Nueva York, (PL).- El oro llegó a cotizarse hoy en Nueva York a 1.801 dólares la onza, en una jornada signada por la volatilidad y el nerviosismo en el mercado. Es la primera vez que el metal dorado se contrata por encima de ese valor, si bien en esta sesión cerró a 1.784,3 dólares, lo que constituyó el tercer récord consecutivo de la semana.

El oro comenzó 2010 con una renovada tendencia alcista, a unos 880 dólares la onza, que se refuerza hoy en la medida en que se acentúan los problemas económicos en Estados Unidos y Europa. 

El 9 de agosto de 2011 el oro continuó su espiral alcista de las últimas semanas, al implantar otro récord de 1.743 dólares la onza. Según analistas, el metal dorado comenzó el lunes una nueva ola de repuntes en las cotizaciones, en respuesta a la rebaja de la calificación de la deuda estadounidense por parte de Standard & Poor‘s.

Los contratos de oro más negociados el martes, los de vencimiento en diciembre, sumaron 29,8 dólares al precio de la sesión anterior, cuando superaron por primera vez la simbólica cifra de los 1.700 dólares, al terminar en 1.713,2. De acuerdo con operadores de este mercado, en esa jornada el lingote trepó hasta los 1.782,5 dólares la onza. En el mercado de Londres, el oro también concluyó sobre los 1.700 dólares la onza, al fijarse al finalizar la sesión del martes en 1.736 dólares, lo que supuso un alza de 2,53 por ciento.

Este miércoles, los contratos del lingote más negociados, los de vencimiento en diciembre, sumaron 41,3 dólares a la cotización de la jornada anterior. El metal amarillo se vio espoleado nuevamente por su posición como valor refugio, en estos días de inestabilidad y nerviosismo en los principales mercados bursátiles del mundo.

El temor a una probable recaída de Estados Unidos en la recesión económica sirven como argumento para los que tienen un panorama alcista de los precios del oro. Asimismo, el interés por el lingote aumenta como refugio frente a las devaluaciones del dólar. En el corto plazo, el lingote será el commodity más cotizado, después del recorte a la calificación de Estados Unidos por parte de Standard & Poor‘s (S&P), dijo la firma BofA Merrill Lynch Global Research (BofAML).