(Agencias).- Sobreviven en el mundo más de mil millones de hambrientos. La hambruna lacera a varios países de África y asedia a Haití; comer es lujo para un tercio de la población de India, y en Estados Unidos 45,7 millones de personas dependen de “vales de comida” para sobrevivir. La comunidad internacional no podrá reducir a la mitad el número de víctimas del hambre hasta 2015, lamenta la FAO.

El número de víctimas del hambre sigue en ascenso en el mundo, pese a que los miembros de Naciones Unidas se comprometieron a combatir ese flagelo, deploró el subdirector general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) David Harcharik.

Uno de los compromisos fijados el año 2000 por los 192 países miembros de la ONU en los Objetivos de Desarrollo del Milenio era rebajar en 50% la población en situación de hambruna, estimada en 400 millones de seres humanos. Lastimosamente, muchos países pobres incumplirán ese objetivo, afirmó el nuevo director general de la FAO José Graziano Da Silva.

El director del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Ginebra Daly Belgesmi lamentó la drástica reducción de la asistencia internacional para la agricultura en África en las últimas dos décadas. La ayuda alimentaria se redujo de 15 millones de toneladas anuales en 1997 a 6,8 millones en la actualidad. También disminuyó la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), y la comunidad de donantes incumplió su promesa de aumentar sus contribuciones en 25 mil millones de dólares.

Para colmo, la FAO confirmó que continuará subiendo el índice global de precios alimentarios, el cual mide los cambios de precios mensuales de cereales, azúcar, oleaginosas, lácteos y carnes. El índice de precios de alimentos batió récord histórico en febrero de 2011; registró un ligero descenso en marzo y abril, pero los indicadores continúan un 36% por encima de los valores de hace un año.

La FAO reportó que los precios de los alimentos subieron 1% en junio de 2011 debido al incremento del valor del azúcar, que aumentó 14% entre mayo y junio de 2011. El precio de los cereales bajó en 1%, pero se mantiene un 71% más alto que en junio del año pasado. El índice de los productos lácteos se situó en una media de 232 puntos, sin cambios respecto a los 231 puntos de mayo. La carne registró un promedio de 180 unidades, ligeramente superior al registro de mayo.

La FAO y otras instituciones pronostican que los precios de los bienes agrícolas se mantendrán altos y volátiles en 2012. “Tenemos proyecciones según las cuales los precios podrían duplicarse de aquí a 2020 a causa del cambio climático”, dijo Neil Melvin, funcionario del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

Se prevé que el costo global de las importaciones de alimentos alanzará un récord de un billón (millón de millones) 29 mil millones de dólares en 2011, un 21% más que en 2010. Los países con bajos ingresos y con déficit de alimentos serán los más afectados, ya que tendrán que gastar entre 27 y 30% más en importaciones de comida.

Hambruna global

El alza de precios de los alimentos registrada entre junio de 2010 y febrero de 2011 empujó a otros 44 millones de personas a la extrema pobreza, estimó el Banco Mundial. La crisis del hambre se agravó en todo el orbe, sobre todo en África subsahariana, donde 45 millones de personas se incorporaron al ejército de víctimas de malnutrición crónica, que en total suman ya 221 millones, un tercio de la población de ese continente.

La FAO convocó a los ministros de Agricultura de 191 países a una reunión de emergencia el 18 de agosto con el fin de evaluar la situación actual y las necesidades del Cuerno de África, donde la hambruna afecta a cerca de 12,4 millones de personas. En la reunión operativa de alto nivel se acordarán medidas urgentes en respuesta al agravamiento de la situación en Somalia, Yibuti, Etiopía y Kenia. Según la FAO, la agricultura en la zona requiere de forma inmediata 103 millones de dólares.

Por otro lado, hasta mayo de 2011 más de 52 millones de habitantes padecían malnutrición en América Latina, considerada la zona más desigual del mundo en cuanto a distribución de ingresos. La inestabilidad política, la sequía registrada en marzo y abril, y las amenazas ciclónicas han puesto a Haití a un paso de la hambruna, declaró el representante de la Coordinación Nacional de Seguridad Alimentaria Gary Mathieu.

A los haitianos les resulta cada vez más difícil encontrar alimentos, una situación anterior al período de hambruna. Si la temporada ciclónica afecta la producción agrícola (se esperan entre 14 y 19 tormentas tropicales hasta noviembre), entonces nos espera enfrentar ese flagelo, alertó Mathieu en una entrevista con el diario digital HPHaití. La sequía que azota a Haití desde inicios de marzo de 2011 ocasionó enormes pérdidas que influirán en la alimentación en agosto septiembre. A ello se sumará el aumento de las tasas de inflación.

En India, los precios de los alimentos subieron casi 10% hasta el 31 de julio. La cebolla se encareció en más del 36%; las frutas 16%; las verduras 14%; el precio de los huevos, la carne y el pescado subió 13% en promedio; las papas 11% y la leche 103%. En la última semana de julio el precio promedio de los alimentos en general aumentó 16,45%. Se trató del mayor aumento desde el 12 de marzo (cuando la tasa de inflación alcanzó el 10%), que afecta sobre todo al 35% de la población que vive por debajo del umbral de la pobreza. No hay que olvidar que los pobres gastan entre 60 y 80% de sus ingresos en comida.

El hambre también golpea a los países ricos o “desarrollados”. En Estados Unidos se incrementó la demanda de “cupones de comida”, un programa conocido como SNAP que intenta paliar las necesidades alimentarias de personas de escasos recursos. En la actualidad, 45,7 millones de norteamericanos dependen de los cupones de comida para sobrevivir, sobre todo en Alabama, Nueva Jersey y Carolina del Norte, informó el Departamento de Agricultura (USDA en inglés).

El cotidiano neoyorquino La Prensa calcula que el uso de cupones de comida aumentó 34% en comparación con 2009 y 12% con respecto a 2010. Se estima que al menos el 14,7% de la población de Estados Unidos sufre inseguridad alimentaria, cifra que se eleva a 27% en el caso de los hispanos.

El rotativo precisó que territorios con alta población hispana como California, Florida, Nueva York y Texas muestran áreas con la mayor concentración en el uso de vales, al superar los tres millones de ciudadanos, respectivamente. Los datos muestran que 17 millones de infantes viven en hogares “inseguros desde la perspectiva alimenticia” y que 5,2 millones de niños latinos caben en esa clasificación.

Melissa Boteach, experta en el área de pobreza del Centro para el Progreso Americano (CAP), explicó que “la principal razón para el ascenso o descenso en el uso de cupones de comida se asocia con el desempeño económico del país. Si existe más desempleo, entonces la demanda por este beneficio sube”.

Con información de Prensa Latina.