La horrible verdad se confirma poco a poco. Se vienen declarando desde abril -pero en vano- diversas misiones internacionales de investigación: las tropas de choque de los “rebeldes demócratas” no paran de cometer atrocidades, violaciones bárbaras, secuestros, linchamientos racistas y crímenes de guerra. Y mientras no se matan entre ellos.Nosotros recibimos cantidades de testimonios desde allá: no es la libertad la que hacen reinar enTripoli, es el terror.

No son ellos quienes han matado a las fuerzas de defensa de Libia, han sido las armassofisticadasde laOtan. Los países más poderosos de la Tierra aplastan a la pequeña armada de un país de quince millones, luego de haber privado a la población de agua, comida y electricidad; y ellos llaman a eso una “liberación”.

La última hazaña realizada por los “rebeldes” ha consistido en esposar a decenas de civiles negros, entorturarlosy ejecutarlos. Nosotros hemos mostrado las imágenes. Por supuesto que se reconocerán como unos “mercenarios deKadhafi”, pero escompletamentefalso, nosotros habíamos hablado recientemente con esas personas que fueron masacradas, usted ha podido ver las imágenesenmichelcollon.infoy podrá leer pronto la entrevista que realizamos.

La “gestión de las malas noticias”

Hoy en día y en los días que vienen la pregunta es ¿Qué hará laOtany sus agentes dedesinformaciónpara neutralizar el efecto de estas revelaciones? ¿Cómo van a “trabajar” la opinión paraanestesiarla? Es simple, nosotros ya hemos estudiado esos métodos del Pentágono para “gestionar las malas noticias” en nuestro libro “Cuidado,los medios” (1991). De hecho estas ya habían sido reveladas por el coronel de la Fuerza Aérea de EUADarrylHenderson.

El primer día, se va a temporizar. Se dirá que no se sabe cuál campo de fuerza ha cometido este acto, que secomprobará. De hecho se sabe muy bien pero, eso permite sembrar la confusión yganar tiempo.

El segundo día se asumirá que se trata de los rebeldes, pero con mucha imprecisióny se pretenderá “que se está llevando a cabo una investigación”. Se sigue ganando tiempo. Al mismo tiempo, para divertir a la gente, se presentará una «masacre» atribuida aKadhafi. Será desmentido de inmediato, pero este hecho vendrá muy tarde, será discreto y el efecto deseado se habrá producido. Eso se llama darle largas al asunto.

El tercer día, se enunciará que hay una proceso llevándose a cabo para encontrar y castigar a los culpables,evidentementeeste proceso tomará tiempo. “Gestionar las malas noticias” es ganar tiempo, sembrar confusión, darle largas al asunto y divertir.

Después se harán la pregunta: ¿Están realmente sorprendidos yaproblemadoslos Estados Unidos aliados a la sección libia de Al-Qaidapor estas atrocidades? O bien ¿el caos y los próximos enfrentamientos entre rebeldes serán “útiles” para imponer su presencia? Todo se puede hacer pasar “trabajando” la opinión.

En el libro de bolsilloLibia,Otany losmediosmentira,MichelCollonanaliza toda ladesinformaciónque ha preparado y acompañado esta guerra: “Bombardeos hacia la población”, “mercenarios”, “violaciones alViagra”, “ríos de sangre”, “deserciones masivas”, “guerra humanitaria” o guerra económica, rol de los servicios secretosoccidentales, que ha rechazado negociar, que forma parte realmente delCNT; alianza de laOtancon Al-Qaida, rol de las tribus, rol de los medios, agencias de comunicación y campañas paradiabolizar, rivalidades entre París – Roma –Washington…

* Matanza de hombres negros por los “rebeldes demόcratas” – Investig’Action encontró a las víctimas. http://www.michelcollon.info/Matanz…