Islamabad, (PL).- En uno de sus ataque más letales en las últimas semanas, aviones teledirigidos estadounidenses mataron el miércoles al menos a 21 miembros de la red Haqqani en una región tribal paquistaní fronteriza con Afganistán. Los aviones teledirigidos de Estados Unidos han matado a 168 niños paquistaníes desde que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) comenzó a utilizarlos en ese país hace siete años.

Funcionarios de inteligencia citados por medios de prensa locales indicaron que misiles lanzados desde los aparatos hicieron blanco en un barracón cerca de la ciudad de Miranshah, en Waziristán del Norte, y en un vehículo que se desplazaba por la zona. La mayoría de los caídos pertenecían a la red Haqqani, pero entre ellos también se cuentan talibanes de origen árabe y uzbeko, indicó el reporte militar. Otros tres rebeldes resultaron heridos.

Estados Unidos considera a esa región uno de los principales refugios de los talibanes que acosan a las fuerzas del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) estacionadas en Afganistán. Washington rehúsa hacer comentarios sobre los ataques de los drones en Pakistán pese a ser la única potencia militar ocupante de la región con capacidad para lanzar misiles desde esos artefactos operados por control remoto.

Aunque se supone que sus objetivos sean combatientes o campamentos talibanes, muy a menudo gente inocente es víctima “por error” de los aviones-robot, lo que genera en la población un natural sentimiento antiestadounidense.

Desde la operación encubierta norteamericana que culminó con la muerte de Osama bin Laden el pasado 2 de mayo, los aviones no tripulados han lanzado más de 20 ataques sobre territorio paquistaní, hasta totalizar más de medio centenar en lo que va de año.

Un reporte difundido hoy por la Oficina de Periodismo de Investigación, con sede en Londres, también reveló que el número real de ataques de los drones en Pakistán es ocho por ciento mayor al oficial, lo cual eleva consecuentemente el número de víctimas.

De acuerdo con el informe, ampliamente difundido por medios de prensa locales, los golpes de las aeronaves no tripuladas sobre territorio paquistaní aumentaron bajo la presidencia de Barack Obama y totalizaron 236, a razón de uno cada cuatro días.

La entidad indicó que de los dos mil 863 insurgentes caídos bajo los misiles de los aviones-robot, unos dos mil 292 ostentaban un bajo rango militar, y que solo habían sido mencionados los nombres de 126.

La CIA rehúsa hacer comentarios sobre esos ataques pese a ser Estados Unidos la única potencia militar ocupante de la región con capacidad para lanzar misiles desde esos artefactos operados por control remoto.

En privado, funcionarios estadounidenses alegan que ese programa es vital en la lucha contra los talibanes y Al Qaeda, además de que la precisión de los bombardeos permite minimizar los “daños colaterales”.

La Oficina de Periodismo de Investigación, empero, aseguró tener informes creíbles de que las víctimas mortales entre los civiles fluctuaban entre 385 y 775, entre ellos, de 164 a 168 niños.

Aunque el estudio advirtió una reducción de las bajas civiles en el último año, afirmó tener indicios confiables de que en los 10 últimos golpes habían muerto por lo menos 45.

Recientemente, al comparecer ante un seminario organizado por las Fuerzas Armadas paquistaníes, el primer ministro Yousuf Raza Gilani criticó los bombardeos de los aviones no tripulados por considerarlos contrarios a la estrategia antiterrorista nacional.

“Los ataques de aviones teledirigidos dentro de nuestras fronteras están en conflicto con la realidad sobre el terreno e impactan negativamente nuestros esfuerzos en el control de las tendencias radicales”, dijo.