La Paz, Sucre y Beni.- Alrededor de 30 campesinos oficialistas iniciaron el bloqueo de la ruta de ingreso a la población beniana de Yucumo con el fin de impedir el avance de la VIII Marcha Indígena. En La Paz, algunos activistas del MAS amenazaron con intervenir físicamente la movilización de los pueblos originarios de tierras bajas, y el senador masista Fidel Surco no descartó un enfrentamiento. Desde el 15 de agosto, cientos de jóvenes se movilizan en las principales ciudades del país en defensa del TIPNIS.

Un grupo de colonos afines al gobierno inició la noche del martes el bloqueo de la vía de ingreso a la población beniana de Yucumo hasta que los indígenas de tierras altas y bajas que marchan en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) acepten dialogar con el Poder Ejecutivo.

Un equipo negociador integrado por tres ministros de Estado, a la cabeza del titular de la Presidencia Carlos Romero, viajó este miércoles a San Borja para reanudar el diálogo con los indígenas, pero el intento gubernamental volvió a fracasar, confirmó el ministro de Comunicación Iván Canelas.

El gobierno condicionó a los indígenas a enviar una comisión hasta San Borja para iniciar el debate sobres las 16 demandas del pliego de la VIII Marcha. Sin embargo, la vicepresidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) Nelly Romero declaró a la Agencia de Noticias Indígenas e Erbol que los marchistas acordaron que todos serán parte de las conversaciones cuando lleguen a San Borja, y no así una sola comisión.

La VIII Marcha Indígena partió de la ciudad de Trinidad el 15 de agosto exigiendo la paralización de obras de construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos a través del TIPNIS. Los marchistas llegaron el martes de esta semana a la localidad Totaizal y se espera que arriben el jueves al municipio de San Borja.

Un reportero del Servicio de Noticias Ambientales (SENA-Fobomade) que se encuentra en el lugar, muy cerca de la frontera con el departamento de La Paz, informó que colonizadores oficialistas instalaron un piquete de bloqueo con piedras y llantas a unos cinco kilómetros de Yucumo.

Yucumo se encuentra ubicada en el sector oeste del departamento del Beni, es la segunda sección de la provincia Ballivián, donde grupos afines al gobierno habrían realizado en las últimas horas un ampliado de emergencia para planificar el bloqueo de caminos con el objetivo de presionar a los marchistas para que reanuden el diálogo con el gobierno.

El pasado domingo, un ampliado de emergencia de pobladores de Rurrenabaque, San Buenaventura, Ixiamas y Yucumo determinó bloquear desde el martes la carretera hacia la ciudad de La Paz para evitar que los indígenas del TIPNIS lleguen en marcha a la sede de gobierno. Los campesinos y colonizadores masistas de toda la región de la Amazonía decidieron concentrar a sus bases en Yucumo, e instalar allí un “bloqueo contundente” desde las cero horas del martes, informó a la agencia ABI la concejala de Yucumo Ana Vidal.

“La coordinadora de las organizaciones sociales de la Amazonía Boliviana (COSAB) apoya incondicionalmente al proceso de cambio liderizado por nuestro hermano presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, hermano Evo Morales Ayma”, enfatiza el pronunciamiento aprobado por la asamblea de emergencia.

La COSAB rechazó de manera contundente la marcha de los pueblos originarios que habitan el TIPNIS, declaró Vidal y aseguró que los pobladores de esas regiones ya iniciaron el control de la carretera San Borja-Yucumo, en un intento de impedir que los originarios del TIPNIS prosigan con su movilización.

Algunos reportes periodísticos dan cuenta que el bloqueo en el ingreso a Yucumo estaría siendo impulsado por las Comunidades Interculturales. Radio Fides informó que esa organización afín al oficialismo estaría cobrando peaje a los viajeros que se dirigen a San Borja.

El dirigente del Consejo de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) Rafael Quispe denunció vía telefónica a la agencia AINI que fue secuestrado por seguidores del gobierno en la terminal de buses de Yucumo, en momentos en que se disponía a abordar un bus con destino al municipio de Caranavi para luego llegar a la ciudad de La Paz donde debe atender asuntos personales.

“He pasado un momento difícil, un grupo de personas se acercaron y me empezaron a gritar e insultar; más o menos por unos 20 minutos me han secuestrado, tuve que escapar del lugar y tomar un auto para evitar que me pase algo peor”, relató Quispe a AINI. “Querían que firme un documento para retractarme sobre las peticiones (de la Marcha)”, precisó Quispe a Página Siete.

Por otro lado, dirigentes de la Federación Provincial Nor Yungas y de la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa de la Provincia Nor Yungas también expresaron su respaldo a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos en un ampliado realizado el fin de semana en la localidad de Arapata del municipio de Coroico.

En un voto resolutivo, los campesinos oficialistas instaron a los comunarios de tierras bajas a no “dejarse manipular” por posiciones políticas de la “derecha”, ni por los intereses de ONGs que “quieren hacer fracasar el proceso de cambio para sacar beneficio propio”. Además, exhortaron a los dirigentes de la marcha a retomar el diálogo con las autoridades, y advirtieron que “en caso de no ceder al diálogo, nosotros como una organización que apoya este proceso de cambio, nos veremos obligados a declararnos en estado de emergencia y proceder al bloqueo de caminos en la ruta con alfombras humanas”.

Los campesinos del MAS radicalizaron su discurso el lunes de esta semana, y algunos activistas advirtieron que están dispuestos a “intervenir” físicamente la movilización indígena. El senador del MAS Fidel Surco no descartó un enfrentamiento entre colonizadores masistas e indígenas rebeldes. Lo que más preocupa es que las medidas de presión de los colonos del MAS bloqueen la ayuda humanitaria enviada a los marchistas desde la ciudad de La Paz (alimentos, medicamentos y otros requerimientos).

Se movilizan en las ciudades

No son ni empresarios ni opositores sino cientos de jóvenes los que se movilizan desde el pasado 15 de agosto en distintos puntos del país en apoyo a los indígenas que marchan hacia la ciudad de La Paz. La VIII Marcha por el TIPNIS logró su cometido: despertar la conciencia de la población urbana.

Como nunca antes había ocurrido en el país, los jóvenes, principalmente universitarios y escolares, decidieron movilizarse para apoyar el reclamo de los indígenas de tierras altas y bajas, y encabezan distintas campañas de recolección de alimentos, medicamentos y otras vituallas necesarias.

Los jóvenes intercambian materiales y organizan eventos y movilizaciones en las redes sociales de Internet, siguiendo el ejemplo de los insurrectos de Europa y Chile. No existen líderes ni una organización que encabece la movilización; se trata de una acción juvenil espontánea que sorprende por su capacidad organizativa y su fuerza de convocatoria. Hasta la fecha han realizado decenas de marchas en la ciudades de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y el martes 30 de agosto hubo una movilización en la ciudad de Sucre al grito de ¡No a la construcción, de la carretera, de la destrucción!

Los alumnos de la materia de Recursos Naturales de la Facultad de Agronomía de la Universidad San Francisco Xavier organizaron la mañana del martes una charla sobre el origen de la VIII Marcha por la Defensa del TIPNIS. El evento sirvió para que los estudiantes se enteren del por qué el interés de construir una carretera que pasará por medio de un Parque Nacional.

Los estudiantes comprendieron que no se trata simplemente de un problema medioambiental, sino más bien de un plan gubernamental para aprovechar los recursos naturales de la Amazonia, lo que supone que varias comunidades indígenas sean “relocalizadas” o simplemente tiendan a desaparecer.

Al finalizar el evento, los dirigentes estudiantiles leyeron un manifiesto de apoyo a la marcha indígena y salieron a las calles para compartir su preocupación con la población sucrense. Las tranquilas calles de Sucre se vieron colmadas por jóvenes marchistas que distribuían material informativo sobre la importancia del TIPNIS y la necesidad de evitar que una carretera fracture a ese frágil territorio indígena.

En la ciudad de Santa Cruz, alrededor de 500 personas, principalmente jóvenes, protagonizaron una marcha la pasada semana, y anunciaron que este jueves 1 de septiembre volverán a las calles. Los jóvenes cruceños conformaron una Coordinadora para aglutinar a otros sectores y de esta forma fortalecer la movilización. Además, organizaron brigadas para la recolección de alimentos, medicamentos y otros bienes que necesitan los marchistas.

Mientras tanto, este miércoles salieron nuevamente a marchar en la ciudad de La Paz estudiantes, docentes y representantes de otros sectores para apoyar la movilización de los indígenas que cuestionan la política desarrollista del gobierno de Evo Morales.

Los manifestantes liderados por estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) recorrieron el centro paceño y se dirigieron a la Embajada del Brasil, donde exigieron suspender el financiamiento para la construcción de la carretera que atravesará el Territorio Comunitario de Origen (TCO) que pertenece a 64 comunidades indígenas.

Los oradores responsabilizaron a los intereses empresariales y petroleros de la intención de construir esta vía que tiene financiamiento del banco más grande de la región y que está en manos del Estado brasilero: el BNDES.

Los movilizados, en su mayoría jóvenes, anunciaron que se plegarán a la movilización indígena, continuarán recolectando la ayuda que requieren sus compañeros indígenas, y en los próximos días organizarán más foros, charlas, seminarios y mítines callejeros en distintos lugares de la sede de gobierno.