La Habana, (PL).- Cuba ocupa el octavo lugar entre 161 países con elevados índices en el cuidado y salud de la infancia y encabeza la lista entre los latinoamericanos, según una reciente encuesta de Save the Children. Los análisis de la ONG están sustentados en tres indicadores principales: la proporción de médicos, enfermeros, comadronas y otros trabajadores sanitarios por cada mil habitantes.

También analiza las estadísticas sobre niños vacunados contra la difteria, el tétano y la tos ferina, y la proporción de mujeres que dan a luz en presencia de personal especializado.

Suiza lidera el listado escoltada por otros países europeos como Finlandia, Irlanda y Noruega. Naciones como Nigeria, Etiopía, Laos, Somalia y Chad ocupan los últimos puestos.

Cuba presenta mejores indicadores que Alemania, Rusia y Francia, en las posiciones 10, 11 y 12 respectivamente, así como otras naciones del primer mundo, entre ellas Gran Bretaña y Estados Unidos, en los lugares 14 y 15.

Save the Children ubica a Uruguay en el puesto 31 y Brasil el 35. Otros países latinoamericanos son México (65), Chile (80), Colombia (85), Panamá (88), El Salvador (89), Costa Rica (90), Venezuela (93), Ecuador (95), Perú (99) y Bolivia (107).

El informe de la organización, según el sitio digital Cubadebate, alerta además sobre la necesidad de más de 3,5 millones de médicos, enfermeras comadronas y agentes de salud comunitarios en todo el mundo.

Sin personal de salud, subraya, no se puede administrar ninguna vacuna, ni recetar ningún medicamento, y las mujeres no pueden recibir ayuda durante su parto.

Estos profesionales son importantes en el manejo de enfermedades como la neumonía y la diarrea, fáciles de curar, pero que, sin su presencia podrían ser mortales, destaca la organización. Otro de los tópicos destacados es la precaria situación de las naciones africanas, con 13 países entre los 20 últimos clasificados. Los niños de esos países carecen de trabajadores de la salud, “están cinco veces más expuestos a morir que los de los países que se hallan en lo alto de la clasificación”, precisa el texto.

En alusión a esta temática, Aboubacry Tall, director regional de Save The Children-UK para el centro y el oeste de Africa señaló que “la supervivencia de un niño depende del lugar en el mundo donde nace”.

Ninguna madre debería ver impotente que su hijo crezca enfermo o muera ante sus ojos, simplemente porque no hay nadie formado para ayudar, añadió.

Fundada en 1919, Save the Children fue gestada para ayudar a los millones de niños refugiados y desplazados diseminados por Europa después de la Primera Guerra Mundial.

Pionera en la defensa de los derechos de la infancia y portavoz de los niños y las niñas desde sus inicios, su líder principal fue Eglantyne Jebb, quien elaboró la primera Declaración de los Derechos del Niño, conocida como la Declaración de Ginebra, aprobada por la Sociedad de Naciones en 1924. Este documento es el precursor de la actual Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por Naciones Unidas en 1989.