Autoridades de salud de Jamaica están muy preocupadas por el creciente número de jóvenes que se “blanquean” la piel utilizando sustancias químicas. En pleno siglo XXI, el 63 por ciento de la población de Brasil cree que el color de la piel aún determina la vida de las personas.

El “blanqueamiento” de la piel es una moda cada vez más popular entre los adolescentes de Jamaica. El fenómeno es cada vez más popular en estos grupos etáreos, por lo que el peligro de tumores malignos o deformidades es creciente, alertó el Ministerio de Salud.

Centenares de jóvenes jamaiquinos están en peligro de contraer cáncer de piel por usar sustancias químicas para aparentar una tez más clara. La sociedad de dermatólogos afirma que el aumento de casos reportados en meses recientes es de “proporciones alarmantes”.

Las nuevas generaciones utilizan tóxicos como el mercurio, por su acción bloqueadora de la producción de melanina, el pigmento responsable del color de la piel, o la hidroquinona, un compuesto que produce manchas blancas. Otros se frotan el rostro con dentífricos o usan condimentos como el curry en polvo, que da a la piel un tono amarillento, señaló el diario The Boston Globe.

Ese periódico atribuyó el fenómeno a las influencias negativas de la publicidad y la TV, casi siempre protagonizadas por personas de piel más clara. Los jóvenes jamaiquinos quieren parecerse a los actores que salen en la televisión, en la que ser blanco representa un signo de oportunidades en la vida, aseguró la especialista en publicidad Mary Schiller.

Jordan McIntire, un joven operado en mayo pasado de un tumor cancerígeno en un brazo, confesó a una radio de Jamaica que su sueño era parecerse a Michael Jackson, pero no tenía dinero para una cirugía de cambio de piel.

En Brasil, el 63,7 por ciento de la población considera que el color de la piel o la raza influyen en su vida laboral, en su relación con la policía y los órganos de justicia, y en sus relaciones sociales y escolares, reveló un estudio del Instituto de Geografía y Estadística (IBGE).

El Distrito Federal se destaca con los porcentajes más altos de la influencia en casi todos los casos citados, detalla la investigación que tomó como muestra unos 15 mil hogares en el Amazonas, Paraná, Sao Paulo, Río Grande del Sur, Mato Grosso y Distrito Federal.

El pueblo brasileño es una mezcla de indígenas, europeos, africanos y, en menor medida asiáticos. Los colonizadores portugueses comenzaron a llegar a Brasil en 1500 y colonizaron el país hasta su independencia en 1822. En la segunda mitad del siglo XVI, llegaron varios millones de personas de la costa occidental de África, hasta la prohibición de tráfico de esclavos en 1850.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, millones de inmigrantes europeos y asiáticos comenzaron a entrar en Brasil, para sustituir el trabajo esclavo. De Europa llegaron principalmente italianos y portugueses; en menor medida españoles, alemanes, suizos, polacos, ucranianos y rusos.

Con información de Prensa Latina.