Al mediodía del 10 de agosto, medio millar de vecinos de la población de Villa Candelaria y militantes del Movimiento al Socialismo (MAS) tomaron por la fuerza la Alcaldía de Colomi e intentaron derrocar al burgomaestre Víctor Terán del Movimiento sin Miedo (MSM), pero fueron repelidos y expulsados por pobladores de ese municipio cochabambino.

Los avasalladores rodearon el municipio de Colomi y exigieron la renuncia del alcalde Terán, supuestamente porque no ejecuta obras y discrimina a ciertos cantones. Los movilizados apedrearon la Alcaldía, la invadieron, apalearon a los funcionarios y finalmente tomaron la sede del Gobierno Municipal.

De inmediato más de 600 vecinos se reunieron en la plaza y en otros lugares de Colomi para planificar la retoma de la Alcaldía, y a primera hora de la tarde se enfrentaron a los invasores del MAS.

Los avasalladores de Villa Candelaria no resistieron la furibunda arremetida de los vecinos, y finalmente fueron expulsados del edificio. Más de treinta personas resultaron heridas en el violento choque, y al menos dos fueron a parar al Hospital Viedma de Cochabamba.

“Esta es la actitud anti campesina, anti indígena, anti autonomista del MAS, que asalta los municipios campesino originarios, que patea, golpea, apedrea a los campesinos y que violenta absolutamente la voluntad democrática de nuestros hermanos de Colomi”, fustigó el líder del MSM Juan del Granado.

Del Granado informó que su partido inició acciones legales contra los autores intelectuales y materiales de la acción “bárbara y delincuencial”, entre ellos el ex alcalde del MAS Nicolás Sánchez y los actuales concejales masistas Valentín Inturias y Felipa Mamani.

Según el jefe del MSM, las “huestes masistas” intentaron derrocar a Terán porque “está saneando esa alcaldía y está devolviéndole la ética a ese municipio”. La “horda oficialista” quiso tomar por la fuerza otro municipio que el MSM ganó en las urnas, desconociendo el voto popular, “para tapar los malos manejos dela ex autoridad masista”, explicó la diputada del MSM Marcela Revollo.

“Vemos con muchapreocupación esta nueva arremetida masista contra alcaldes del Movimiento Sin Miedo; ahora es contra el alcalde Terán, un profesional joven que fue elegido por el voto popular y que está sufriendo la persecución y el corralito del MAS por haber denunciado ante las autoridades competentes los malos manejos del anterior alcalde masista”, aseveró Revollo.

En Colomi se demostró una vez más que el gobierno usa de manera arbitraria las movilizaciones populares, pero ya es tiempo de que rinda cuentas y diga con qué fondos financia ese tipo de acciones, reclamaron los dirigentes del MSM.

“No puede haber hermanos que busquen derrocar un gobierno por la vía violenta y no puede haber un acalde que defienda su curul enfrentando hermanos contra hermanos; tiene que haber una sanción judicial”, opinó el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales César Navarro.