Desde la Tierras de Cochabamba, espacio territorial de muchas luchas, les escribimos a nuestros hermanos y hermanas que desde hoy iniciaran, una etapa más de esa larga marcha, iniciada a principios de los 90s, cuando nuestros padres y abuelos, nuestras madres y abuelas, indígenas del oriente y algunos muy menores aun, reclamaban justamente la defensa del territorio y la Asamblea Constituyente.15 de Agosto, festividad de la Asunta, Virgen que está muy relacionada a la Madre, para nosotros y nosotras no solo esa Madre terrenal, sino nuestra Mama Grande, nuestra Pachamama. 

Hoy, dentro el escenario del denominado “gobierno de los Movimientos Sociales”, ustedes han decidido reiniciar esa marcha, que es la marcha de todos nosotros, de todas nosotras, porque la Defensa y conservación del TIPNIS, no es solo suya, la de los indígenas, es nuestra también, la de los y las que habitamos en las ciudades, en los campos, los y las que laboramos en las fábricas, en las escuelas, en las oficinas, en los caminos, en las calles y los y las que no tenemos trabajo también.

Esta marcha que es por el territorio, también es contra el mal gobierno. En los últimos tiempos, este gobierno se ha llenado de un desastroso contenido de autoritarismo, de desprecio, de ignorancia, de subordinación a los intereses de la oligarquía brasileña. Debemos proclamar al mundo entero, que en Bolivia, un puñado de impostores ha expropiado nuestra voluntad y nuestra fuerza y habla en nombre nuestro.

La imposición, el autoritarismo, la discriminación, la subordinación a los intereses ajenos fueron algunas de las características de la Colonia. Hoy estos intereses ajenos son las transnacionales y nuestros gobernantes están subordinados a ellas

Nuestro gobierno dijo se dice iba a “descolonizar” nuestro país, no solo de las estructuras mentales, sino también de la economía y del Estado. Pero expresiones como “Quieran o no quieran se construirá la carretera” o “Si yo tuviera tiempo iría a enamorar a las compañeras yuracarés y convencerlas de que no se opongan, así que jóvenes tienen instrucciones del presidente de conquistar a las compañeras yuracarés trinitarias para que no se opongan a la construcción del camino”, entre otras expresiones, nos llevan de vergüenza e indignación a todas y todos los bolivianos y bolivianas, porque denigran a nuestras abuelas, a nuestras madres, a nuestras hermanas y a nuestras hijas.

¿No estamos viviendo acaso nuevas formas de colonización cuando este gobierno destruye nuestro territorio, divide a las comunidades, confronta a los sectores, desinforma a la población, compra dirigentes, se subordina a la real corona brasileña a través del BNDES y la empresa OAS -ambas representantes del imperio brasileño? quienes además violan de manera cínica los derechos de miles de trabajadores y trabajadoras que operan en los megaproyectos.

La cruz y la espada, trajeron los españoles para destruir a nuestras comunidades y nuestros territorios, para destruir a nuestra Pachamama. Hoy la espada son las amenazas, la descalificación, la confrontación, la policía, que utilizan Morales y García. La cruz es la actuación del Presidente de la ABC, español y ex cura, que antes de ser gobierno, antes de estar en el poder, defendía los Derechos Humanos y participó en la Guerra del Agua el año 2000, en Cochabamba.

Por todo esto hermanos y hermanas, desde Cochabamba estaremos con el corazón y nuestros actos con ustedes, porque su lucha es nuestra lucha; los estaremos acompañando, los estaremos esperando y juntos marcharemos desde aquí, porque nuestra marcha no concluirá hasta que nuestros sueños, que son los sueños de nuestros padres, de nuestras madres de convivir como seres humanos, se hagan realidad, nuestra lucha es a muerte, por la vida…por la dignidad..que lo sepa este gobierno que ha dejado de ser nuestro gobierno.

“Nuestro tierra, nuestra Pachamama no es mercancía, es nuestra Madre y la Madre no se vende”, es sagrada.

¡¡Kausachun TIPNIS!! ¡¡Wañuchun carretera de la muerte¡¡

Cochabamba, agosto 15 del 2011

* Dirigente Obrero 1980-2010 y portavoz de la Coordinadora del Agua el año 2000.