Sydney yTokio (PL).- Australia inauguró su primera mina de metales raros en Mount Weld, considerada una de las mayores reservas de 17 materiales que pertenecen a la familia de los metales raros, entre ellos el neodimio, escandio, disprosio, tulio, lutecio y el itrio. Por otro lado, científicos japoneses hallaron en el fondo del Océano Pacífico grandes depósitos de minerales cruciales para desarrollar productos de alta tecnología electrónica, imanes y baterías.

Según Colin Barnett, jefe del Gobierno del estado de Australia Occidental, el yacimiento de Mount Weld, localidad situada en el occidente del país, será el de mayor relevancia después del de China, que extrae cerca del 97 por ciento de estos recursos raros empleados en la fabricación de baterías eléctricas, productos electrónicos, imanes ultraligeros, ordenadores, pantallas planas, vehículos híbridos, turbinas eólicas y otros componentes de alta tecnología.

En la última década, la compañía Lynas Corporation invirtió 100 millones de dólares para lograr la explotación de esta mina, con una producción estimada de 20 años. La entidad prevé obtener inicialmente cerca de 11 mil toneladas anuales de estos recursos.

Para finales de 2012 programa abastecer el ocho por ciento de la producción mundial, cifra que incrementará a 14 puntos porcentuales un año después. El 70 por ciento de su producción primaria está comprometida. Lynas tiene acuerdos con ocho clientes y una alianza estratégica con la compañía japonesa Sojitz, asociación que también intenta establecer la alemana Siemens.

Los metales raros obtenidos en el yacimiento australiano serán procesados en una planta de refinamiento que se construye en Kuantan, Malasia, la cual empezará a operar a finales del año en curso.

Por otro lado, un equipo dirigido por el profesor asociado de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Tokio, Yasuhiro Kato, e investigadores de la Agencia nipona de Ciencias Marinas y Tecnología declaró a la revista británica Nature Geoscience que fueron encontrados en el Pacífico depósitos de metales escasos en tierra firme. “Solo un kilómetro cuadrado sería capaz de proporcionar una quinta parte del actual consumo anual global”, apuntó.

Los especialistas encontraron minerales en el barro extraído a profundidades marinas de entre 3.500 y seis mil metros. Estos fueron ubicados en 78 puntos diferentes de los depósitos comprendidos en un área que se extiende al este y oeste de Hawai, así como al este de Tahití, en la Polinesia Francesa.

Kato afirmó que un tercio de los sitios analizados mostró material con abundante contenido del metal itrio. Añadió que el lodo del mar de estas zonas es especialmente rico en metales pesados como el gadolinio, lutecio, terbio y disprosio, empleados en la fabricación de televisores de pantalla plana, led (diodo emisor de luz), imanes y coches híbridos.

En opinión del experto japonés la extracción de esas llamadas tierras raras contenidas en el fango submarino resulta fácil con el uso de un baño ácido, técnica sin riesgo para el medio ambiente, pues los residuos no son vertidos al océano.