(Prensa Latina, Granma y Bolpress).- La economía cubana creció 1,9 por ciento en el primer semestre de 2011 y el número de personas que ejercen trabajos por cuenta propia subió a más de 325 mil. El presidente de Cuba Raúl Castro destaca los logros de la reforma económica iniciada este año, pero admite que aún existen muchas “trabas” que impiden potenciar las fuerzas productivas y la iniciativa privada.

Este año el gobierno del presidente Raúl Castro dio inicio a la reforma del Modelo Económico y Social de Cuba, tildado de excesivamente centralizado”, burocrático e inmovilizado por una mentalidad fundamentada en “dogmas y consignas vacías”.

Más de una vez dijimos que nuestro peor enemigo no es el imperialismo ni mucho menos sus asalariados locales, sino nuestros propios errores, enfatizó Casto, refiriéndose al paternalismo estatal que permitió que los sectores productivos de la Isla desarrollen aversión por el riesgo que entraña la adopción de decisiones.

Esta “mentalidad de la inercia” debe ser desterrada definitivamente para desatar los nudos que atenazan al desarrollo de las fuerzas productivas y para acometer los cambios necesarios y garantizar el carácter socialista irrevocable del proceso en Cuba, afirmó el mandatario.

Según Lidya Esther Rodríguez, presidenta de la Sociedad de Contabilidad y Costo de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), las tareas prioritarias son reactivar la economía, fomentar las exportaciones y sustituir importaciones, además de fortalecer el papel de la contabilidad, las finanzas, la auditoría y la administración pública como puntales del proceso de actualización del modelo económico.

El gobierno cubano se ha propuesto implementar en un plazo de cinco años la reforma económica consignada en el documento Lineamientos de la Política Económica y Social de Partido Comunista y la Revolución, aprobado en el VI Congreso del Partido Comunista cubano.

Los objetivos principales de la reforma son impulsar las formas productivas no estatales, recuperar la capacidad exportadora en rubros tradicionales con el fin de generar más divisas, yotorgar un papel más activo a los mecanismos de libre concurrencia. “Esta vez no habrá retroceso” en el impulso a la microempresa privada y al autoempleo, recalcó Castro.

Aumentan los trabajadores por cuenta propia

Durante décadas el gobierno cubano mantuvo una política contradictoria respecto a los pequeños negocios privados que subsistieron luego del triunfo de la revolución de 1959. La iniciativa privada fue eliminada casi por completo en 1968, cuando el Estado tomó el control de la economía.

Entre finales de la década del 70 y principios de los 80, los negocios privados ganaron espacio en las áreas de servicios urbanos y mercados agrícolas, pero fueron restringidos nuevamente a partir de 1986. Los cuentapropistas resurgieron tras el derrumbe soviético, pero a finales de los 90, apenas se estabilizó el crecimiento económico, el gobierno endureció las reglamentaciones, congeló la emisión de nuevas licencias y los emprendimientos privados declinaron. Esa tendencia continuó hasta 2004, cuando el entonces presidente Fidel Castro calificó a los pequeños productores como los “nuevos ricos”.

El gobierno de Raúl Castro decidió definir mejor el papel económico de los organismos estatales y de las empresas, asunto que por décadas se vio plagado de confusiones e improvisaciones. Esta “es una tarea de importancia estratégica y no es casual que esté recogida, de una u otra manera, en los 24 lineamientos del capítulo PRIMERO, Modelo de Gestión Económica”, justificó el mandatario.

En los últimos años, el Consejo de Ministros de Cuba ha ido flexibilizando las normas del trabajo por cuenta propia, eliminando restricciones innecesarias, dilaciones injustificadas, y sobre todo favoreciendo la contratación de trabajadores. Antes el contratista podía operar solo en el municipio donde reside, pero ahora puede ejercer en cualquier municipio del país.

En la época de Fidel se autorizaba la contratación laboral solo en cuatro actividades relacionadas con la venta de alimentos, pero ahora se permiten contratistas privados en 83 actividades económicas. Hasta ahora, las actividades más demandadas (20% de las autorizaciones) son elaboración y venta de alimentos. Siguen los trabajadores a contrato, transportistas, productores vendedores de artículos de uso doméstico, arrendadores de vivienda, albañiles y mensajeros.

Hace poco se autorizaron nuevas actividades laborales por cuenta propia: la del granitero, el agente de seguros y el organizador de servicios integrales para fiestas, quienes deberán inscribirse en la Oficina del Historiador de La Habana, la Empresa de Seguros Nacionales y las direcciones municipales de trabajo, respectivamente.

Han surgido muchos negocios dedicados a la elaboración y venta de alimentos, entre ellos cafeterías, restaurantes y pizzerías; y prolifera la venta de batidos, panes, refrescos y dulces. El Ministerio de Comercio Interior autorizó la venta de equipos eléctricos y electrodomésticos en la red minorista, con el fin de apoyar a cientos de cuentapropistas del sector alimentario que ya pueden adquirir acondicionadores de aire, cocinas, hornillas y hornos, duchas y calentadores eléctricos, freidoras, parrillas y planchas de grillar, asadores, sandwicheras, cafeteras, sartenes eléctricos y máquinas para hacer pipocas.

El gobierno cubano identificará locales estatales con un bajo nivel de actividad, fundamentalmente en el sector gastronómico, que rendirían mejor si fueran arrendados a trabajadores por cuenta propia. En materia agrícola, se anunció la ampliación del área de tierras entregadas en usufructo a particulares, de 13,42 a 40,26 hectáreas por solicitante. El objetivo es explotar las tierras todavía ociosas y reducir las importaciones de alimentos.

El Consejo de Ministros decidió extender la autorización para utilizar trabajadores contratados en todas las actividades. Quienes contraten entre una y cinco personas serán exonerados del pago del impuesto por la utilización de fuerza de trabajo durante 2011.

Además, se amplía de dos a 10 años el periodo establecido para el pago retroactivo de la Contribución a la Seguridad Social para las personas que ya ejercían el trabajo por cuenta propia antes de octubre de 2010. Fue eliminada la obligatoriedad de afiliarse al Régimen Especial de Seguridad Social para las mujeres de 60 años o más y los hombres de 65 o más años.

En el transporte de pasajeros, los vehículos privados tendrán el mismo plazo para su inspección técnica que el de las entidades estatales, en aras de eliminar diferencias. También se extendió de 30 a 90 días laborables el plazo para recoger las licencias operativas otorgadas por las Unidades Estatales de Tráfico del Ministerio de Transporte.

En cuanto al arrendamiento de vehículos, viviendas, habitaciones y espacios, se aprobó la suspensión temporal del pago de tributos a partir de tres meses y hasta un máximo de seis, cuando se acometan reparaciones de los vehículos o inmuebles.

En relación con la vivienda, se acordó rebajar durante 2011 la cuantía mínima mensual del impuesto por el alquiler de habitaciones de 200 a 150 pesos en las dos modalidades de arrendamiento: CUP (peso cubano) y CUC (peso cubano convertible). De igual forma, disminuyó la cuantía mínima mensual por el servicio de arrendamiento cuando se trate de viviendas completas arrendadas en CUP.

El Instituto de Planificación Física (IPF) se integró a la labor orientadora en el proceso, en aras de prevenir la violación de regulaciones urbanísticas. Aclaró que una autorización para ejercer como trabajador por cuenta propia no equivale a un permiso para construir infraestructura.

Los autoempleados o microempresarios sumaban 143 mil a finales de 2009; aumentaron a más de 200 mil en octubre de 2010, y en enero de 2011 otras 113.618 personas obtuvieron autorizaciones para ejercer trabajos por cuenta propia, informó a Prensa Latina la directora de Empleo del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social Idalmys Álvarez. 

Se estima que 325 mil personas ejercen actualmente el trabajo por cuenta propia o privado en Cuba, informó a Prensa Latina la ministra de Trabajo y Seguridad Social Margarita González. Las provincias con mayor cifra de ciudadanos integrados al trabajo por cuenta propia son La Habana, Matanzas, Camagüey.

La ministra de Finanzas y Precios Lina Pedraza prevé que en unos cinco años los productores privados, los trabajadores por cuenta propia y los pequeños propietarios y cooperativistas agrícolas sumarán 2,5 millones, en un país con una población económicamente activa de 5,1 millones de personas

“Los pasos que hemos dado y daremos en la ampliación y flexibilización del trabajo por cuenta propia son el fruto de profundas meditaciones y análisis y podemos asegurar que esta vez no habrá retroceso”, dijo Raúl Castro y pidió colaborar a los nuevos empresarios “y no generar estigmas ni prejuicios hacia ellos… Para eso es fundamental modificar la apreciación negativa existente en no pocos de nosotros hacia esta forma de trabajo privado”.

El gobierno cubano fomentará la venta de mercancías en la red minorista, que constituye la principal fuente de aseguramiento para el trabajo por cuenta propia, pero ello no quiere decir que la creación de un mercado mayorista deje de ser una prioridad en los planes futuros del país.

Las fallas del nuevo modelo económico

La economía cubana creció 1,9 por ciento en el primer semestre de 2011, y está previsto que el Producto Interno Bruto alcance 2,9 por ciento al cerrar el año.

El ministro de Economía y Planificación Adel Yzquierdo destacó el favorable comportamiento de las exportaciones, que crecieron 53,9%, y se espera que rebasen el 101,5% hasta fin de año. También mejoraron la eficiencia energética, la producción de petróleo crudo, el turismo, y se detuvo el deterioro en la producción de azúcar.

En la clausura del séptimo período de sesiones de la séptima legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el presidente Castro destacó los logros económicos de la isla, pero llamó la atención sobre las graves deficiencias e incumplimientos en los sectores de Agricultura e Industrias Alimentaria, Sideromecánica y Materiales de la Construcción.

Preocupan a Castro sobre todo las fallas en el sector Agrícola, que obligaron al gobierno a importar una considerable cantidad de alimentos no prevista inicialmente. De ahí que el mandatario propuso acelerar la entrega de tierras ociosas, que superan el millón de hectáreas, e impulsar la producción de alimentos, fertilizantes, plaguicidas y forraje.

En cuanto al desarrollo de las inversiones, falta integralidad en el proceso, continúan los errores de planificación, los atrasos en las importaciones de suministros y equipos por contrataciones deficientes, y las demoras en la presentación de estudios de factibilidad. Todo ello posterga la ejecución de importantes inversiones en la rama productiva, poniendo en riesgo los ingresos y ahorros pronosticados.

Según Castro, los incumplimientos y los errores del sector productivo tienen como denominador común la imprevisión, la no conciliación de la demanda, el poco uso de contratos y la falta de integralidad de sus direcciones, factores que revelan cuán deficiente es aun el proceso de planificación en la Isla.

El mandatario llamó a perfeccionar el trabajo de dirección de los organismos e instituciones, y a redoblar la recalificación de los dirigentes para hacer realidad los Lineamientos de la Política Económica y Social. Subrayó que es imprescindible restaurar la disciplina financiera en la economía cubana; desterrar la improvisación y las irracionalidades, y sobre todo utilizar la planificación como una herramienta de trabajo.