Procesan judicialmente a los periodistas Juan Pasten y Luis Nogales, el primero acusado de difamar a un alto dirigente de la Federación de Fútbol, y el segundo demandado por discriminar a un dirigente indígena. El comunicador Richard Romero fue encarcelado por “mellar” la dignidad del Presidente Evo Morales.

El 14 de julio, el periodista deportivo Juan Pasten fue detenido en las puertas de su fuente de trabajo en Santa Cruz, acusado de difamar y calumniar al presidente de la Federación Boliviana de Fútbol Carlos Chavez.

Pasten, cronista deportivo de la Cadena de televisión A, es conocido por lanzar duras críticas a dirigentes y futbolistas. En repetidas oportunidades denunció que el fútbol boliviano está en manos de una “mafia” ineficiente y subordinada a pequeños grupos de poder, cuyo único interés es lucrar con el deporte.

Por otro lado, el periodista Luis Nogales de radio Millenium de Camiri, Santa Cruz, fue demandado ante los estrados judiciales por el presidente de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) Celso Padilla.

Nogales fue acusado de racismo y discriminación, aunque su delito fue denunciar la compra irregular de un inmueble en litigio para la APG, en el marco del programa “Bolivia cambia, Evo cumple”.

El gobierno pagó 120 mil dólares por el inmueble ubicado en la avenida Humberto Suárez Roca de Camiri. El Presidente Morales recibió el título de propiedad supuestamente saneado el 21 de diciembre de 2010 en un acto público, y luego entregó el bien al dirigente de la APG Celso Padilla.

Luego se supo que el bien se encuentra en litigio y actualmente es disputado por los hermanos Diógenes y Javier Soliz Ojeda y la vendedora Beatriz Avilés de Nava, razón por la cual no pudo ser ocupado por la APG hasta el día de hoy. El periodista Nogales destapó el fraude con “documentos en mano” y criticó a Padilla por no denunciar a los vendedores que estafaron a su gremio.

El presidente de la APG prefirió querellarse contra Nogales, acusándolo de racismo y discriminación. La fiscal de materia Olga Chávez Hoyos aceptó la querella, pese a que el Juzgado Segundo de Partido y Sentencia de Camiri corroboró la denuncia del periodista y confirmó que el inmueble se encuentra en litigio.

El tercer comunicador perseguido es el cruceño Richard Marcelo Romero Cossio, detenido el lunes en la calle 21 de Calacoto de La Paz cuando vendía un DVD titulado “Dictadura sindical”, en el que supuestamente difama al Presidente.

En el documental, Romero describe las tácticas de control sindical en el Chapare, base política del gobierno, y acusa a Morales de ser el principal narcotraficante del país.

El director jurídico del Ministerio de Gobierno Fernando Rivera presentó este martes una querella formal contra Romero por el delito de desacato, y anunció que el Ejecutivo “no va permitir que se melle la dignidad del Presidente del Estado”.

El gobierno respeta la labor de la prensa y coadyuva en todos los trabajos de investigación serios, “pero no podemos decir que es un trabajo serio la propagación de ofensas en contra de la primera autoridad del Estado”, explicó Rivera.

Según Rivera, ningún gremio de la prensa conoce al “supuesto periodista” Romero; por ello “vamos a indagar cuál es la fuente de financiamiento de este señor y cómo pudo hacer este DVD”. Reiteró que la acción no es un ataque a la libertad de expresión.

El acusado aseguró que es un investigador por cuenta propia y que trabajó como docente en Santa Cruz. “No hay libertad de expresión y ahora más que nunca debemos luchar por la libertad de prensa; no podemos permitir más mordaza”, arengó Romero luego de ser encarcelado.