus ministros y asesores (inteligentes), sobre lo que puede y debe hacerse con el TIPNIS. Se trata de efectuar algo semejante al Parque Nacional YASUNÍ, cuyo objetivo es mantener intactas indefinidamente las reservas naturales e inexploradas reservas petroleras del lugar más diverso del mundo. Ecuador pidió una contribución internacional equivalente a la mitad de utilidades que recibiría el Estado en caso de explotar petróleo (reservadas calculadas en 846 millones de barriles, el 20% de su riqueza energética)

Correa, ya en 2007 ante las NNUU propuso la solución al calentamiento climático: Que la comunidad de países ricos financien con 3.600 millones de dólares, 50% de recursos depositados en un fondo de capital administrado por PNUD, el Estado, la sociedad civil y representantes de los contribuyentes. Permite evitar la emisión de 407 millones de toneladas de CO2, reducción anual mayor que todo el Brasil y Francia; además, respetar los derechos de los pueblos Tagaeri y Taromenane.

El Parque Nacional Yasuní alcanza 982.000 Ha en la cuenca de la amazonía occidental, contiene 2.274 especies de árboles; en una sola hectárea alberga 655 especies de árboles más que EEUU y Canadá juntos. Miles de especies avícolas, reptiles, plantas vasculares, cien mil especies de insectos por hectárea, densidades en anfibios, mamíferos, aves y plantas de la Amazonía.

Los países que pueden aprovechar de este proyecto son: Brasil, Costa Rica, India, Bolivia, Malasia, Filipinas y Venezuela. El importante proyecto tiene el apoyo de seis premios Nóbel de la Paz y la Medicina; seis ex presidentes de naciones, de Daniel Miterrand de Francia, del Parlamento Alemán, Unión Europea, UNASUR, OPEP, ALBA, CAN, CAF, OEA, UI, UNESCO, Cumbre Iberoamericana de presidentes, la sociedad civil, organizaciones indígenas y ecologistas de todo el mundo.

El Dr. Oscar Arze Quintanilla, presente en la Cumbre de Tikipaya junto a Xavier Albó, Leonardo Boff, Miguel d´Escoto, todos aplaudieron la gestión ecuatoriana; ahora él la propone como una sugerencia inteligente al gobierno de Evo Morales, sus ministros y asesores que ignoran la iniciativa que hace del Ecuador un país líder en la mitigación del cambio climático, la conservación de la biodiversidad, el respeto a la Resolución 169 de la OIT, la Declaración de NNUU, la nueva CPE de Bolivia; en todo aquello que significa desarrollo social con justicia ambiental.

¿Escucharán la sugerencia del Cónsul Honorario del Ecuador quienes tienen mentalidad neoliberal en la cúpula del poder?…

Con sobrado optimismo, pienso que deberían hacerla suya como un insumo coherente con el discurso de Evo Morales en su hermosa exhortación a los Indígenas del mundo desde las Naciones Unidas el año 2007.

Con algún pesimismo, dada la renuencia de entablar el diálogo sobre la marcha con los indígenas heroicos en sacrificio abanderados de la dignidad, pienso que nos acercamos al borde del abismo.

* Ex senador del Movimiento al Socialismo Humanista.