El Presidente Evo Morales tiene miedo de viajar a Nueva York en el avión presidencial porque sospecha que el gobierno de Estados Unidos está montando un complot para involucrarlo con el narcotráfico. En Bolivia se ha desatado una campaña mediática para desacreditar la lucha antinarcóticos, asegura el Ejecutivo.

En el acto de clausura del VII Congreso Ordinario de Mujeres de la Coordinadora de las Seis Federaciones de cocaleros del Trópico de Cochabamba, realizado este domingo en Lauca Ñ, Morales alertó que podrían introducir droga en su avión cuando viaje a Estados Unidos para participar en una reunión de Naciones Unidas.

Meses atrás, varios medios de prensa informaron que el avión presidencial fue detenido en Estados Unidos con restos de cocaína. “Dos o tres veces hemos escuchado que el avión de Evo Morales está detenido porque se hizo pillar con cocaína”, recordó el Presidente.

Sin embargo, “ni siquiera viajamos a EE.UU. en el avión en este último año; dicen que el avión está detenido con rastros de cocaína, pero el avión está aquí; yo he pedido a los abogados que inicien un proceso a la gente que está manejando ese discurso”, reveló el Presidente.

El Mandatario comentó: “¿Cómo podemos estar llevando cocaína ahí?, ¿Quién puede creer eso? Yo pienso que deben estar montando algo para desprestigiarnos desde el lado del narcotráfico”.

Morales viajará esta semana al país de norte a una conferencia en Naciones Unidas, “pero tengo miedo ir con nuestro avión (porque) seguramente cuando lleguemos allá pueden meter alguna cosa y detener al avión de la presidencia…”.

El ministro de Gobierno Sacha Llorenti y el viceministro de Defensa Social Felipe Cáceres denunciaron que en Bolivia se ha desatado una guerra mediática con el objetivo de desacreditar al gobierno por su supuesto fracaso en la lucha contra el narcotráfico, con el presunto encubrimiento de Evo, principal dirigente de los cocaleros.

La semana pasada varios medios impresos, radiales, televisivos y sitios digitales reprodujeron una noticia de dudosa procedencia que cita como fuente un informe de Naciones Unidas, según el cual Bolivia es el primer productor de marihuana en Sudamérica.

La oficina de Naciones contra las Drogas y el Delito (Unodc) desmintió categóricamente la información y de inmediato rastreó su origen. “El pecado original fue de un periódico de El Salvador”, reveló el responsable de comunicación de la ONU en Bolivia Robert Brokcmann.

Se pudo evidenciar que ese portal en idioma español tomó varias cifras de un informe sobre la producción de la yerba ilegal y de otras sustancias, pero interpretó los datos como si se tratara de un reporte referido solo a la marihuana. Luego la información se difundió por toda la red como si se tratara de un reporte oficial.

El representante de la ONU en Bolivia César Guedes precisó que el crecimiento de los cultivos de marihuana no se da solo en Bolivia, si no en toda la región: “Casi todos los países de la región son productores de marihuana y los consumidores son mayormente países del cono sur”.

Guedes dijo que los cultivos de marihuana están concentrados en Bolivia, Paraguay, Brasil, Perú, Colombia; aunque el principal productor de marihuana en el mundo es Estados Unidos, recordó el ministro de Comunicación Iván Canelas.

Se trató de una especulación informativa con el fin de confundir al pueblo boliviano –aseveró el viceministro Cáceres– porque “notamos que hay una campaña mediática para mostrar el presunto fracaso del gobierno en la lucha contra el narcotráfico, e incluso con la permisividad del Ejecutivo”.

El ministro Llorenti reprochó a los periódicos El Diario, El Día y a otros medios que reprodujeron la información falsa sin verificar la fuente, y aseguró que la difusión de informes de este tipo es parte de una estrategia de desinformación con el objetivo de estigmatizar a Bolivia.

Algunos ex ministros critican la presunta inacción del gobierno, pero los datos objetivos les desmienten: “Entre 2000 y 2005 el secuestro de cocaína fue de 45 toneladas; desde que somos gobierno hasta la fecha hemos secuestrado 128 toneladas”, comparó Llorenti.

Entre enero y julio de 2011 se incautaron 14 toneladas de cocaína y más de 1,7 millones de dólares a narcotraficantes, informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) Gonzalo Quezada. Además, se erradicó y quemó 369 toneladas de marihuana; y se confiscaron 10 avionetas, 64 inmuebles y 456 vehículos utilizados en el negocio ilícito.

“Lamentablemente, una parte de nuestra hoja de coca se desvía a la cocaína porque hay un mercado internacional que es un problema de ellos; nuestra coca no es ilegal, pero tenemos que ser muy responsables”, reflexionó el Presidente y llamó a los productores a no plantar más de un cato de coca por familia.

“La única forma de ganar la batalla internacional en defensa de la coca, desde abajo o desde arriba, y de garantizar la coca en el Chapare, es haciendo respetar el cato de coca, ahí no podemos equivocarnos”, sentenció Morales en Lauca Ñ.