Magoo se llama mi perro. Se llama así en analogía a ese personaje cegatón de los dibujos animados de la época del 80. A Magoo lo encontré temblando por el frío una noche en medio de una avenida: desnutrido, sucio, hambriento y prácticamente ciego. La veterinaria que lo revisó nos explicó que, además de todo, era viejo. Con el paso de los meses ahí está Magoo, esperándome en mi puerta, aprendió a ladrar cuando llego, a mover la cola a la hora de la comida y ya conoce las rutas para no chocarse por su ceguera. ¿Qué hubiese hecho el presidente Evo Morales en esas circunstancias de encontrarse a Magoo en la avenida? Puedo suponer que hubiese alistado la puntería del carro presidencial para matar a Magoo y en tono de satisfacción hubiese dicho: “era para que ya no sufra”. Todos sus ministros le hubiesen aplaudido y hubiesen comprobado la “sabiduría” de su “rey”. Nadie le hubiese preguntado a Magoo que sentido tenía su vida. ¡Que viva mi perro Magoo!

Hoy, podemos ver a Evo Morales con el pie listo en el acelerador del carro presidencial para destrozar a los Marchistas y a sus autoridades y dirigentes “para que ya no sufran”… Y antes de proceder a la “eutanasia” el Gobierno y su entorno de ministros han llegado a la conclusión de que los hermanos y hermanas marchistas son: ignorantes, flojos, manipulables, no tienen poder de decisión, vividores, turistas, no saben de desarrollo, sus mujeres son fáciles, están a cinco escalones debajo de la cadena evolutiva, no saben porqué marchan, son traidores, son derechistas, no aman Bolivia, no quieren salir adelante, son traficantes de madera, vendedores de tierra y pinches contempladores de la naturaleza… ¡Por Dios! Nunca escuché tanto insulto fácilmente salido de las bocas del poder… demasiado mal aliento de un Gobierno por el cual se tenían esperanzas. Es real el estribillo que escuché en una Marcha urbana en solidaridad con los hermanos marchistas: “¡Evo, decías que todo cambiaría… mentías, mentías: La misma porquería!”. Evo mintió, miente y seguirá mintiendo. A eso añadimos la manera cómo el Presidente utiliza las palabras para lastimar y desinformar. Lo que más asombra es la megalomanía de Evo Morales, ha olvidado que los tiempos del yugo de las monarquías se acabaron con la Independencia de Bolivia; sin embargo, él se cree “el Rey”. Lo que dice no se discute y para eso están los ministros de la Corte para repetir y hacer cumplir lo que ordena.

¡Tenemos leyes que protegen el TIPNIS, exigimos que se cumplan! No queremos jugar “el Rey ordena” porque la Defensa de la Vida no es un juego y, además, esas leyes, tratados y nuestra Constitución guían la sana convivencia entre los bolivianos y bolivianas. De los muchos delitos de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Mojos mencionaremos algunos referidos a sus transgresiones técnico-administrativas GRAVES. Empecemos: Un proyecto carretero se lo aprueba de manera integral y solo la ejecución es por tramos. Aquí, en la China, en Nueva Zelanda, en Venezuela o en Turquía hay procedimientos definidos para realizar una obra:

a) Proyecto a diseño final

b) Evaluación de Impacto ambiental

– Ficha ambiental (declaración jurada del proyecto)

– Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA)

– Fase de Análisis, Evaluación y Consulta a los pueblos afectados.

c) A partir de todo el proceso del punto b, la Autoridad Ambiental puede tomar dos decisiones:

– Aprueba el EEIA y otorga la LICENCIA

– Rechaza el EEIA y niega la LICENCIA

d) Ejecución (Se puede dividir en tramos: Tramo 1, Tramo 2, Tramo 3). Para esta fase debe estar TODO en regla

Qué delitos y trasgresiones notables saltan a la vista:

– Se ha comenzado al revés: ¡¡¡por la Ejecución!!!

– No hay proyecto a diseño final.

– No se hizo la consulta en el Tramo 3 a los hermanos y hermanas del Territorio Indígena Multiétnico (TIM).

– La licencia del tramo 3 es ilegal.

– OAS –la empresa constructora- con una licencia fraudulenta ha empezado a depredar árboles para el ensanchamiento de vía en el Tramo 3. Tampoco debía empezarse obra alguna en el tramo 1 mientras no se tenga la licencia general de todo el proyecto.

– La señora Cinthia Silva –viceministra de Medio Ambiente quien otorga las licencias- ya da por aprobada la Licencia del tramo 2 sin que existan estudios. Su rol es aplicar la norma en defensa del ambiente, no trabajar de la mano de la empresa constructora (¿?).

– La ficha ambiental del tramo 2 es ilegal. No existe categorización para realizar una carretera dentro del TIPNIS.

– Toda consulta en un pueblo indígena se la realiza en función de los procedimientos propios, normas e instituciones de los pueblos afectados. Los hermanos y hermanas del TIPNIS en su Encuentro de Corregidores decidieron el rechazo a la construcción de la carretera. El Gobierno de ninguna manera puede atribuirse competencias del Territorio Indígena.

– Los plazos son obligatorios. Se acabó el plazo para la presentación del EEIA, por lo tanto, todo el proyecto (que además es incompleto) se invalida.

– Las conclusiones del estudio ambiental estratégico en el TIPNIS realizado por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP) llegaron a una sola conclusión: No se debe construir esta carretera por el TIPNIS pues las consecuencias serían catastróficas. ¿Por qué el Gobierno esconde estos estudios?

La Octava Marcha de los hermanos y hermanas en Defensa del TIPNIS es más que legítima: Es una decisión valiente y enfrenta a un Estado colonizador e invasor que reclama el Territorio del TIPNIS para su “Rey” (que dice y quiere hacer lo que le da la gana) y los hermanos y hermanas NO entregarán su selva y menos la negociarán. ¡Respeto, admiración y solidaridad por los hermanos y hermanas Marchistas! Estamos con ustedes. ¡¡¡Gloria a los niños Pedrito Moye Noza y Juanito Uche que dieron su vida en esta Marcha!!! ¡¡¡Salud y fuerza hermanos y hermanas Marchistas!!! ¡¡¡Evo no es el Rey: Respeto a la Ley!!!



— —

*Voluntario de la Campaña en Defensa del TIPNIS, blitorojas@hotmail.com