Todo parece indicar que el personaje de las tiras cómicas Popeye tiene mucha razón, y si bien no proveen las espinacas una poderosa fuerza para golpear o volar, representan importante beneficio para la salud. La novedad la traen investigadores del Instituto Karolinska de Suecia, quienes realizaron un estudio para demostrar que el mejor asesor en cuanto a nutrición para las madres lo es Popeye, con su ejemplo de comer mucha espinaca.

Esta indagación la publicaron oportunamente en la revista Cell Metabolism, con la certeza de que ese vegetal puede estimular de sobremanera la capacidad muscular. En esencia, los científicos encontraron que en los nitratos y no en el hierro es donde radica el secreto de las propiedades de esta verdura para mejorar la eficiencia muscular.

Tal sondeo llevó a suministrar a un grupo de personas saludables suplementos de nitratos equivalentes a 200-300 gramos de espinacas o lechugas por tres días, y luego les pidieron que montaran bicicleta. Durante el experimento se examinaron los músculos de los participantes en la carrera y realizaron una comparación con los análisis de otro grupo de personas a las que se les aplicó placebo.

Los que llevaron nitratos mostraron mejoramiento significativo en su funcionamiento de las mitocondrias, encargadas de suministrar energía a las células, pues consumieron menos energía y produjeron mayor ATP o adenosin trifosfato, sustancia rica en energía.

Por tanto, el experimento demostró que el ser humano aprovecha mejor el hierro proveniente de las carnes que el de las verduras, pues el de las hortalizas se absorbe con mayor dificultad. Sin embargo, las espinacas tienen fibra, magnesio, calcio, potasio y Vitamina C.

Pese a estas afirmaciones, la directora de análisis de la Fundación Española de la Nutrición, Susana del Pozo, significó que el secreto de una buena dieta proviene no solo de un alimento, sino del conjunto que se consuma.

Pero los entendidos coincidieron en que 100 gramos de espinacas aportan 31 kilocalorías, por tanto son buenas para quienes desean hacer una dieta baja en energía, alimento apropiado que favorece el tránsito intestinal. Las espinacas apuntan entonces a un gran valor nutricional por su cantidad de agua, vitaminas y minerales.

En su conjunto, incluyen Vitaminas: C, E, A, B6, B2, son muy ricas en Hierro, Calcio, Magnesio, Fósforo, Sodio, y Potasio, además de mostrar otras propiedades como Ácido fólico, Betacaroteno, Proteínas, Hidratos de carbono, y Fibra.

Para este caso, Popeye y sus seguidores, pueden beneficiarse pues son recomendadas para combatir la anemia, su jugo es tónico, diurético y laxante, en forma de té es fortificante y mejora la digestión.

Pero su lista de beneficios es verdaderamente larga, pues contienen mucha agua y son pobres en grasas y proteínas, por ello se recomienda para el adelgazamiento, buenas para mantener la figura. Fuente de fibra y se usa para limpiar la piel, y prevenir el estreñimiento.

También sirven para combatir las manchas del rostro debido a elementos biliares; su Vitamina A mantiene en buen estado el cabello, la piel, mucosas, huesos, visión y funcionamiento del sistema inmunológico.

Otros beneficios apuntados por los galenos está en ser anticancerígeno y ayudar a la prevención de muchas enfermedades por sus sustancias antioxidantes. Un buen caldo de espinacas hervidas cura inflamaciones intestinales, remedia la fotofobia, sequedad ocular, ceguera nocturna y ayuda a las mujeres embarazadas.

Para nervios y cerebro, formación de glóbulos rojos, acción diurética, eliminación de exceso de líquido, recomendable para casos de hipertensión, gota, cálculos renales, en fin, un verdadero dechado de salud.

Por tanto, los creadores de Popeye no estaban muy lejos de la verdad, y sus tiras cómicas constituyen una verdadera lección de nutrición para los pequeños, y también para los adultos.

La benéfica Espinaca

La espinaca (Spinacia oleracea) constituye una planta muy interesante, es anual y de la familia de las amarantáceas, subfamilia quenopodioideáceas, una verdura de hojas comestibles, verdes y grandes. Se pude comer fresca, cocida o frita y se encuentra en estos momentos, en suma, congelada.

Las primeras referencias aparecen en Persia, bajo el nombre de Esfenaj, y los árabes la introdujeron en España durante el siglo XI, con extensión por toda Europa a partir del siglo XV.

Su mito, irreal, de contener mucho hierro proviene de un error del científico E.Von Wolf en 1870, que multiplicó por 10 la cantidad de hierro en la escritura y al colocar una coma.

En la actualidad se conoce que ese hierro de las espinacas no se absorbe bien, y hay otras plantas con más potencial en este sentido como los garbanzos y las lentejas, perejil, semillas de sésamo, acelgas, berza, col, y la mayoría de verduras de hoja verde oscura.

Pese a esta confusión, esta planta tiene abundantes proteínas y beneficios capaces de mantener su potencial en la nutrición y justificar la devoción del personaje de Popeye.

* Colaborador de Prensa Latina.