En una reciente entrevista publicada en Página Siete, el gerente de recursos evaporíticos de COMIBOL realiza un conjunto de declaraciones que, por su importancia, me veo obligado a comentar en los siguientes puntos:

En respuesta a la pregunta: ¿Qué dificultad hay al construir una planta piloto?, el gerente de recursos evaporíticos responde: “Es piloto porque se produce sales por la evaporación solar”. Luego, cuando explica por qué el proceso aplicado en el Salar de Atacama no es adecuado a Uyuni, dice: “Porque es un proceso de evaporación; antes de producir la salmuera concentrada, se producen productos intermedios de potasio. Copiar ello no era rentable para recuperar la inversión. Por eso avanzamos en un proceso propio.”

Por un lado, el gerente de recursos evaporíticos admite que la planta piloto produce sales por evaporación solar, por otro, da a entender que el proceso boliviano no requiere evaporación. Y cuándo se le pregunta ¿en qué varía el proceso boliviano de aquél usado en Atacama?, el gerente de evaporíticos sólo atina a decir que es una patente, sin proporcionar mayores explicaciones. La pregunta que queda flotando en el aire es: Por fin, ¿se usa o no se usa evaporación solar en la planta piloto?

A la pregunta: ¿Ya hay mercados seguros para vender la producción?, el gerente de evaporíticos responde: “Para el cloruro de potasio los mercados están asegurados. Los de carbonato de litio sufrieron un estancamiento porque disminuyó su precio, pues el mercado de baterías no creció como se esperaba debido a costos, falta de infraestructura y y el precio del petróleo cayó a 90 y 100 dólares. Pero el boom va a llegar porque la energía es más limpia.”

En su afán por tratar de disminuir la importancia del litio y sobredimensionar la relevancia del potasio en el proyecto, el gerente de evaporíticos se olvida de mencionar que si bien podría existir un mercado potencial para el potasio boliviano (principalmente en Brasil), actualmente el mercado global del potasio todavía se encuentra saturado y con precios muy bajos. Adicionalmente, distorsiona la realidad con relación a los precios del carbonato de litio.

En efecto, se hace el desentendido respecto a la reciente decisión de Chemetall, la tercera productora de litio del mundo, de incrementar sus precios de carbonato de litio en un 20% a partir del primero de julio del presente año, decisión que a la fecha ha sido asimilada por prácticamente toda la industria. Asimismo, añade un par de distorsiones y otra incongruencia: “el mercado de baterías no creció como se esperaba debido a costos, falta de infraestructura y el precio del petróleo cayó a 90 y 100 dólares”. Empecemos por los costos.

La pregunta inmediata es: ¿Costos de qué? Si se refiere a los costos de las baterías, conviene que sepa que éstos continúan descendiendo y que se espera hasta el 2015 un costo de entre 200 y 300 dólares por kWh de almacenamiento energético, con lo que los diferentes tipos de vehículos eléctricos principalmente enchufables se harán completamente viables.

Respecto a la infraestructura, me temo que el gerente de evaporíticos, al no estar informado en relación con los últimos avances tecnológicos que permitirán una recarga de entre el 80 y 90% de la energía de una batería en contados minutos, con lo que muy pronto las aparatosas “gasolineras” podrían ser sustituidas por sencillas “electrolineras” o centros de recarga rápida de energía eléctrica, introduce una nueva incongruencia en su enfoque: se atreve a sugerir que el mercado de baterías no creció por falta de electrolineras.

Sin embargo, este argumento se cae por su propio peso, porque ni modo que el mundo tenga que llenarse de electrolineras cuando solamente hay alrededor de 20.000 vehículos eléctricos enchufables circulando en diferentes partes de la tierra, ¿verdad? Por último, incorpora una nueva distorsión: sostiene que el precio del petróleo cayó a 90 y 100 dólares? ¿Cayó de qué nivel? De acuerdo con datos provenientes de la Administración de Información Energética (AIE), el precio del petróleo ha venido creciendo en promedio de manera ininterrumpida desde alrededor de $us. 62 el barril en 2009 a cerca de $us.80 el barril en 2010 hasta llegar a la fecha a alrededor de $us. 99 el barril (según la cotización WTI de Estados Unidos) y $us. 118 el barril (según la cotización Brent de Europa). ¿Por qué no se informa mejor el gerente de recursos evaporíticos antes de emitir declaraciones sobre un tema tan importante para el país?

A la pregunta ¿Cómo va la tercera fase?, el gerente de evaporíticos responde: “Es la fase de la industrialización… Estamos negociando con firmas chinas, coreanas, finlandesas, holandesas y suizas, pero la negociación es compleja porque recién estamos en primera fase. Existe posibilidad de que compremos tecnología llave en manos, yo le vendo tecnología, yo le pongo la fábrica de baterías, pero la otra es de asociación, socios para poner planta de cátodos, electrolitos y baterías.”

Aquí, el gerente de recursos evaporíticos primero admite las dificultades que conlleva lanegociación con las empresas interesadas en la industrialización del litio cuando el país aún no produce una sola tonelada de carbonato de litio y luego cierra su entrevista con dos contundentes afirmaciones: “Existe la posibilidad de que compremos tecnología llave en mano…”, pero la otra posibilidad es que tengamos “socios para poner planta de cátodos, electrolitos y baterías”.

De estas declaraciones, resulta claro que el gerente de evaporíticos acaba de entrar en su propio laberinto sin salida. En efecto, mientras el proyecto piloto no produzca un sola tonelada de carbonato de litio “grado batería”, el país no podrá comprar tecnología “llave en mano” para producir baterías ni encontrar un socio para instalar su propia planta de baterías. Por tanto, sólo quedará una salida: que la empresa que le ofrezca tecnología “llave en mano” o el socio que elija para instalar una planta de baterías se involucren de alguna manera en la producción de carbonato de litio “grado de batería”, con lo cual se hará evidente otra vez la retórica del proyecto piloto de que las dos primeras fases de la mal llamada estrategia de industrialización del litio serán 100% estatales.

* Analista de la economía del litio.