En julio de 2004 escribía: casi un 60% de población respondió NO a la pregunta 4 del Referéndum: ¿Está usted de acuerdo con la política del presidente Carlos Mesa de utilizar el gas como recurso estratégico para el logro de una salida útil y soberana al océano Pacífico?


Chile no es imprescindible para la exportación de gas boliviano, pero es muy importante. (Lo acaba de reafirmar el Presidente de YPFB Transporte, Christian Inchauste). Después de 125 años (ahora 132)

de nuestra

derrota en la Guerra del Pacífico, la población

boliviana

no quiere que el gas sea utilizado como estrategia en nuestra política de salida soberana al mar…no cree en que podamos recuperar el mar con la política propuesta por el presidente Mesa… juego de palabras que sólo puede terminar reiterando los fracasos de los anteriores gobiernos en esa misión. Manteniéndose Bolivia en la pavorosa situación socioeconómica de penúltimo lugar de pobreza, antes de Haití… suficiente argumento como para que no existan esperanzas de obligar

a un cambio de posición chilena

. Hace más de un siglo que acusamos a Chile como origen de nuestra situación…

pero somos

más víctimas de nuestros continuos despropósitos que nos llevan de catástrofe en catástrofe… No puede ser que el irracionalismo más antichileno oriente nuestro futur

o (mientras a través de la vía marítima usurpada, le seguimos comprando sobretodo chucherías),

cuando el caos actual que vivimos es producto de la corrupción de los dirigentes y seguidores de los partidos políticos, aún muchos en el poder, cuyos parlamentarios proponen la transversabilidad (miristas y movimientistas la esgrimieron el 2004) para acomodarse.

Aludir constantemente

a la usurpación del mar, es una ilusión simplista de su recuperación, rendidora especialmente para los nacionalistas que han vivido de este canto de sirena.

Entre tiempo,

Chile no es el mismo de después de la Guerra del Pacífico, ahora importante pieza en las relaciones comerciales de Sudamérica con China y Bolivia está más atrasada comparativamente…mientras sus representantes en China sacan provechos personales vendiendo visas (al 2011 fueron negocios de cerveza en la Feria de Shangai). Es decir perdimos la guerra por ser menos y ahora queremos plantearnos posiciones, como si

desde entonces

nos hubiéramos fortalecido en una imaginaria posibilidad de obligar a Chile a que modifique su política exterior en función a nuestro gas, cuando no podemos ni siquiera cambiar en nuestra política a los supervivientes de los partidos que se supone ya no nos gobiernan, pero siguen manejando el aparato estatal, o lo que queda del estado (referencia en el 2004).

Posiblemente, los que quieren sostenerse en el poder con la misma canción, no tengan nada más que ofrecer…El rechazo a Chile es mucho más show, que real en sus supuestos componentes nacionalistas, ya que, reiteramos, a través de la vía marítima usurpada, le seguimos comprando sobretodo chucherías.