Washington, Santiago de Chile, Berlín y La Habana (PL y agencias).- Las economías industrializadas crecerán 1,8% este año y 2,2% en 2012, lo que supone una reducción de 0,4% en ambos casos, y no se descarta que entren en recesión, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI). La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estimó en 4,4% el crecimiento de la región en 2011, en lugar de 4,7% previsto en julio. El Banco Mundial anunció que la afluencia de capital privado hacia los países en desarrollo se reducirá casi a la mitad.

La Cepal rebajó de 4,7 a 4,4% el crecimiento de la región en 2011. La secretaria ejecutiva de esa instancia de Naciones Unidas Alicia Bárcena explicó que la desaceleración es consecuencia de la incertidumbre por la crisis de varios países europeos y la lenta recuperación de la economía de Estados Unidos.

Los niveles de volatilidad e incertidumbre a nivel mundial están en rangos preocupantes, subrayó Bárcena al presentar el informe Panorama de la Inserción Internacional de la región 2010-2011. La funcionaria señaló que “2012 se presenta como una etapa de gran incertidumbre y, por ende, el principal mensaje para las economías de la región es actuar con prudencia en el plano macroeconómico”.

El incierto escenario global podría conllevar a un declive en las exportaciones durante 2012. El impacto específico dependerá del tipo de productos exportados y de los mercados a los que éstos se dirijan. Los efectos concretos de esa desaceleración estarán en dependencia del tipo de producto exportado y de los mercados de destino.

El informe de la Cepal calcula un incremento en el valor de las importaciones en torno a 23%, lo que llevaría a la región a un superávit comercial de unos 80 mil millones de dólares. Destaca también en el actual contexto internacional el intercambio Sur-Sur, encabezado por China y otros países emergentes de Asia, que constituye hoy día el principal motor del comercio mundial.

Recesión en el mundo rico

La versión más reciente del informe World Economic Outlook del FMI revisa a la baja sus previsiones de crecimiento mundial en 2011 y 2012, hasta 4,2 y 4,3 por ciento, respectivamente. El FMI reconoció que el bloque de países emergentes y en desarrollo tendrá los índices más elevados en el aumento del Producto Interno Bruto (PIB), que se mantendrán en 6,6 y 6,4 por ciento, en ese orden.

Los principales riesgos que enfrenta la recuperación mundial se encuentran en la Eurozona y en Estados Unidos, según el informe. Las economías avanzadas sufrieron una mayor ralentización, y fueron las más afectadas por el terremoto y el tsunami en Japón, y por la gran turbulencia financiera en la zona euro. 

El FMI rebajó las previsiones de crecimiento para la Eurozona en 0,1% en 2011, y estima que éste se sitúe en un 1,9%. Con respecto a 2012, pronostica un avance del 1,3%, lo que representa una reducción de 0,4 puntos porcentuales en relación con pronósticos previos. La institución teme que en ese bloque de 17 naciones que adoptaron el euro como moneda, la crisis financiera en curso vaya más allá del control de los dirigentes, a pesar de lo acordado en la cumbre de julio de este año.

En el caso de Estados Unidos, el FMI ve amenazas por el estancamiento político sobre las medidas de ajuste fiscal, el débil mercado inmobiliario y también por el alza de las tasas de ahorro de las familias y el empeoramiento de las condiciones financieras. La previsión de crecimiento para la mayor economía del orbe es de 1,6% este año, con un recorte de 0,9 puntos porcentuales. Para 2012 avizora un avance del PIB del 2%, lo que significa una baja de 0,7% de sus estimaciones anteriores.

El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz dijo que existe el riesgo considerable de que Estados Unidos entre en una nueva recesión. No pocos índices publicados recientemente relacionados con la economía, como el consumo, la actividad industrial y los pedidos de subsidios por desempleo apuntan hacia un camino recesivo.

Según datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, la venta de casas nuevas cayó en julio al nivel más bajo en cinco meses, a un ritmo anualizado de 298 mil unidades. El Banco de la Reserva Federal de Richmond reveló una caída hasta menos 10 puntos en el índice de actividad manufacturera, el peor resultado desde junio de 2009. A ellos se sumó el reciente desplome de los indicadores líderes de Wall Street y los de los restantes mercados accionarios globales, ante el temor de una recesión en la primera economía mundial.

Por otro lado, un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) puso al descubierto la crisis económica y financiera en los países industrializados, algunos de los cuales muestran signos objetivos de estancamiento y otros de retroceso.

El documento predice una desaceleración del crecimiento en la mayoría de las grandes economías, incluidos Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, España, Japón y Brasil. Los indicadores para los meses de junio, julio y agosto apuntan a una baja en Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Italia, Japón y Rusia.

El Banco Mundial (BM) también prevé magros resultados económicos en 2011 y 2012 y anuncia que la afluencia de capital privado hacia los países en desarrollo se reducirá casi a la mitad. De 707 millones de dólares registrados en 2009 solo se asignarán unos 360 millones en 2011, tras alcanzar un record de 1,2 billones en 2007.

El titular de la OCDE José Angel Gurría afirmó que las grandes economías se contraerán este año: “Vemos un 2011 muy difícil, con un crecimiento negativo”. Los países desarrollados podrán recaer en recesión si retiran sus estrategias de estímulo para combatir la crisis financiera global, advirtió la jefa del FMI Christine Lagarde.

La recuperación de la demanda privada y el empleo son condiciones necesarias para que los gobiernos comiencen a apuntalar sus políticas destinadas a apoyar sus economías, aunque el cronograma apropiado depende de condiciones específicas en cada nación, comentó Lagarde.

La recuperación en las economías avanzadas ha sido floja, y tenemos que ser cautos porque la recuperación ha sido frágil y puede caer en cualquier momento, insistió Lagarde y agregó que la experiencia de Japón con su crisis financiera de fines de la década de 1990 demuestra que la recuperación comienza sólo cuando las empresas y bancos han limpiado sus problemas económicos.

Stiglitz recomendó al banco Central Europeo (BCE) reducir las tasas de interés y buscar una mejor cooperación con Estados Unidos. La política monetaria del BCE hace subir el euro y, con ello, perjudica también a las exportaciones alemanas, subrayó en un artículo publicado por el diario financiero alemán Handelsblatt. En su opinión, la inflación no es el problema más grande que atraviesa Europa, sino la falta de una cooperación clara que permita entrar la crisis económica mundial.

Alemania aplicó el primer aumento de tipos en casi dos años en abril pasado, cuando la tasa líder en la zona del euro pasó del mínimo histórico del uno por ciento al 1,25. En julio este indicador subió al 1,5 por ciento. Mientras, el banco emisor de Estados Unidos adelantó recientemente que mantendrá sus tasas de interés al menos hasta mediados de 2013 prácticamente a cero.