(Agencias).- Alrededor de un millón de personas mueren cada año por infecciones causadas por la hepatitis, una enfermedad de origen viral que afecta anualmente a cerca de 500 millones de personas, y que se constituye en la principal causa de cirrosis y cáncer de hígado en el mundo.

Con el apoyo de 193 países, el 28 de julio de 2011 se celebró por primera vez Día Mundial contra la Hepatitis, una enfermedad que afecta a una de cada 12 personas en el Planeta. Más 200 millones de personas padecen hepatitis crónica, estima el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran en el Planeta cerca de 1,4 millones de casos de hepatitis A; 350 millones de personas con infección crónica por hepatitis B, y 170 millones de casos crónicos de hepatitis C.

La hepatitis A y E son causadas generalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados, mientras que los serotipos B, C y D se adquieren por el contacto con humores corporales infectados: fluidos sexuales, sangre o productos sanguíneos contaminados y transmisión de madre a hijo durante el parto.

La OMC considera que uno de los principales problemas sanitarios a nivel global es la epidemia actual de hepatitis C (VHC). Se transmite principalmente por vía sanguínea, aunque es posible también a través del instrumental quirúrgico, o inyecciones, cuchillas de afeitar o cepillos de dientes compartidos.

El mayor peligro de este agente viral es que se convierte en crónico en alrededor del 80% de los pacientes que contraen la enfermedad. Cada año mueren unas 50 mil personas por insuficiencias hepáticas o cáncer del hígado causados por el VHC.

La OMS advierte que sin intervención rápida para contener la propagación de la infección, la mortalidad vinculada al VHC podría sobrepasar a la causada por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

También es creciente el número de afectados por hepatitis B y C entre los consumidores de drogas inyectables. En este grupo poblacional hay más contagios por hepatitis que por VIH, revela un informe publicado por la revista The Lancet.

“Los 10 millones de infectados por hepatitis C registrados en 2010 superan en 3,5 veces el número de personas drogadictas (que usan jeringuillas) que viven con sida”, reveló la directora de la investigación, la profesora Louisa Degenhardt del Instituto Burnet (Melbourne, Australia).

Por otro lado, los diabéticos tienen un 70% más de probabilidades de morir a causa de enfermedades hepáticas, concluyeron investigadores de la Universidad de Edimburgo, tras comparar los casos de 1.267 diabéticos fallecidos a raíz de problemas hepáticos con los de 10.100 personas sin esa condición que murieron por la misma causa.

Los científicos determinaron que una de cuatro personas con diabetes (24%) murió por cáncer en el hígado, en comparación con una de nueve personas no diabéticas (9%). Acotaron que más individuos sin diabetes fallecieron por enfermedades hepáticas desarrolladas a partir del consumo de alcohol (63%), en comparación con los diabéticos, entre los cuales la incidencia de muertes por esa causa fue de un 38%.

En la actualidad, 42 millones de indios sufren hepatitis crónica del tipo B, por lo cual la India tiene todas las condiciones para convertirse en la capital mundial de la hepatitis B (VHB), alertó el médico del Instituto de Ortopedia y Traumatología de Madrás Arul Prakash.

El virus de la hepatitis B es causante del 60% de los casos de cáncer de hígado en India. Lo preocupante es que ni siquiera el uno por ciento de los escolares ha sido inmunizado contra el VHB, pese a que la vacuna fue desarrollada en 1970.

En 2004 tuvo lugar en Argentina un brote de Hepatitis A con un registro de 43.321 casos, mientras que en 2010 la cifra de enfermos llegó sólo a 329. Desde marzo de 2007 a la fecha no se realizaron más trasplantes hepáticos a causa de la hepatitis A en ese país.

En Argentina disminuyó el número de casos de hepatitis A en más del 95%en los últimos seis años, destacó la responsable del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Nación Carla Vizzotti.

La funcionaria apuntó que Argentina fue de los primeros países de la región en incorporar la vacuna contra esta enfermedad al Calendario Nacional de Vacunación. Destacó que la incorporación se hizo además de forma innovadora, porque somos “el único país en el mundo que vacuna con una sola dosis”. También se inmuniza contra la Hepatitis B, a las 12 horas de vida, con una vacuna que forma parte de las 10 incorporadas de forma gratuita y obligatoria al Calendario Nacional de Vacunación en los últimos siete años.

Desarrollo de vacunas y medicamentos

Actualmente no existe una vacuna preventiva contra la hepatitis C, aunque investigadores franceses lograron producir anticuerpos de amplio espectro contra este virus, reveló la revista Science Translational Medicine.

La novedad de este estudio residió en la elaboración de pseudo-partículas virales“quiméricas” construidas con fragmentos de dos virus diferentes. En los experimentos con macacos y ratones se observó por primera vez la producción de anticuerpos neutralizantes del VHC, explicó el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS).

Los resultados de estos experimentos abren nuevas vías para el desarrollo de una inmunización contra el HVC y a más largo plazo para otras infecciones como el VIH, el dengue, el virus respiratorio sincicial (VRS), entre otras, añadió el CNRS.

Por otro lado, un nuevo medicamento dio buenos resultados en el tratamiento de pacientes con hepatitis C. El fármaco, un biológico inhibidor de la proteasa denominado Boceprevir, se encuentra aún en fase de ensayo clínico, pero en los casos tratados se observó una respuesta virológica sostenida, confirmaron dos estudios divulgados en The New England Journal of Medicine.

Los dos estudios evaluaron la eficacia y seguridad del producto, y se demostró que la tasa de éxito es elevada, pero los efectos adversos también son superiores, en particular una mayor incidencia de anemia y síntomas similares a los de la gripe.

Con este compuesto, tanto los pacientes que no se habían medicado nunca, como aquellos que recibieron alguna terapia previa, lograron llevar los niveles de virus en la sangre a formas indetectables a las pocas semanas.

La terapia duplica la tasa de éxito en pacientes que fracasaron en tratamientos anteriores. De igual manera, llega al 70 por ciento de efectividad en quienes no se medicaron nunca, explicó Donald M. Jensen, del Centro de Enfermedades del Hígado de la Universidad de Chicago.

A principios de mayo de 2010, la Agencia del Medicamento de Estados Unidos (FDA) aprobó lacomercialización del telaprevir, un nuevo fármaco que demostró gran efectividad en el tratamiento de la hepatitis C. El compuesto es también un inhibidor de la proteasa.

Los ensayos demostraron un 79% de eficacia, superior al 40%de la terapia actual con interferón y ribavirina. “Es un éxito sensacional”, celebró Lawrence Friedman, del departamento de Medicina del Hospital Newton-Wellesley en Massachusetts.

Por otro lado, un equipo de científicos de la Universidad de Liverpool, en Gran Bretaña, encontró una nueva forma de diagnosticar temprano daños hepáticos causados por el abuso del paracetamol, una de las mayores causas de fallas hepáticas en Gran Bretaña y Estados Unidos.

Los investigadores descubrieron que la presencia de proteínas específicas en la sangre constituye un indicador precoz de problemas hepáticos, y puede ayudar a determinar el momento de la muerte celular, el tipo de células muertas y la extensión del daño.

Para comprobar los efectos de la sobredosis en el hígado, el equipo administró paracetamol a ratones y encontró que un par proteínas, la HMGB1 y la queratina 18, proporcionan un cuadro detallado del nivel de daño celular.

La proteína HMGB1 fue vinculada a la necrosis (muerte) del tejido, mientras que la queratina 18 se asoció a la apoptosis, proceso de la renovación normal de la célula y también a la necrosis.

Finalmente, una investigación realizada por expertos de la Escuela Médica de Mount Sinaí, y publicada por la revista PLoS One, llegó a la conclusión de que una dieta rica en grasa y pobre en calorías puede reparar daños hepáticos, al menos en ratones diabéticos.

El estudio demostró que la dieta ketogénica (grasa en 87%) es capaz de reparar conductos del hígado dañados por la presencia de altos niveles de azúcar en sangre. Este tipo de alimentación fue administrada a roedores con diabetes de tipo uno y dos durante ocho semanas, y se demostró que la dieta es capaz de revertir las complicaciones causadas por la diabetes.

El autor principal del estudio Charles Mobbs dijo que este tipo de dieta resulta prometedor para revertir daños hepáticos en diabéticos, pero son necesarios más experimentos antes de aplicarlos en estudios clínicos con humanos.

Con información de Prensa Latina y de la agencia IANS.