Santiago de Chile, (PL).- Estudiantes y trabajadores chilenos colmaron hoy la Alameda de Santiago y varias de sus calles aledañas en el contexto del segundo paro nacional contra el modelo neoliberal heredado del pinochetismo. “Lo de hoy fue demasiado, en cantidad y calidad en relación con las anteriores manifestaciones por cambios profundos en Chile”, aseguró el presidente del Colegio de Profesores Jaime Gajardo.

En imponente demostración, miles de capitalinos le reiteraron al mundo que quieren educación pública y gratuita, el cobre para los chilenos y plebiscito para que el pueblo hable, participe y decida. Esto es grandioso, es la prueba de que no queremos más peloteos; no confiamos en los congresistas, dijo a Prensa Latina una manifestante que marchaba acompañada de sus hijos.

“Vayamos a la Asamblea Constituyente”, rezaba un enorme cartel que cubría varios metros de la céntrica avenida de los santiaguinos. “Nueva Constitución Política”, “Es ahora o nunca”, “Chile debe ser distinto”, “Lucho por mis hijos”, decían otros mensajes que inundaron junto a banderas chilenas y mapuches la ciudad.

El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores Arturo Martínez admitió no poder dar una cifra de la cantidad de participantes en la protesta. “Lo importante es saber que las calles de Santiago están llenas”, destacó el dirigente. “Lo de hoy fue demasiado, en cantidad y calidad en relación con las anteriores manifestaciones por cambios profundos en Chile”, aseguró el presidente del Colegio de Profesores Jaime Gajardo en entrevista exclusiva a Prensa Latina.

El líder del gremio magisterial cifró en unos 400 mil los participantes en la marcha que colmó la céntrica Alameda de Santiago en el contexto del paro nacional ciudadano en rechazo al modelo neoliberal. Eso sólo en la región Metropolitana, si se toma en cuenta las manifestaciones en otras ciudades del país podría hablarse de hasta un millón de personas en las protestas de ayer y hoy.

Chile vive un estallido de movilizaciones sociales en rechazo al sistema neoliberal, contexto en el que se ubica la primera huelga nacional de los trabajadores del país suramericano contra el gobierno de Sebastián Piñera. Chile está viviendo un gran momento histórico, en el que la gente está exigiendo participar y que se le tome en cuenta, aseveró Gajardo y recalcó haber asistido este jueves a la ratificación del reclamo del pueblo por un Chile distinto.

Según el dirigente sindical, Chile asiste a un escalón superior de lucha por cambios estructurales profundos. “Entran los trabajadores al escenario y eso le da una cualidad muy distinta y más profunda a este movimiento que existe en el país”, comentó el presidente del Colegio de Profesores, institución que junto a la Confederación de Estudiantes, ha liderado las movilizaciones sociales en la austral nación en los últimos meses.

Teníamos la teoría que aquí subyacía un fuerte sentimiento por cambios de fondo y que se ha expresado en las protestas estudiantiles contra la mercantilización de la enseñanza, en las marchas contra el megaproyecto energético de Hidroaysén y en otras manifestaciones como el paro de los trabajadores del cobre. Y hoy se ha ratificado que la mirada es más de fondo, convergente, transversal, por transformaciones estructurales y cambios en el modelo sociopolítico, ilustró.

La gente quiere un país diferente, enfatizó el dirigente magisterial, quien ya había resumido el espíritu del paro nacional en Chile con una célebre expresión: “Se vinieron abajo los íconos del modelo neoliberal”.

Gajardo subrayó que entre las demandas principales de los participantes en el paro nacional en Chile sobresalen el llamado a una nueva Constitución y a un nuevo Código del Trabajo, educación pública y salud pública gratuitas y el pedido de una reforma tributaria. Sobre ese último punto acotó: El gran problema de Chile es la mala distribución de la riqueza; cómo se reparte esa riqueza; la inequidad aquí es impresionante.

Esta agencia comprobó el carácter pacífico de la marcha, donde confluyeron personas de todas las edades, mayoritariamente jóvenes. Sin embargo, en el cierre de la protesta medios periodísticos locales denunciaron actos represivos por parte de la policía de Carabineros con carros lanza agua y gases lacrimógenos.

De acuerdo con emisoras, como Radio Universidad de Chile, grupos de encapuchados intentaron al final de la movilización ocasionar desórdenes y fueron repelidos por los propios manifestantes, lo que no justificaba la arremetida policial contra la multitud que se expresaba en forma pacífica.

Carabineros ha actuado de manera violenta con balines de goma lanzados a no más de cinco metros de distancia contra los estudiantes, había denunciado hoy en su cuenta en Twitter Camila Vallejo, portavoz del movimiento universitario. La líder juvenil daba cuenta además de varios compañeros heridos, algunos también como consecuencia del lanzamiento de bombas lacrimógenas.

* Corresponsal de Prensa Latina en Chile.