El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial (BM) aprobó hoy dos créditos de la Asociación Internacional de Fomento (IDA en inglés), uno por 40 millones de dólares para el Proyecto de Inversión Comunitaria en Áreas Rurales (PICAR) que beneficiará a 100 mil campesinos, y otro por 39 millones de dólares para el Proyecto de Innovación y Servicios Agropecuarios (PISA) que favorecerá a 3 millones de ciudadanos de áreas rurales.

El PICAR operará sobre la base del desarrollo de sub proyectos demandados por las propias comunidades, sobre todo acceso a servicios de agua potable. Se estima que 500 comunidades rurales (95 por ciento indígenas) serán las beneficiarias del proyecto que tendrá un costo total de 43 millones de dólares.

“Con el PICAR se apuesta a una modalidad de transferencia directa de fondos de inversión a las comunidades rurales para su gestión propia en 51 municipios de La Paz, Oruro, Chuquisaca y Cochabamba, que representan las regiones más pobres del país”, informó la directora del BM para Bolivia, Ecuador, Chile, Perú y Venezuela Susan Goldmark.

El sector agropecuario emplea al 90 por ciento de la población económicamente activa de las áreas rurales del país, según el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2010 del BM, empero registra rendimientos significativamente más bajos que en países vecinos.

Esta realidad impulsa al gobierno boliviano y al BM a contribuir al incremento de la productividad agrícola y la seguridad alimentaria mediante el PISA, que fortalecerá la capacidad del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) para la investigación, la asistencia técnica y la distribución de semilla certificada. El INIAF trabajará con universidades y otras organizaciones de investigación, beneficiando a más de 3 millones de personas de las poblaciones rurales que viven de la producción agropecuaria y forestal.

El PISA reforzará los programas de investigación agrícola y asistencia técnica a los productores, invertirá en la recolección y conservación de los recursos genéticos y en el fortalecimiento del sistema nacional de semilla. Con una inversión de 53 millones de dólares, incluyendo el co financiamiento del Gobierno boliviano, Dinamarca y Suiza, este proyecto aumentará la disponibilidad de nuevas tecnologías para la producción de alimentos básicos y de conocimientos para sistemas de producción más sostenibles.

“Nuestra aspiración es contribuir al desarrollo rural a partir de la transferencia del conocimiento y la asistencia técnica para potenciar la generación de ingresos de las familias bolivianas que dependen de actividades agropecuarias y forestales”, declaró el representante Residente del Banco Mundial Oscar A. Avalle.

El período de ejecución de los dos proyectos será de cinco años. Ambos tendrán un tiempo de reembolso de 25 años a un interés de 1.25%, con un periodo de gracia de cinco años.

El gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia agradece el apoyo del Banco Mundial a que los productores agropecuarios más pobres, que contarán con infraestructura básica como agua potable, electricidad y asistencia técnica para sus emprendimientos, dijo la ministra de Desarrollo Rural y Tierras Nemesia Achacollo.