En la reunión informal del Comité de Negociaciones Comerciales de laOrganización Mundial del Comercio (OMC), que tuvo lugar el 26 de julio pasado, los Miembros reconocieron que el conjunto de cuestiones seleccionadas del Programa de Doha para el Desarrollo para la Conferencia Ministerial de diciembre de 2011 no va en buen camino.

“Algunos oradores advirtieron que la credibilidad de laOMCse estaba viendo socavada por la incapacidad de llegar a un acuerdo sobre las cuestiones de la Ronda de Doha y de adoptar decisiones que beneficiarían a los países más pobres del mundo, así como por la “telenovela” de la Ronda de Doha.[i]

Recordemos que la Ronda de Doha se puso en marcha en Qatar, en 2001, con el objetivo de liberalizar el comercio de productos y servicios, incluido el comercio de productos del agro y se fijó un plazo al respecto, la Ronda debía finalizar el 1 de enero de 2005.

El plazo no se cumplió, y desde entonces las negociaciones se interrumpieron o suspendieron en varias ocasiones y sólo se han reanudado por la expectativa de que se cumpla la promesa formulada por los países más ricos en la Conferencia Ministerial de Hong Kong en 2005, de eliminar en el año 2013 todos los subsidios a las exportaciones.

En abril de 2007, por ejemplo, el Director General Pascal Lamy dijo ante el Comité Monetario y Financiero Internacional delFMIy elBanco Mundial en Washington que si la situación de las negociaciones comerciales no cambiaba pronto “los gobiernos se verán obligados a encarar la desagradable realidad del fracaso.”

Para 2008 las negociaciones estaban estancadas en relación con los productos del agro, los aranceles industriales y las barreras no arancelarias. Aunque la diferencia más compleja era el tema de los subsidios a los productos del agro y a los textiles, que enfrentaba a países desarrollados entre sí, y a éstos con países en desarrollo, y finalmente la Ronda fracasó por el desacuerdo entre Estados Unidos e India sobre las importaciones agrícolas.

Posteriormente varios países pidieron que las negociaciones se reiniciaran, incluso durante la Cumbre del G-20 en Londres, en abril de 2009. En enero pasado el Primer Ministro Británico David Cameron reclamó que las negociaciones de Doha terminen a fin del corriente año, y dijo: “Hemos estado en esta ronda de Doha demasiado tiempo. Es francamente ridículo que tome diez años alcanzar este acuerdo”. “Simplemente no podemos gastar otros diez años dando vueltas en círculos”.

La respuesta reciente de los miembros de la OMC es que tampoco hay acuerdo para la Conferencia Ministerial de fin de año, así que las vueltas continuarán quien sabe hasta cuándo.

Y vale acotar que no sólo se ha gastado tiempo, como menciona el Premier británico, también se han gastado dineros públicos. El presupuesto administrativo de la OMC, al que contribuyen todos sus países miembros, incluso los más pobres entre los pobres, llegó en 2011 a casi 200 millones de francos suizos.[ii]

Francamente diez años de infructuosas conversaciones a 200 millones por año parece una “novela” demasiado cara.

No es gasto, es lisa y llanamente derroche.

Notas:

[i]http://www.wto.org/spanish/news_s/news11_s/tnc_infstat_26jul11_s.htm

[ii]http://www.wto.org/spanish/thewto_s/secre_s/budget_s.htm

* Artículo publicado en inglés en http://www.politicapress.com/