“Relocalización” fue la palabra utilizada por el Gobierno de Víctor Paz Estensoro para dejar sin empleo a cerca de 30 mil trabajadores mineros en 1985. La adecuada hubiese sido “despido”, pero los políticos bolivianos son, sin duda, grandes contribuyentes a la antología de los eufemismos (1). En abril de 1994, Jaime Paz Zamora dijo: “Cometí errores, pero no delitos” cuando la imagen de su gestión la empañaba uno de los más célebres narcoescándalos de la historia boliviana (2). Le resultaba muy difícil reconocer que su partido, el MIR, había recibido fondos del narcotráfico. Tras recurrir a ese malabar lingüístico, Paz Zamora renunció a la política. Poco después el segundo hombre de la cúpula partidaria, Oscar Eid, fue encarcelado.

“Capitalización” resultó el término empleado por el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada en 1993. Con esa palabra planteaba la política destinada a poner en manos de las transnacionales las principales empresas del Estado. Debía haber dicho “Privatización”, pero una encuestadora le advirtió que ésa “era una mala palabra en Bolivia”. Así lo confesó el propio Sánchez de Lozada ante algunos periodistas en Argentina (3). Le gustaba alternar la hipocresía con el cinismo, a estilo del buen humor yanqui.

Al parecer al Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) también le ha llegado el tiempo de los juegos de palabras. Por eso, a algo que está aún por descifrarse le llama “Nacionalización”.

¿Qué significa “Nacionalización” para nuestras autoridades? Un singular encuentro permitió recabar algunos indicios.

Hace casi cuatro semanas se celebró en Santa Cruz el “1ER CONGRESO INTERNACIONAL YPFB GAS & PETRÓLEO 2011”. En buena medida, más que un encuentro con carácter tecnológico y económico a momentos parecía un laboratorio para lingüistas y semiólogos.

Las alegorías (4) corrieron por cuenta del Presidente, el Vicepresidente y el Ministro de Hidrocarburos del Estado Plurinacional así como del Presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). A la hora de interpretarlas, hubo una figura especialmente utilizada. La frase, convertida virtualmente en estribillo, responde al artículo 367 de Constitución Política del Estado que dice: “La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice el consumo interno. La exportación de la producción excedente incorporará la mayor cantidad de valor agregado”.

LA TERCERA SERÁ LA PRIMERA

El presidente de YPFB, Carlos Villegas, repitió machaconamente ese mandato constitucional. Baste citar un ejemplo. Entrevistado por la revista Energy Press (5), expresó, con matices, tres veces la definición. Es más los editores resaltaron la misma en una frase destacada.

Tanto a la revista, a los reporteros durante sus conferencias de prensa, como al auditorio Villegas dijo casi calcadamente: “En primer lugar está el mercado interno de consumo, ésa es la primera prioridad. Como segunda prioridad están los proyectos de industrialización. En tercer lugar los mercados de exportación” (6).

Pero, “primera prioridad”, en el léxico de don Carlos Villegas, parece complementarse con una palabra que conmovió al país a comienzos de año: “Gasolinazo”. La medida, según diversos analistas, respondió a que el Gobierno no consolidó el cambio de matriz energética, ni la separación de licuables en cinco años de gestión. De hecho, en el año 2010, YPFB apenas convirtió a líquidos el 1,1 por ciento del gas que produce (7). Por lo tanto, el mercado interno aún depende de sus crónicas y costosas importaciones de GLP, gasolina y diesel. Así va la “primera prioridad”.

El concepto de “segunda prioridad” queda explicado por el propio presidente de YPFB en la entrevista citada. “Todavía no está funcionando ningún proyecto de industrialización. De manera que, en promedio, todas las empresas están entregando al mercado interno un 22 a 24 por ciento de su producción (…) El 80 por ciento destinan a la exportación”. Más adelante cita que “por el momento” sólo están en estudio tres proyectos de industrialización. Y añade: “Cuando tengamos los resultados definitivos se tomará alguna decisión” (8).

Claro está entonces que las palabras “primera”, “segunda”, “tercer” y “prioridad”, para don Carlos Villegas no tienen el mismo significado que para el Diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE).

El sentido se acentúa si se contrastan otros hechos y decisiones. En el caso de la “segunda prioridad”. A los tres proyectos de industrialización que “por el momento” se hallan en estudio ese “momento” ya les dura cinco años. Ello también llama a pensar cuál es el concepto que Villegas tiene de la palabra “momento”. Ha reiterado la frase no sólo para los tres proyectos sobrevivientes al quinquenio, sino para otros 24. El ex Gerente de Industrialización de YPFB, Saúl Escalera, recordó que 13 de esas iniciativas mostraban indicadores económicos y financieros muy favorables. Añadió que cinco contaban con estudios de pre factibilidad. Escalera fue despedido de Yacimientos en abril de 2009, sin que mediaran mayores explicaciones (9). En suma la “segunda prioridad” le ha tomado al actual régimen un “momento” de estudio extremadamente sesudo y prolongado. La paciencia tecnológica de YPFB casi equivale al tiempo en que los suizos pusieron a volar al Solar Impulse, el primer avión a energía solar (10).

LOS GASODUCTOS SON PARA EXPORTAR

Pero si la expresión “segunda prioridad” equivale a “la industrialización puede esperar”, otra faceta de la tautológica (11) “primera prioridad” evoca un “archívese y olvídese”. A comienzos de la gestión Evo Morales, la urgencia de satisfacer el mercado interno de gas se tradujo en un proyecto: el Gasoducto Al Altiplano Boliviano (GABO). Con el GABO se preveía proveer holgadamente (20 millones de metros cúbicos por día) de gas domiciliario e industrial a todo el país. Con un mercado cautivo esperándolo, resultaba altamente rentable (12).

Por lo tanto, se transformaría la matriz energética y se sustituiría el consumo de GLP y gasolina. La importación de estos combustibles le cuesta a Bolivia cerca de 3,5 millones de dólares día. Se incrementará muy pronto, gracias el incremento que traerá la ola de autos chutos. Pero, sorprendentemente, pese a que en 2006 el proyecto fue declarado por decreto como “prioridad nacional”, este gran gasoducto no avanzó.

En general, las sorpresas en cuanto a distribución de gas en el país son aún mayores. Baste citar que el Gobierno que más gasoductos internos construyó fue el de la Unión Democrática y Popular (UDP) entre los años 1982 y 1985. Se trata de la gestión que enfrentó la más grave crisis económica de la historia contemporánea (13). Todo lo opuesto a la presente que, para mayores pesares aún, no ha logrado completar redes domiciliarias de gas ni siquiera en las poblaciones ubicadas sobre los megacampos de gas, como Caraparí (14).

En el 1er Congreso Gas & Petróleo, YPFB-Transporte anunció las perspectivas que “por el momento” existen para el GABO. En el espacio “Bolivianos Con Energía”, Christian Inchauste, Ejecutivo de la empresa, señaló: “En Bolivia tenemos que hacer un gran gasoducto de 15 millones de metros cúbicos por día para el mercado interno”. Añadió que ese ducto sería “el pilar de la industrialización del gas natural”. Sin embargo, la previsión tiene un matiz: el ejecutivo estima impulsar el “gran proyecto a fin de la década” (15).

En suma, el GABO, o lo más parecido a él, sería considerado seriamente para finales del hipotético tercer periodo de Evo Morales. El GABO, esa “prioridad nacional”, fue postergado, por lo menos, 13 años. Es más, en términos económicos, el GABO estaría previsto para cuando concluya el contrato de exportación con Brasil. Pasaría a ser considerado cuando, según se calcula en función a las actuales cifras oficiales, se habrán agotado las reservas gasíferas de Bolivia.

RESERVA SOBRE LAS RESERVAS

“Reservas”, la palabra también parece tener una acepción diferente para nuestras autoridades. Al menos no usan la primera del diccionario de la RAE, es decir: “Guarda o custodia que se hace de algo, o prevención de ello para que sirva a su tiempo”. Más bien se aferran a la acepción número 3 de la Academia: “Prevención o cautela para no descubrir algo que se sabe o piensa” (16).

Eso se deduce de la respuesta que el presidente de YPFB brindó al DÍA D durante un intermedio del Congreso celebrado en Santa Cruz.

-Don Carlos, ¿por qué hasta ahora no han publicado el informe completo de Ryder Scott sobre las reservas gasíferas?-

—Nunca pensamos publicar de forma completa. No tenemos ninguna obligación-.

-¿Acaso no hay una norma, por lo menos, que les obliga a ello?-

—No hay ninguna norma. La norma que tenemos, según la Ley de Desarrollo Sostenible, nos dice que hay que certificar. Nosotros hemos certificado, hemos hecho un informe al país y eso es suficiente. Para nosotros es un tema cerrado. Estamos más que preocupados por las reservas, por las inversiones que estamos realizando. Ya las reservas tuvieron su momento. Seguramente las vamos aperturar (SIC) otro momento cuando hagamos una nueva certificación, que eso todavía no va a suceder, enfatizó Carlos Villegas.

Pero, sí existen normas que obligan al Gobierno a publicar el detalle de las reservas. De hecho, la Ley de Hidrocarburos, en su artículo 10, inciso b, dice: “Transparencia: que obliga a las autoridades responsables del sector a conducir los procedimientos administrativos de manera pública, asegurando el acceso a la información a toda autoridad competente y personas individuales y colectivas que demuestren interés”.

¿Por qué tanta reserva sobre las reservas? El tema se complica si se toma en cuenta que el Gobierno guardó el informe de la certificadora Ryder Scott durante más de seis meses. La demanda de analistas, cívicos y políticos por la publicación del informe completo se hizo sostenida.

El 9 de abril de este año, cuando los reclamos menudeaban, el Ministro de Hidrocarburos, José Luis Gutiérrez, anunció que las reservas bolivianas de gas habían caído a 9,9 Trillones de Pies Cúbicos (TCF). Es decir se redujeron a casi un tercio de lo estimado hace apenas cuatro años (26,7 TCF). Oficialmente Bolivia no era ya el segundo país con más gas en el subcontinente, sino el quinto (17). Haciendo un cálculo en función al promedio de exportación, aproximadamente 80 mil millones de dólares en reservas de gas se evaporaron por obra y gracia o de las operadoras o de las consultoras o de ambas.

Pero, curiosamente, pese al sofocón nacional, en mayo, para las autoridades las reservas ya son “un tema cerrado”. Se suma a la intrigante lista de temas energéticos cerrados que cuenta con capítulos como “auditorías petroleras” (18), “anexos”, “costos recuperables” (19), “adendas”, “pasivos ambientales”, etc.

Sin embargo, amén de los carpetazos oficiales, en estos días de mitad de 2011, el detalle del informe Ryder Scott se ha vuelto cada vez más importante. Tanto desde lo dicho en el 1er Congreso Gas & Petróleo como a partir de un candente debate en las regiones productoras, la información resulta clave. Y acá resuena una palabra poética y, en Bolivia, polisémica, es decir de múltiples significados: “Margarita”.

Desde hace más de una década Margarita es una flor de megacampo gasífero apetecida por propios y extranjeros. Baste recordar que el hallazgo de la segunda parte de su estructura, en 2008, fue considerado uno de los cinco más importantes del mundo en aquella gestión (20).

Y en el encuentro de Santa Cruz, el propio Villegas explicó parte del significado de la “tercera prioridad” de YPFB en base a Margarita. El ejecutivo señaló que, cumpliendo con la adenda firmada con Argentina en marzo de 2010, las exportaciones se aceleran a un ritmo de casi 3 millones de metros cúbicos por día (MMmcd) cada año. Saltarán de 1 MMmcd en 2009 a 27 MMmcd en 2013. Es más, Villegas puntualizó que se exporta con tal intensidad que “en la actualidad se ocupa plenamente la capacidad de transporte”. Es decir se exporta a ducto colmado. Pero, en este caso, las dificultades de distribución no tienen mayores problemas. Durante su exposición, Luis Pronsato, interventor del Ente Regulador de Gas argentino (Enargas), celebró reiteradamente el próximo estreno del Gasoducto de Integración Juana Azurduy (GIJA). “Marcha de maravilla –dijo el ejecutivo- y es inobjetable, el paso hacia la seguridad energética argentina”.

Un técnico de YPFB-Transporte destacó: “Es, junto al que va hacia Brasil, el otro gasoducto clase mundial que tiene Bolivia”. Este 30 de junio, el GIJA será inaugurado y permitirá casi duplicar los envíos de gas, desde Margarita, al vecino país.

Gracias al GIJA, tal cual explicó Pronsato, se completará una red nacional de provisión de gas que cubre todo el territorio argentino. La provisión se halla garantizada desde Tierra del Fuego hasta los Andes y el Chaco. “Y los ductos –enfatizó entusiasta la autoridad rioplatense- concluyen en la hornalla del campesino y del vecino”.

MARGARITA, FLOR DE MEGACAMPO

Días después del Congreso, en Tarija, otras voces también hablaban sobre gasoductos y Margarita, pero no en tono festivo. “Vamos a colapsar en cualquier momento”, advirtió el presidente de la Cámara de Industria y Comercio (Caincotar), Víctor Fernández. Se refería al riesgo de una crisis energética. La causa: la demanda de gas natural en determinadas horas rebasa la capacidad de transporte del Gasoducto Margarita – Tarija (GMT). La tercera ampliación no se concretó, las autoridades no dan explicaciones, mientras crece la incertidumbre entre empresarios y también entre pobladores porque hasta corre riesgo la provisión de gas domiciliario (21). En fin, cuestión de aprender qué se entiende por “primera” o “segunda” “prioridad” en Yacimientos.

Ése es también el problema de Margarita. No sólo es una inmensa fuente de gas si no también de contradicciones. Por ejemplo, las autoridades presentan a este megacampo como base de las nuevas exportaciones. Los operadores informan que técnicos de 10 nacionalidades se desplazan por 16 países y adquieren equipos para una instalación donde se trabaja 24 horas diarias (22). Sin embargo, no se revela la cantidad de reservas de gas que tiene el megacampo. Tampoco, dado que el informe sobre las reservas “es un tema cerrado”, se refuta las versiones sobre una caída de casi 4 TCF. Menos se desmiente las denuncias sobre la destrucción de las estructuras de sus pozos causadas, se asegura, por una sobre explotación (23)

Margarita fue en el Congreso Gas y Petróleo de Santa Cruz uno de los ejemplos sobre los beneficios de la “Nacionalización” de los hidrocarburos. Operado intensa y aceleradamente por las transnacionales Repsol y British Gas (BG) el megareservorio parece reflejar otra era de relaciones entre Gobierno y petroleras. Tal vez, muy buenas relaciones, tanto que el propio directorio de Repsol–YPF presentó a sus accionistas, a fines de 2010, a Sararenda como proyecto rentable para su futura expansión (24). Curiosamente Sararenda es un área, ubicada cerca de Camiri, que YPFB oficialmente aún no ha asignado a ninguna empresa. Se presume allí el potencial de un megacampo con más de 1,3 TCF (25). El acta del directorio de la sociedad hispana se halla en la internet en la página web que Repsol tiene para informar a sus accionistas. Sin embargo, el dato no ha inmutado a las autoridades bolivianas. Quién sabe ésa sea la acepción de “socias y no patronas”, en este complicado diccionario hidrocarburífero gubernamental. Y a estas alturas cuesta imaginar que hace 10 años precisamente una propuesta de Repsol y BG sobre Margarita, precipitó una colosal ola de indignación en Bolivia.

Pero obviamente, el 1er Congreso Gas & Petróleo de YPFB no buscaba analizar el pasado. El tema del encuentro era “Perspectivas y Retos de la Industria del Gas”. La propia Repsol difundió publicidad en esos días con el eslogan “Bases sólidas para un futuro mejor” y allí describía los avances en el desarrollo del bloque Caipipendi, es decir, Margarita.

RECUERDOS DEL FUTURO

Sin duda, era “un Congreso para ver el futuro de la industria”. Sin embargo, quien sabe si por esto de aplicar alguna cosmovisión ancestral dos de nuestras autoridades optaron en sus exposiciones por hablar del pasado. El presidente Evo Morales, siempre afecto a sus penurias tempranas, recordó ante el auditorio las peripecias energéticas de su progenitor. Citó que en plena década del 60 don Dionisio Morales “hacía fuego con unas piedritas especiales que frotaba bajo una frazada o manta” porque aún no usaban cerillos. También recordó que los campesinos bolivianos, incluso hoy, acumulan reservas de estiércol de animales para tener combustible. Fue algo así como una versión autóctona sobre seguridad energética y “prioridades”.

Evo rememoró también las intrigas petroleras durante los primeros años de su gestión y concluyó advirtiendo: “Terminaron los cálculos políticos por lo tanto a las empresas les toca invertir especialmente en exploración Yacimientos hace todos los esfuerzos en la inversión, pero no es suficiente”. En el mundillo tecnológico, industrial, financiero y académico que conformó el auditorio las palabras de Morales generaron sentimientos encontrados, desde risas y críticas hasta admiración y pena.

Luego le tocó el turno al ministro de Hidrocarburos, José Luis Gutiérrez. Reiteró el estribillo exacto de las tres “prioridades” que las complementó con un “si seguimos exportando, vamos a poder industrializar”. Anunció que la nueva Ley de Hidrocarburos estará basada en un aún no definido “vivir bien”. Y cuando tocó explicar el contexto internacional recordó al auditorio la evolución histórica de los combustibles. (En el principio de los tiempos) “se usaba biomasa para acumular energía, todo se hacía a leña. (…) Luego el carbón, pero no fue suficiente. Entonces se utilizaron los hidrocarburos líquidos…”. Su notable aporte académico generó una reacción homogénea en la audiencia. Hasta las mejillas de las bellas modelos que ornamentaron la cita tomaron un color rojizo.

Así, por, seguramente complejas razones psico y sociolingüísticas, las autoridades nacionales en el momento de hablar sobre el futuro se retrotrajeron al pasado. Sin embargo, coincidentemente las expresiones los voceros de las transnacionales petroleras también aludieron al pasado, aunque sin ir demasiado lejos.

Un singular espectador que asistió el primer día, el presidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), Carlos Delius, destacó días antes de la cita: “Si dejamos de exportar, morimos. (…) El gas boliviano requiere un mercado extraregional.(…) “Bolivia tiene que llegar a alguna costa. (…) De lo contrario ésta va a ser una provincia gasífera”. Se mostró además confiado en que el país cuenta con “muchas más reservas de gas” por certificar. En cuanto a la industrialización, el vocero de las petroleras estimó que “es un discurso, (y) es hora de enterrar el discurso”.

Luego Delius pareció viajar la primera década de este milenio y propuso: “Hoy en día, sin consideraciones políticas ni históricas, el Pacífico sigue siendo el mejor lugar, uno porque ya hay una conexión física hacia el Pacífico, o sea entre Argentina y Chile existen dos gasoductos que básicamente no se usan, que son Atacama y el Nor Andino y esos podrían transportar gas boliviano para juntarlo y licuarlo en Chile y de esa manera estar conectados al mercado mundial de gas” (26).

A su turno, uno de los expositores invitados especialmente para el Congreso habló sobre las bondades del Gas Natural Licuado (LNG). Se trataba del boliviano Christian Iturri, para más señas, vicepresidente comercial de BG en Trinidad y Tobago. “BG considera que para el año 2020 existirá en el mundo una demanda de LNG insatisfecha”. Iturri aseguró que los mejores mercados tanto regionales como extraregionales estarán en la zona del Pacífico. Añadió que en Sudamérica hay una dinámica en la industria del LNG, traducida en la construcción de plantas licuefactoras y regasificadoras en Ecuador, Colombia, Panamá, Venezuela.

Como si la nostalgia marcara la tónica del Congreso, las conclusiones sumaron más elementos propios del pasado. Se aseguró que Bolivia puede consolidar los mercados de exportación a Brasil y Argentina, y avanzar con los proyectos de LNG hacia el Pacífico con el puerto de Ilo. Otra conclusión puntualizó que “los proyectos que presenten precios más bajos de “netback”, serán en la mayoría de los casos, los más exitosos en su implementación”.

Así, los tecnicismos también suman en los juegos de palabras. Si se entiende que el “netback”es “el valor del gas vendido al cliente puesto en boquilla de quemador, menos el costo del transporte a través del sistema de tuberías y menos el costo de producción”, la conclusión del Congreso de YPFB es una sutil recomendación de pensar nuevamente en Chile.

Así, la fuerza elocutiva del encuentro de Santa Cruz sumó elementos que ya se juntaron hace casi una década. Megacampo Margarita, LNG, mercados del Pacífico, exportar antes que industrializar, etc. resultaron las bases del proyecto Pacific LNG. Repsol y BG “socias del Gobierno” en una nueva coyuntura para los negocios hidrocarburíferos.

Pero las coincidencias con lo sucedido hace una década no terminaron con las conclusiones del Congreso. Al concluir la cita, los organizadores anunciaron que el 2do Congreso Gas & Petróleo YPFB se llevará a cabo al año en Tarija.

¿NUEVAMENTE A PENSAR EN EL LNG?

Casualmente, fue en esta tierra sureña donde en noviembre de 2002 se realizó un foro sobre el gas en el que diversas personalidades y representantes de las petroleras abogaban por Pacific LNG. Entre quienes defendían entonces, a capa y espada, la idea de exportar el gas de Margarita, vía Chile, hacia California se hallaba Roberto Ruiz Bass Werner (27). Ruiz es actualmente la segunda autoridad de la Gobernación que detenta el Movimiento Al Socialismo en Tarija. Muy probablemente también será protagonista del 2do Congreso Gas & Petróleo de YPFB.

Quien sabe si para entonces se pueda comprender con exactitud las palabras con las que el vicepresidente, Álvaro García Linera cerró el encuentro de Santa Cruz. “Tengan ustedes toda la seguridad –les dijo a las petroleras- de que la nueva Ley de Hidrocarburos se construirá sobre la base de los acuerdos, de la filosofía y estructura propietaria que hemos construido en estos cinco años. Lo que falta ahora es animarse”.

En 2002, Sánchez de Lozada decía con claridad: “Exportar o morir” (28). Paz Zamora, más connotativo, lanzaba un: “Qué difícil que, en ciertas circunstancias, es amar a Bolivia” (29). Quizas en 2012 Villegas tenga una expresión algo más resumida para que se pueda descifrar el fondo de su discurso y de lo que llama “Nacionalización”. Resta citar lo que respondió a los micrófonos del DíA D en Santa Cruz cuando se le preguntó sobre el LNG.

-Don Carlos, ¿Bolivia va a retomar la idea de exportar LNG?

–“Tenemos en el programa un conjunto de temas que interesan a todos los países. El hecho de que hayamos invitado a la empresa de Trinidad & Tobago para que nos explique sobre LNG no quiere decir que Bolivia ya tomó una decisión. Como Bolivia, aquí van a ver ustedes que van a estar presentes ministros o diputados, senadores, partidos políticos, organizaciones sociales…Van tomando decisiones permanentemente. Yo creo que lo fundamental es que todos tengamos acceso a la misma información…Ése es el sentido. Por ejemplo, hay diferentes sistemas de producción modernos por la tecnología. Si el gas -eso no quiere decir que nosotros vamos a hacer-… si el gas, entonces son temas que se están discutiendo a nivel mundial. Son temas fundamentales y nosotros lo que hemos hecho es instalar en la agenda todos los temas mundiales que se va discutiendo hoy en día en la industria del gas y del petróleo”. Así de clara la posición del Gobierno sobre el LNG. Lo dicho, tarea para semiólogos y lingüistas.

(1) “Eufemismo: manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante”, dice la Real Academia de la Lengua.

(2) “Privatización y Capitalización”, Ramón Rocha Monroy, Bolpress (23-10-2009)

(3) Diario ABC, 27-03-94

(4) “Alegoría .1. f. Ficción en virtud de la cual algo representa o significa otra cosa diferente”, dice el Diccionario de la RAE.

(5) y (6) Revista Energy Press No 546, 16-22/05/2011

(7) Página Siete y Agencia ANF 20/06/2011

(8) Revista Energy Press No 546, 16-22/05/2011

(9) Revista DÍA D No 20, febrero de 2010

(10) www.solarimpulse.com/…/team_new_int.php?

(11) “Repetición inútil y viciosa”, según la RAE.

(12) Revista DÍA D No 20, febrero de 2010

(13) Exposición del Dr Justo Zapata en el III Encuentro de Sectores Sociales sobre Minería e Hidrocarburos.

(14) Revista DÍA D No 20, febrero de 2010

(15) Revista Bolivianos con Energía de YPFB-Transporte, No5, mayo 2011.

(16) Diccionario de la RAE.

(17) Agencia EFE, 10/04/2011.

(18) Revista DÍA D No 21, marzo de 2010

(19) Periódicos El País – Tarija (6/6/2011) y Página Siete (11/06/2011) Según dicha información las petroleras acreditaron 2.054 millones de dólares por Costos Recuperables en algo más de tres años. Sucesivamente los Costos Recuperables experimentan incrementos anuales. Este pago fue acordado de manera subrepticia en noviembre de 2007 entre algunos ejecutivos de YPFB y las petroleras a través del Anexo D de los contratos que fueron presentados antes a la opinión pública.

(20) Nota de Prensa Repsol, 26/11/2009, se refiere al Megacampo Huacaya que meses más tarde las autoridades y operadores reconocieron como parte de un solo reservorio interconectado con Margarita.

(21) “Caincotar teme colapso energético”, Diario Nuevo Sur, 14 /6/2011

(22) “Campo Margarita, un megaproyecto que se ejecuta en 24 horas diarias de trabajo”, Red Erbol, 11/06/2011.

(23) “Reservas del campo Margarita serían un fraude”, Red Erbol, 4/1/2011 y EL NACIONAL, 12/1/2011, basadas en denuncias del Dr. Ramiro V. Paz Cerruto.

(24) http://www.repsol.com/es_en/corporacion/accionistas-e-inversores/informacion-economico-financiera/comunicaciones-inversores/transcripcion-exploration-update.aspx

(25) Exposición del Dr Justo Zapata en el III Encuentro de Sectores Sociales sobre Minería e Hidrocarburos, en base a informes de YPFB.

(26) Revista Energy Press No 545, 09-16/05/2011

(27) Roberto Ruiz le puso el nombre a la “Media Luna”, Ramón Rocha M., Bolpress, 01/02/2008

(28) Frase utilizada por Sánchez de Lozada como principio de su política hidrocarburífera.

(29) Expresión de Paz Zamora lanzada el 5 de agosto de 2002, cuando se anunciaba que su partido había decidido cogobernar con el MNR de Sánchez de Lozada.