La reestructuración de la Caja Nacional de Salud (CNS) debe estar basado en la aplicación de un software amigable e integrado administrativo- médico, desde la afiliación a la atención del paciente, incluyendo consulta hospitalización, auxiliares de diagnóstico y de tratamiento, que contemplan los medicamentos e insumos, desde su adquisición hasta su entrega. Alimentado con protocolos médicos que permitan un seguimiento de pacientes a través de información que es ingresada disciplinadamente por los médicos en cada consulta, quienes actúan de acuerdo a rendimiento y calidad para premiar a los mejores, porque el sistema de categoría y escalafón basado en diplomas paga a todos igual.

De esta manera se dispone siempre de una historia clínica actualizada, accesible con USB o tarjeta con chip de cada paciente con solo introducirlos a una especie de cajero automático repartido en diferentes zonas de cada ciudad, lo que también podría servir al mismo tiempo para solicitar citas médicas sin filas madrugadoras y sin estar a la merced de los que las registran.

Su aplicación por la Caja de Salud de la Banca Privada, CSBP, entre el 1999/2002, bajo mi gerencia general seleccionada por KPMG, fue posible con el precioso apoyo de los médicos Fernando Bedregal y Emilio Pardo, el encargado de O y M, ingeniero Sergio Arraya, y el de Sistemas, lic. Gustavo Paredes, autorizada por el Directorio bajo presidencia de ASOBAN. En tal sentido, previa licitación, la CSBP adquirió la licencia de un software médico peruano por USD 60.000 a LOLIMSA. Proceso que estuvo basado en una anterior sistematización expuesta internacionalmente en un evento por la CSBP, el 1998, la que condujo a una estructuración de los servicios administrativos y médicos para la atención del paciente con excelencia como meta fundamental, evitando cualquier obstáculo a su demanda sentida y aun la no expresada. Paralelamente, la CSBP elaboró 250 protocolos médicos que recibieron información continua de los médicos por paciente que asistían, lo que permitió un control de costos de cada uno e integrado a los registros contables y la historia clínica correspondiente. Al mismo tiempo de controlar la eficiencia, oportunidad y calidez dispensada por los médicos a los pacientes, a través de auditorías médicas encargadas de verificar las etapas a las que era sometido el paciente, incluido un control de fechas de vencimiento de productos farmacéuticos dispensados por Farmacia y previsión adecuada de sus adquisiciones.

Esta exitosa experiencia quiso ser transmitida a varias Cajas Delegadas de Salud por el equipo principal de la CSBP, para estandarizar historias clínicas de todas ellas y facilitar afiliaciones por cambios de empleos de los pacientes. Pero la nueva Directiva de CSBP representante del sindicato bancario observó que por estatuto, no podíamos dar nuestro servicio ni público menos privado mientras trabajábamos para la CSBP.