La Habana (PL).- El examen al proceso de actualización del modelo económico cubano y los pasos para el perfeccionamiento de las labores en ese sentido fueron temas permanentes durante los más recientes debates de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Dos días de intercambios en las 12 Comisiones Permanentes del Parlamento e igual cifra para informaciones de los Ministerios de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y de Transporte antecedieron el séptimo período ordinario de sesiones de la séptima legislatura.

Como preámbulo a la última jornada del pasado 1 de agosto, los diputados evaluaron también los informes presentados por la Comisión Agroalimentaria y de Salud y Deporte en los cuales se expusieron fortalezas y debilidades de esos sectores.

Al clausurar el referido período, el presidente cubano, Raúl Castro, destacó los logros de la economía cubana durante el primer semestre del actual año, cuyo crecimiento está previsto en 2,9 por ciento del Producto Interno Bruto al cerrar 2011.

Precisó que durante los primeros seis meses, con un alza de 1,9 por ciento, mejoró la eficiencia energética, creció la producción de petróleo crudo y se incrementó significativamente el arribo de turistas. Enfatizó que aumentaron las exportaciones, disminuyeron las importaciones, se detuvo el deterioro de la producción de azúcar de caña y existió una correlación favorable de la productividad y el salario medio.

Persistiremos en el camino de recuperar paulatinamente la credibilidad internacional de la economía cubana, recalcó Raúl Castro, quien se refirió a las presiones que se avizoran para 2012 en el contexto global. Citó entre los problemas futuros la persistencia de la crisis financiera mundial, la escalada de los precios de los alimentos y los combustibles, y las restricciones a Cuba para adquirir nuevos financiamientos.

A los problemas mencionados se unen los derivados del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos al archipiélago caribeño durante más de medio siglo, añadió el jefe de Estado.

Llamó a acelerar el perfeccionamiento del trabajo de dirección de los organismos, empresas e instituciones, y redoblar la recalificación de los dirigentes para hacer realidad los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido Comunista y la Revolución.

Momentos antes, los diputados respaldaron y aprobaron dichos lineamientos refrendados en el VI Congreso de la organización en abril pasado, y dispusieron que ellos constituyen elemento rector esencial del trabajo de todos los órganos y funcionarios del Estado, el Gobierno y el pueblo.

En la política económica trazada está presente que el socialismo significa igualdad de derechos y oportunidades para todos, no igualitarismo, y que en la sociedad cubana nadie quedará desamparado, enfatizó el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, José Luis Toledo.

Sobre la implementación y desarrollo de los lineamientos, el vicepresidente del Consejo de Ministros y titular de la Comisión Permanente para esa tarea, Marino Murillo, informó a los diputados de los distintos grupos participantes en tal trabajo.

Las áreas incluyen la conceptualización del modelo económico, las nuevas normas jurídicas necesarias para las decisiones a adoptar, la capacitación de los funcionarios que deberán intervenir en los cambios propuestos y la divulgación adecuada para el conocimiento suficiente por la población de las modificaciones.

Murillo destacó la importancia de la comprensión en la sociedad del verdadero valor del trabajo, indispensable para transformar los resultados económicos de la nación.

La Comisión labora en los planes sobre el perfeccionamiento empresarial y avanza en las decisiones que no implican la aprobación previa de normas jurídicas.

También trabaja en la propuesta de los recursos humanos, económicos y financieros que implica la materialización de los lineamientos, el proceso de planificación de las actividades del Gobierno hasta 2015 y las medidas para su correspondiente control.

Resulta imprescindible reinstaurar la disciplina financiera en la economía cubana y acabar con la superficialidad y negligencia que caracterizan las relaciones de cobros y pagos en el país, sostuvo Raúl Castro.

Sin cambiar la mentalidad, recalcó, no seremos capaces de acometer los cambios necesarios para garantizar la sostenibilidad, o lo que es lo mismo, la irrevocabilidad del carácter socialista del sistema político y social consagrado en la Constitución.

Al dirigirse a los parlamentarios, el ministro de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo, mencionó el favorable comportamiento de las exportaciones, que alcanzaron un 53,9 por ciento en el primer semestre y se espera sobrepasen el 101,5 por ciento al final de 2011.

Puntualizó como sectores fundamentales en los resultados económicos el níquel, el petróleo, el azúcar de caña y la exportación de bienes, sobrecumplida en 14 por ciento.

Hay que trabajar sin descanso en la prospección y explotación del petróleo, concentrarse en las inversiones que generan ingresos y desarrollar el proceso de disponibilidad laboral como está previsto, expresó.

Además se pronunció por acelerar la entrega de tierras ociosas, que superan el millón de hectáreas, impulsar la producción de alimentos, fertilizantes, plaguicidas, forraje y materiales de la construcción, y aprovechar los sistemas de riego.

Yzquierdo señaló las dificultades existentes en algunos sectores por determinados incumplimientos, aunque apuntó que el nivel de actividad es favorable y se tiende a superarlas.

Política migratoria

En su discurso, Raúl Castro anunció que Cuba trabaja en la actualización de la política migratoria, y resaltó el avance en la reformulación y elaboración de un conjunto de normativas reguladoras en esta esfera según las condiciones del presente y el futuro previsible.

Damos este paso como una contribución al incremento de los vínculos de la nación con la comunidad de emigrantes, cuya composición ha variado radicadamente con relación a las décadas iniciales de la Revolución, afirmó.

Recordó cómo en aquella etapa el gobierno de Estados Unidos amparó a criminales de la dictadura de Fulgencio Batista, terroristas y traidores de todo tipo, y estimuló la fuga de profesionales para desangrar al país caribeño.

Hoy los emigrados cubanos, en su aplastante mayoría, lo son por razones económicas, y casi todos preservan su amor por la familia y la patria que los vio nacer, y manifiestan solidaridad hacia sus compatriotas, comentó

En nuestro caso no podemos olvidar que somos el único país del planeta a cuyos ciudadanos se les permite asentarse y trabajar en el territorio estadounidense sin visa alguna en virtud de la criminal Ley de Ajuste Cubano de 1966, sentenció.

Criticó que este sensible asunto haya sido objeto de manipulación política y mediática durante varios años con el fin de denigrar a la Revolución y enemistarla con los cubanos que viven en el extranjero.

A resultas de la mentira repetida miles de veces, los emigrados cubanos son denominados “exiliados políticos” que escapan del comunismo, añadió.

Qué pasaría si en Estados Unidos y la Unión Europea se pusiera en vigor una ley de ajuste latinoamericano, asiático o africano, preguntó Raúl Castro.

Subrayó que la flexibilización de la política migratoria cubana tendrá en cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes injerencistas y subversivos del gobierno norteamericano y sus aliados.

Al propio tiempo, amplió, se incluirán contramedidas razonables para preservar el capital humano creado por la Revolución frente al robo de talentos que aplican las naciones poderosas.

Cinco antiterroristas cubanos

Por otra parte, el Parlamento también exigió a Estados Unidos el pasado 1 de agosto poner fin al trato injusto e ilegal que sufre el antiterrorista cubano Gerardo Hernández, preso en ese país hace casi 13 años.

En una declaración aprobada por el plenario, los diputados llamaron a sus colegas del mundo a aumentar la solidaridad hasta lograr la definitiva libertad de ese hombre y otros cuatro luchadores.

Comprometámonos a esta lucha por la excarcelación de Gerardo, Ramón Labañino, René González, Antonio Guerrero y Fernando González sin perder un día, afirma el texto leído por el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón.

Los Cinco, como son conocidos los antiterroristas a nivel internacional, fueron detenidos el 12 de septiembre de 1998 cuando monitoreaban las acciones de grupos anticubanos asentados en Florida, en el sur estadounidense.

El texto denuncia los nuevos obstáculos y las dificultades de Gerardo para comunicarse con sus abogados y funcionarios consulares cubanos cuando está próxima la pronunciación norteamericana sobre un recurso de Habeas Corpus presentado.

Pide a la administración de Washington mostrar las imágenes satelitales sobre los hechos del 24 de febrero de 1996 cuando Cuba derribó dos avionetas de la organización contrarrevolucionaria Hermanos al Rescate.

Demanda además que sea publicada la información oculta sobre la conjura de los periodistas de la ciudad de Miami contra los Cinco cuando se realizaba el juicio a los antiterroristas en 2001.

* Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.