El título de esta nota no es un sinsentido, pese a que la prensa mucho habla del conflicto entre Israel y su entorno. Los judíos antes de llegar a Occidente se concentraban en los actuales países árabes y muchos árabes practicaron el judaísmo siglos antes de que nacieran Jesús o Mahoma.

El idioma estatal más parecido al árabe es el hebreo y muchos de quienes hablan ambas lenguas tienen similares facciones. La mayoría de la población que vive en las tierras que detenta u ocupa Israel han tenido o tienen al árabe como su primera lengua. En algún momento la mayoría de los judíos que llegaban a Israel provenían de las naciones árabes.

El autor de estas líneas se siente orgulloso de haber nacido en los Andes y también de tener raíces árabes judías. Mi apellido se origina en el Medio Oriente y mis ancestros judíos vienen de Alepo (la segunda urbe de Siria que reclama ser la ciudad habitada más antigua del mundo).

Hasta antes del establecimiento de Israel todos los países árabes tenían milenarias y pujantes colectividades judías. En los treintas un cuarto de los habitantes de Bagdad eran judíos y el primer ministro de finanzas que tuvo este país rezaba en la sinagoga.

Mientras los judíos de Europa tenían sus propios idiomas (el yiddish en Alemania y Europa oriental y el ladino en el Mediterráneo y otras partes), los judíos árabes hablaban la misma lengua de sus compatriotas.Mi abuela Sara Bigio – con quien viví, quien hoy cumple 10 años de su fallecimiento y a quien dedico este artículo – era una practicante judía aunque nunca habló hebreo. Su idioma materno y preferido era el árabe. Ella gustaba reunir a todos sus hijos y nietos para celebrar religiosamente cada noche de vienes el shabat judío, y toda la comida que ella magistralmente cocinaba era sirio-libanesa.

De Irak vienen Abraham (el padre de los israelitas), los judíos que reconstruyeron el templo de Salomón y luego los que durante el Medioevo escribieron el Talmud (el libro judío más sagrado después del primer testamento). En Egipto nacieron Moisés y los que poblarían y crearían Judea e Israel.Mientras en Europa a los judíos se les redujo a guetos y persiguió, se les hizo pogromos y luego se les llevó a cámaras de gas, en el mundo árabe fueron más tolerados. La única gran civilización hispana que hubo antes de Colón fue hecha por los árabes y judíos que poblaron España.

De ésta y de otras partes del mundo árabe emergieron el álgebra, la química y muchas ciencias, que entonces reprimía el oscurantismo europeo.

Si los judíos, musulmanes y cristianos del Medio Oriente que antes colaboraron para rescatar y revivir a los clásicos griegos, fuesen capaces de hacer una federación multiétnica en ‘Tierra Santa’, la humanidad se beneficiaría de ello y los judíos árabes podrían volver a sus tierras o ayudar a dar paso a un Cercano Oriente democratizado, pujante y que no fuese nido de déspotas o terroristas.

¿Nazismo pro-judío?

Desde Hitler hasta la matanza noruega del 22 de julio, Europa no había visto a un rubio germánico disparando a más de cien adolescentes y jóvenes indefensos.Por ello, muchos hablan de que esta atrocidad fue hecha por el neo-nazismo, aunque, Breivik, el autor de ésta, se considera enemigo de Hitler, reivindica a quienes le resistieron en su natal Noruega y dice que los nazis fueron genocidas. Encima, él dice ser amigo de Israel y pide que éste expulse a todos los palestinos.

El ultraderechista Partido Progresista, en cuyas filas se educó durante la mayor parte de su vida política, es tan pro-sionista que demanda que la embajada noruega pase de Tel-Aviv a Jerusalén, para indicar unapoyo ala anexión hebrea de esta ciudad milenaria.Uno de los movimientos a los cuales Brevik admira es la Liga de Defensa de Inglaterra, cuya mayor manifestación (a la cual pude observar directamente en Luton) estaba llena de banderas israelíes siendo un rabino californiano quien fuese el orador final llamando a la unión de cristianos y judíos contra el Islam. En Europa y EEUUvienesurgiendo una nueva extrema derecha unida en torno al odio contra los musulmanes.

Si el partido de Hitler se llamó ‘obrero nacional socialista’ de Alemania e hizo una dictadura uni-partidaria que quiso exterminar a todos los judíos, gays y gitanos, esta nueva ultraderecha no surge como reacción a las revoluciones comunistas, sino después de la descomposición del bloque soviético; no se proclama ni ‘obrera’ ni ‘socialista’, no plantea estatizaciones o el unipartidismo, y se proclama anti-estatista, libertaria, pro-democracia, pro-Israel y a veces hasta pro-gay (el primer gobernante abiertamente homosexual de la historia fue el ultraderechista holandés Pim Fortuyn).

El eje de esta nueva ultraderecha es luchar contra la multi-culturalidad que han traído los liberales y las izquierdas para desterrar al Islam. En los treintas y cuarentas los judíos eran la principal minoría religiosa y étnica de Alemania y de sus vecinos, y Hitler asesinó a 6 millones de ellos. Empero, la Europa post-holocausto nazi ya no concentra a la mayoría de los judíos del mundo, sino solo a poco más de un millón de ellos (quienes representan el 0.1% de sus habitantes). En cambio, desde la postguerra han arribado tantos musulmanes a Europa que éstos ya superan los 50 millones y el 7.5% de su población. Los 75 millones de turcos, además, piden entrar a la Unión Europea.

Hitler, quien ansió exterminar al que era el principal pueblo semita de su tierra (los judíos), reclutó al Mufti de Jerusalén y a miles de musulmanes bosnios y albaneses. Hoy la nueva ultraderecha considera que el principal enemigo interno que tienen es la nueva mayor minoría religiosa de Europa, la cual reza en otra lengua semita (el árabe), ante la cual busca utilizar a los judíos y a Israel como su punta de lanza.La nueva ultraderecha no será nazi, pero repite la misma táctica de empujar a semitas contra semitas.