(ABI).- “Estados Unidos intentó cooptarme, neutralizarme y derrotarme y, al no lograrlo, busca ahora implicarme en actividades ilícitas como el narcotráfico, o el terrorismo”, dijo el presidente de Bolivia, Evo Morales.

En una entrevista exclusiva al sistema RT de Estados Unidos, señaló que “Estados Unidos puede recurrir a cualquier método para desprestigiar a los presidentes y gobiernos de América Latina”.

El mandatario anotó con firmeza que “Nadie podrá chantajearme y decidir con quién Bolivia va a tener relaciones diplomáticas y con quién no”.

El Jefe de Estrado hizo referencia implícita a los cuestionamientos de Estados Unidos a Bolivia y otras naciones latinoamericanas por mantener relaciones diplomáticas con Irán.

Se refirió igualmente a la difusión de informes errados sobre una supuesta detención del avión Presidencial boliviano en Estados Unidos con restos de cocaína, lo que fue desmentido totalmente ante la evidencia de que la aeronave se encontraba en Bolivia y trasladaba al Mandatario a diversas regiones para entregar obras.

Sin embargo el Mandatario anotó que la difusión de esos informes falsos “hacen ver que por detrás hay un montaje, algún preparativo de los agentes encubiertos. Siento que algún grupo se estaba preparando para implicarme en el tema del narcotráfico, ¿pero quién puede creer eso? Nadie”.

Morales subrayó que desde la administración del Norte se tiene una percepción de que países como Bolivia, Cuba y Venezuela formarían parte de un denominado “Eje del Mal”.

El Jefe de Estado puntualizó que esa concepción se ha tejido en el país del norte por el solo hecho de que las tres naciones defienden su soberanía e independencia y reclaman por el respeto a sus decisiones contra la intromisión en los asuntos internos.

El Presidente manifestó en forma reiterada que en el pasado, durante los anteriores Gobiernos, Estados Unidos se entrometía en los asuntos internos de Bolivia, al punto de promover hasta la designación de Ministros y hasta de comandantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía.

Anotó que, a poco de iniciar su mandato, en enero de 2006, fue descubierta que la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) y la Dirección Antidrogas de ese país (DEA) contaban con en el propio palacio de Gobierno con una oficina de escucha telefónica para captar y grabar las conversaciones de las autoridades.

El Mandatario hizo patente su convencimiento de que con la percepción de la Casa Blanca y del imperialismo y el capitalismo “Toda Sudamérica formaría parte del denominado “Eje del mal”.