Los comentarios a la Ley de la Madre Tierra tienen por tarea la socialización y el análisis del Proyecto de Ley consensuado entre el Pacto de Unidad y la Asamblea Legislativa Plurinacional, concretamente con la Comisión del Senado encargada de la temática ambiental y el equipo técnico de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Esta socialización y el análisis son indispensables una vez que la ley se encuentra en la agenda de la asamblea Legislativa para su tratamiento y aprobación.

En ese sentido se va comenzar la exposición del análisis señalando la importancia de la Ley de la Madre Tierra por ser parte primordial de la Constitución Política del Estado y por constituir un instrumento indispensable en la construcción del modelo civilizatorio alternativo del vivir bien y del Estado plurinacional comunitario y autonómico. Para tal efecto se va a comenzar por exponer a estructura misma de la Ley para luego ingresar al análisis de los títulos, los capítulos y los artículos. En lo que respecta a esta exposición hay que anotar que el análisis y la valoración política acompañan a la interpretación de las significaciones transformadoras de la ley.

Estructura de la Ley de la Madre Tierra

Se comienza con el Preámbulo, donde se manifiesta el espíritu de la Ley. Después se ordenan los cinco títulos de la Ley. Título I trata de las Disposiciones Generales, que contiene dos capítulos; el Capítulo I, donde se expone el objeto, los fines y principios de la Ley; y el Capítulo II, que trata las Definiciones. El Título II, que lleva el rótulo de la Madre Tierra, contiene tres capítulos; el Capítulo I, donde se encuentran la definición y el carácter de la ley; el Capítulo II, donde se exponen los Derechos de la Madre Tierra; y el Capítulo III, que trata de las Obligaciones del Estado y deberes de la sociedad. El Título III, que lleva el epígrafe de Vivir Bien en Armonía con la Madre Tierra, está compuesto por dos capítulos; el Capítulo I, que trata del modelo económico ecológico para vivir bien; y el Capítulo II, donde se exponen los sistemas de vida y componentes de la madre tierra. El Título IV sobre protección y garantía de los derechos de la Madre Tierra, está estructurado por dos capítulos; el Capítulo I, que trata de la protección administrativa y jurisdiccional de los derechos de la Madre Tierra; y el Capitulo II, donde se expone la garantía de los derechos de la Madre Tierra. Por último tenemos el Título V sobre instituciones y mecanismos para la defensa de la Madre Tierra, compuesto por dos capítulos; el Capítulo I, donde se establece el Consejo Plurinacional de la Madre Tierra y Ministerio de la Madre Tierra; y el Capítulo II, donde se define la Consulta y previa, libre e informada y control social.

Como se puede ver es una estructura corta, limitada a cinco títulos, cada uno de los cuales, sobre todo los más técnicos, si se puede hablar así, no desarrollan todas las consecuencias de los temas en cuestión. Se podría decir hasta cierto punto que se ha querido restringir la Ley a los aspectos generales de la problemática, respondiendo al carácter de Ley Marco; empero, si comparamos esta Ley consensuada con el Anteproyecto de Ley de la Madre Tierra del Pacto de Unidad vamos a ver grandes diferencias. Se ha perdido no sólo la fuerza de la concepción sino la interpretación integral en cada uno de los tópicos trabajados, en cada uno de los campos problemáticos; también se ha perdido el detalle y el minucioso trabajo en algunas temáticas de la problemática, visualizada tanto desde la perspectiva ecológica así como desde la perspectiva vital de la Madre Tierra, de los seres componentes, de sus ciclos vitales. De esto se deduce que la mejor defensa del Proyecto de Ley consensuada se encuentra en el Anteproyecto de Ley, pues en este Anteproyecto se encuentran desarrollados los argumentos y la cosmovisión.

La ley consensuada de la Madre Tierra entre el Pacto de Unidad y la Asamblea Legislativa Plurinacional, consensuada a través de la Comisión del Senado encargada de la legislación sobre medio ambiente y biodiversidad, es una ley que resulta de una discusión sobre la base del Anteproyecto de Ley de la Madre Tierra del Pacto de Unidad, ley elaborada durante nueve meses en trabajo intenso con las organizaciones sociales y las comunidades. Haciendo una comparación podemos decir que el Anteproyecto es una propuesta más avanzada, elaborada sobre la base de las cosmovisiones indígenas y las teorías de la complejidad que sustentan a la ecología. En tanto que la Ley consensuada resulta ser una ley instrumental, que si bien recoge el preámbulo del Anteproyecto y tópicos importantes como las definiciones, los conceptos, los principios, el sistema de vida y componentes de la Madre Tierra, que incorpora las instituciones y mecanismos de la Madre Tierra, el Consejo Plurinacional de la Madre Tierra y el Ministerio de la Madre Tierra, además de la consulta previa e informada; tópicos que se encuentran en el Anteproyecto y que también comparte los derechos y deberes para con la Madre tierra. Sin embargo en la instrumentalización del Anteproyecto hacia la elaboración del Proyecto de Ley consensuada se pierde la fuerza conceptual de las cosmovisiones indígenas y de la interrelación armónica entre los seres vivos. Haciendo el balance, podemos decir que, de todas maneras se tiene un Proyecto de Ley consensuado y que se encuentra en la agenda de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Proyecto de Ley que se va discutir en un encuentro de socialización entre el Pacto de Unidad y la Asamblea Legislativa Plurinacional con el objeto de encaminar la aprobación de la Ley. En esta perspectiva es menester hacer una valoración de lo que contiene el Proyecto de Ley para efectos de lograr acuerdos con la Asamblea Legislativa Plurinacional. En adelante nos detendremos en este balance del Proyecto de Ley.

Son ciertamente irrenunciables el Preámbulo, donde se encuentra el espíritu de la Ley, también las definiciones conceptuales, que son el marco teórico de interpretación de los artículos. En esta misma valoración se encuentra el sistema de vida y componentes de la Madre Tierra, donde se halla una concepción distinta a la usual sobre recursos naturales. Algo parecido podemos decir del tratamiento de las Instituciones y mecanismos para la defensa de la Madre, donde se encuentra el diseño del Consejo Plurinacional de la Madre Tierra y del Ministerio de la Madre Tierra; contando con estas instancias institucionales de defensa y la Defensoría de la Madre Tierra, que también se conserva en la Ley consensuada, tenemos un eje institucional diferente y que ocasiona la transformación institucional del Estado. Así mismo es irrenunciable la demanda de las naciones y pueblos indígenas originarios sobre la consulta y previa, libre e informada y el control social. Se puede discutir heurísticamente artículos compuestos como el relativo al modelo económico ecológico, así como artículos operativos como la protección y garantía de los derechos de la Madre Tierra, donde se encuentran temas como la protección administrativa y jurisdiccional de los derechos de la Madre Tierra y las garantías de los derechos de la Madre Tierra. También se tienen que abordar artículos delicados como los relativos a la posición de la Ley sobre los llamados transgénicos. Estos artículos se encuentran en el Título II, Capítulo III, que trata sobre las Obligaciones del Estado y Deberes de la Sociedad; en el numeral 6 se prohíbe expresamente el uso de los transgénicos, se dice que el Estado debe garantizar la soberanía alimentaria prohibiendo la internación, importación, introducción y comercialización de material tóxico, radioactivo, genéticamente modificado, agroquímicos que afecten o dañen la integridad de los ciclos, procesos y equilibrios vitales de la Madre Tierra. También la discusión se reanima en el Título III, Capítulo II, que trabaja Sistemas de Vida y Componentes de la Madre Tierra. En el artículo 25 sobre los Lineamientos para los Sistemas de Vida, donde se trata de la Agricultura y la Ganadería, se plasma la prohibición expresa a los agro-combustibles. La discusión vuelve aparecer también cuando la Ley se ocupa de la problemática de los bosques; en el Título III, que expone el Vivir Bien en Armonía con la Madre Tierra, en el Capítulo II sobre Sistemas de Vida y Componentes de la Madre Tierra, en el artículo 25, concretamente en el numeral 3, se expresa la voluntad de realizar una gestión integral, de efectuar la protección de los bosques primarios, y se opta por la prohibición absoluta de conversión de uso de suelos de bosque a otros usos en áreas de aptitud exclusivamente forestal; resaltando nuevamente que se establece la obligación de realizar la gestión integral de los bosques. Se plantean también delimitaciones a la ampliación de la frontera agrícola. Haciendo el mapa de la discusión es posible que ésta se reanime con lo planteado en el numeral 4, donde la Ley se ocupa la problemática de la Minería e Hidrocarburos; aquí es cuando se trazan exigencias de adecuación al equilibrio eco-sistémico; también se decide extender ciertas caracterizaciones vigentes ya en el área de hidrocarburos a la minería, se opta por convertir a las empresas en prestadoras de servicios. La discusión con la Asamblea Legislativa también es posible en el numeral 5, que trata el tema estratégico del agua. Se dice que el agua no puede ser objeto de apropiaciones privadas. Otro tópico posible de discusión dada la coyuntura política es el relativo al tratamiento de los Territorios Indígenas. En el numeral 6, se establece que el Estado Plurinacional deberá garantizar la integridad y unidad de los territorios indígenas originarios, preservando su naturaleza. Fuera de estos artículos, que de alguna manera nos conducen a la discusión ya entablada en la coyuntura política, tenemos otros temas que pueden también ser susceptibles de conflicto, como el relativo a la Defensoría de la Madre Tierra, que se encuentra en el Título IV, título que trata de la Protección y Garantía de los Derechos de la Madre Tierra, materia definida en el Capítulo II sobre Garantías de los Derechos de la Madre Tierra, concretamente en el artículo 37. En esta misma perspectiva, teniendo en cuenta el mapa de la discusión, las posibles líneas de enfrentamiento, los puntos neurálgicos de conflicto, no se puede descuidar la defensa de la Ley de la Madre Tierra consensuada, en lo que respecta al Título V, ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, título que trata de las Instituciones y Mecanismos para la Defensa de la Madre Tierra, particularmente el Capítulo I sobre el Consejo Plurinacional de la Madre Tierra y el Ministerio de la Madre Tierra. Tomando en cuenta el perfil de la discusión en la coyuntura política, podemos decir que también el Capítulo II, que trata sobre la Consulta Previa, Libre e Informada, puede ser susceptible de debate. Para tal efecto es indispensable también preparar la defensa de estas reivindicaciones constitucionalizadas de las naciones y pueblos indígenas originarios, considerados derechos estratégicos por parte las organizaciones indígenas originarias del Pacto de Unidad.

Análisis del Proyecto de Ley de la Madre Tierra

Ahora bien, ¿cómo se puede argumentar la defensa de los tópicos irrenunciables y como se puede manejar la discusión operativa y técnica? Vamos ahora a concentrarnos en estos problemas.

Ciertamente el punto de partida se encuentra en TÍTULO I de las DISPOSICIONES GENERALES, sobre todo en el CAPÍTULO I, que trata el OBJETO, FINES Y PRINCIPIOS. El primer artículo abre el tratamiento normativo de la siguiente forma:

Artículo 1. (OBJETO). La presente Ley establece los derechos de la Madre Tierra, los deberes y responsabilidades del Estado Plurinacional y la sociedad, los principios que la sustentan y los instrumentos de su garantía y tutela, para la construcción del Vivir Bien. Esta Ley se constituye en norma fuente para el desarrollo legislativo en todos los niveles del Estado.

Hay dos cosas que hay que retener de este artículo, primero que la Ley establece los derechos y deberes para con la Madre Tierra, los principios que la sustentan y los instrumentos de su garantía y tutela, para la construcción del Vivir Bien. Lo otro que hay que retener es que la Ley se constituye en norma fuente para el desarrollo legislativo en todos los niveles del Estado. El horizonte y la perspectiva de la Ley es el vivir bien, es decir el modelo alternativo al capitalismo, a la modernidad y al desarrollo. Por lo tanto es una norma que tiene que encaminarse a la transición que se encamina al modelo alternativo, salir del modelo extractivista, apoyar un modelo productivo-producente basado en la soberanía alimentaria, en armonía con los seres vivos y sus ciclos vitales. Por otra parte, la Ley es la fuente para el desarrollo legislativo de las otras leyes. Dicho en palabras del Anteproyecto de Ley, se constituye en una ley fundacional y matricial a la que deben adecuarse todas las leyes que resulten de la aplicación de la Constitución Política del Estado. Estas dos proposiciones son transversales a todo el articulado de la ley y a sus consecuencias legislativas, también son los referentes interpretativos primordiales de la Ley. La coherencia y consistencia de la Ley tiene que ver con mantener estos postulados en toda la estructura y el texto de la Ley.

El artículo I se refrenda consecuentemente en el artículo II, que expresa:

Artículo 2. (FINES). Son fines de la presente Ley:

1. Garantizar las condiciones para la vida y reproducción de la Madre Tierra y todos sus componentes, en el presente y el futuro, como base para el Vivir Bien;

2. Constituirse en el fundamento en todos los niveles y sectores del Estado Plurinacional para la formulación y ejecución participativa de políticas para el uso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra, de manera integral y en armonía, tomando en cuenta la pluralidad cultural y las cosmovisiones indígena originario campesinas e interculturales.

3. Promover la transformación institucional para garantizar el efectivo ejercicio de los derechos de la Madre Tierra.

Este artículo garantiza las condiciones de vida y reproducción de la Madre Tierra, se constituye en el fundamento en todos los niveles y sectores del Estado Plurinacional, promueve la transformación institucional. Como se puede ver la Ley es un instrumento de transformación estructural en la construcción de las alternativas al desarrollo, a la modernidad y al capitalismo. Entre ambos artículos se le atribuye un carácter fundamental a la Ley, aparece como la matriz desde donde se deben desprender las otras leyes, adecuarse a los ejes estructurales de la Ley de la Madre Tierra, siendo el referente interpretativo y fundacional después, claro está, de la Constitución Política del Estado.

Como para no perderse en las intenciones y abordar la interpretación desde la perspectiva de los principios, el tercer artículo establece los principios, que son consecuentes con las intenciones y finalidades que se plantea la Ley.

Artículo 3. (PRINCIPIOS).Los principios, de obligatorio cumplimiento, que rigen la presente ley son:

1. Armonía. Las acciones del Estado y la sociedad, en el marco de la pluralidad y la diversidad, deben lograr equilibrios dinámicos con los ciclos y procesos inherentes a la Madre Tierra.

2. Bien colectivo. Por el que prevalece el interés de la sociedad y los derechos de la Madre Tierra en toda actividad humana, y por sobre cualquier otro derecho adquirido.

3. Integralidad. La compleja interrelación, interdependencia y la funcionalidad de todos los componentes de la Madre Tierra, desde las dimensiones del Vivir Bien, son la base de la planificación, la elaboración de las normas y prácticas en todos los niveles, funcionales y territoriales del Estado Plurinacional, en el marco de la presente Ley.

4. Garantía de regeneración de la Madre Tierra. El Estado en sus diferentes niveles y la sociedad se obligan a garantizar las condiciones necesarias para que los diversos sistemas de vida de la Madre Tierra puedan absorber daños, adaptarse a las perturbaciones, y regenerarse, sin alterar significativamente sus características de estructura y funcionalidad, reconociendo que los sistemas de vida tienen límites en su capacidad de regenerarse, y que la humanidad tienen límites en su capacidad de revertir sus acciones.

5. Respeto y defensa de los Derechos de la Madre Tierra. El Estado y cualquier persona individual o colectiva se obligan a respetar, proteger y garantizar los derechos de la Madre Tierra para el Vivir Bien de las generaciones actuales y las futuras.

6. Precautorio. El Estado y cualquier persona individual o colectiva, por todos sus medios, sin que pueda alegarse desconocimiento, incertidumbre o falta de consenso científico ni falta de recursos, deben evitar y en su caso prevenir, de manera oportuna, integral y eficiente, acciones o procesos que dañen a los sistemas de vida incluyendo sus valores culturales y los componentes y funcionalidad de la Madre Tierra.

7. Garantía de restauración de la Madre Tierra. Toda persona individual o colectiva, pública o privada, que cause daños a la Madre Tierra o a sus componentes, está obligada a realizar una integral y efectiva restauración de los mismos, sin interesar la condición del responsable, e independientemente de otras responsabilidades que puedan determinarse.

8. No mercantilización. Por el que los sistemas de vida, ni los procesos que sustentan la vida pueden ser mercantilizados, ni formar parte del patrimonio privado de nadie.

9. Responsabilidad histórica. El Estado y la sociedad asumen la obligación de mitigar o reparar y restaurar los daños causados en el pasado a los sistemas de vida y sus componentes.

10. Diálogo de conocimientos. El ejercicio de los derechos de la Madre Tierra requiere del reconocimiento, recuperación, respeto, protección y desarrollo de la diversidad de conocimientos, ciencias, tecnologías, normas, valores y prácticas de las bolivianas y bolivianos, las naciones y pueblos indígena originario campesinos, las comunidades interculturales y el pueblo afroboliviano.

11. Prioridad de la prevención. Por el que, ante la certeza de que toda actividad humana genera impactos sobre la Madre Tierra, se deben tomar las medidas necesarias de prevención que limiten o mitiguen dichos impactos.

12. En caso de duda se beneficia a la Madre Tierra. Cuando exista duda en cualquier proceso relativo a la protección y defensa de los derechos de la Madre Tierra, es deber de las autoridades competentes favorecer a la Madre Tierra.

13. Participación plural. El Estado Plurinacional y la sociedad, para la defensa de los derechos de la Madre Tierra, utilizan procedimientos de participación amplia, consensuados, democráticos en sus diversas formas incluida la comunitaria. En las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos se desarrollarán estos procedimientos bajo normas y procedimientos propios y principios incluyendo la rotación, las asambleas, los cabildos y otros.

La armonía, el bien colectivo, la integralidad, la garantía de la regeneración de la Madre Tierra, respeto y defensa de los derechos de la Madre Tierra, precautorio, no mercantilización, responsabilidad histórica, diálogo de conocimientos, prioridad de prevención, en caso de duda se beneficia a la Madre Tierra, participación plural son los principios de la Ley.

En el CAPÍTULO II sobre las DEFINICIONES se exponen los conceptos que hacen al marco teórico de la Ley.

Vivir Bien. Es el horizonte civilizatorio y cultural alternativo al capitalismo, la modernidad y el desarrollo, nace en las cosmovisiones de las naciones y pueblos indígenas originarios, y es concebido en el contexto de la interculturalidad, entendido como ámbito cultural, social, económico, ambiental y práctico que permite el encuentro armonioso entre el conjunto de seres y la Madre Tierra. Desde esta perspectiva esta concepción significa vivir en armonía, en complementariedad, en equilibrio afectivo con la naturaleza y las sociedades, en equidad y eliminando las desigualdades y los mecanismos de dominación. Vivir bien entre nosotros, vivir bien con lo que nos rodea y vivir bien consigo mismo.

Sistemas de vida. Son comunidades complejas y dinámicas de plantas, animales, micro organismos y otros seres y su entorno, donde interactúan la sociedad y la naturaleza como una unidad funcional, bajo la influencia de factores climáticos, fisiográficos y geológicos, así como de las prácticas productivas, la diversidad cultural de las bolivianas y los bolivianos, y las cosmovisiones de las naciones y pueblos indígena originarios campesinos, las comunidades interculturales y afrobolivianas.

Componentes de la Madre Tierra. Es una categoría analítica que engloba a los seres, elementos y procesos que conforman los sistemas de vida, que bajo ciertas condiciones pueden ser usados o aprovechados por los seres humanos.

Restauración. Es el proceso planificado de modificación intencional de un sistema de vida alterado con el objetivo de restablecer la diversidad de sus componentes, procesos, ciclos, relaciones e interacciones y su dinámica preexistente al daño, en un tiempo definido. El sistema resultante debe ser auto sustentable en términos ecológicos, sociales, culturales y económicos.

Valor natural. Es el valor propio e inherente de los componentes de la Madre Tierra que proviene de la generación y acumulación de materia, energía y/o información. Este valor puede ser transferido, con procesos de trasformación humana adicionales, para su uso o aprovechamiento.

Contabilidad económica ecológica. Es la cuantificación y cualificación extendida de la contabilidad económica convencional, incorporando indicadores adicionales macroeconómicos que incluyen consideraciones relacionadas a costos ambientales, cuentas ambientales adicionales que complementen las cuentas económicas, y cuentas patrimoniales de la Madre Tierra. Implica el desplazamiento del cálculo económico a valores y finalidades cualitativas que tienen que ver con la valorización cualitativa de la vida, la restitución y restauración de los equilibrios de los ecosistemas.

Ciertamente el vivir bien es el concepto principal, además de ser el modelo alternativo. Consecuentes con la perspectiva del vivir bien se ha consensuado la definición sobre sistemas de vida, componentes de la Madre Tierra, restauración, valor natural y contabilidad económica ecológica.

El título II sobre la Madre tierra, indudablemente es uno de los más importantes pues hace de conexión entre las definiciones y los principios con los artículos que llamaremos instrumentales, operativos y técnicos, por razones prácticas. En el CAPÍTULO I se hace la DEFINICIÓN y se establece el CARÁCTER de la Madre tierra.

Artículo 4. (MADRE TIERRA). La Madre Tierra es un sistema viviente dinámico conformado por la comunidad indivisible de todos los seres vivos, los mismos que están interrelacionados, son interdependientes y complementarios, compartiendo un destino común.

La Madre Tierra es considerada sagrada desde las cosmovisiones de las naciones y pueblos indígena originario campesinos.

Esta definición estratégica es importante no sólo por lo de sistema viviente dinámico sino por ser la comunidad indivisible de todos los seres vivos, interrelacionados, interdependientes y complementarios. Esta perspectiva integral expresa el sentido integral de los ciclos vitales de los seres vivos y componentes de la Madre Tierra. De esto se aprecia la responsabilidad de las sociedades, las comunidades, las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales, afrobolivianos, proletariado nómada, organizaciones sociales urbanas, organizaciones de los trabajadores, del pueblo boliviano en general. En el artículo también se reconoce la relación espiritual de las naciones y pueblos indígenas originarios para con la Madre Tierra.

El artículo 5 establece el carácter jurídico de la Madre Tierra; es tomada como sujeto colectivo de interés público.

Artículo 5. (CARÁCTER JURÍDICO DE LA MADRE TIERRA). Para efectos de la protección y tutela de sus derechos, la Madre Tierra adopta el carácter de sujeto colectivo de interés público.

El artículo 6 define el ejercicio de los derechos de la Madre Tierra por parte de todas las bolivianas y bolivianos; se dicen que ejercen los derechos establecidos de forma compatible con los derechos individuales y colectivos.

Artículo 6. (EJERCICIO DE LOS DERECHOS DE LA MADRE TIERRA). Todas las bolivianas y bolivianos, al formar parte de la comunidad de seres que componen la Madre Tierra, ejercen los derechos establecidos en la presente Ley, de forma compatible con sus derechos individuales y colectivos.

Estos tres artículos componen la estructura jurídica política de las definiciones y el carácter legal de la Madre Tierra. La Madre Tierra como sistema viviente, como sujeto colectivo; teniendo en cuenta este sustento conceptual, cuándo se trata de las prácticas correlacionadas, comprendiendo por esto el ejercicio de los derechos de la Madre Tierra, se delega esta responsabilidad a los habitantes humanos, a las poblaciones, a los pueblos y comunidades. Entonces la responsabilidad de la defensa de los derechos de la Madre Tierra son compartidos.

En el CAPÍTULO II sobre los DERECHOS DE LA MADRE TIERRA se retoman los derechos establecidos por las resoluciones de Tiquipaya en la I Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (CMPCC)

Artículo 7. (DERECHOS DE LA MADRE TIERRA) I. Los derechos de la Madre Tierra, son los siguientes:

1. Derecho a la vida: Es el mantenimiento de la integridad y diversidad de los sistemas de vida, los procesos naturales que los sustentan, así como las capacidades y condiciones para su regeneración, son la garantía de la vida de la Madre Tierra.

2. Derecho a la diversidad de la vida: Es la preservación de la diferenciación de los seres que componen la Madre Tierra, sin ser alterados genéticamente ni modificados en su estructura, de tal forma que se amenace su existencia, funcionamiento y potencial futuro.

3. Derecho al agua: Es la preservación de la funcionalidad de los ciclos del agua, de su existencia en la cantidad y calidad necesarias, y su protección frente a la contaminación, para la reproducción de la vida de la Madre Tierra y todos sus componentes.

4. Derecho al aire limpio: Es la preservación de la calidad y composición del aire y su protección frente a la contaminación, para la reproducción de la vida de la Madre Tierra y todos sus componentes.

5. Derecho al equilibro: Es el mantenimiento o restauración de la interrelación, interdependencia, complementariedad y funcionalidad de los componentes de la Madre Tierra, de forma equilibrada para la continuación de sus ciclos y la reproducción de procesos vitales.

6. Derecho a la restauración: Es la restauración oportuna y efectiva de los sistemas de vida afectados por las actividades humanas directa o indirectamente.

II. Los derechos establecidos en la presente Ley, no limitan la existencia de otros derechos de la Madre Tierra.

El derecho a la vida, el derecho a la diversidad de la vida, el derecho al agua, el derecho al aire limpio, el derecho al equilibrio, el derecho a la restauración, forman parte de los derechos de la Madre Tierra. Estos derechos ya han sido aprobados en la Ley corta de los Derechos de la Madre Tierra, como parte de un adelanto ante la necesidad de llevar una Ley aprobada a la Cumbre del Cabio Climático de Cancún. Estos derechos, conjuntamente con los deberes para con la Madre Tierra, forman parte de los dispositivos jurídicos de defensa de la Madre Tierra. Por eso el Capítulo III contiene los artículos dedicados a los deberes del Estado y los deberes de la Sociedad para con la Madre Tierra. El CAPÍTULO III titula OBLIGACIONES DEL ESTADO Y DEBERES DE LA SOCIEDAD, está compuesto por cuatro artículos que trabajan las obligaciones, el seguro para con la Madre Tierra y la restauración.

Artículo 8. (OBLIGACIONES DEL ESTADO PLURINACIONAL). El Estado Plurinacional, en todos sus niveles y ámbitos territoriales, y a través de todas sus autoridades e instituciones, tiene las siguientes obligaciones:

1. Desarrollar políticas públicas, sistemas, y medidas de prevención, alerta, protección, precaución o restricción, para evitar que las actividades humanas conduzcan a la extinción de especies, la alteración de los ciclos y procesos que garantizan la vida, o la destrucción de sistemas de vida que incluyen los sistemas culturales que hacen parte de la Madre Tierra.

2. Desarrollar políticas públicas para la restauración de la integridad de los ciclos, procesos y equilibrios vitales de la Madre Tierra.

3. Promover y apoyar prácticas compatibles con los derechos de la Madre Tierra acordes a las diversas cosmovisiones, tradiciones y costumbres de las naciones y pueblos indígena originario campesinos.

4. Desarrollar formas de producción y promover patrones de consumo equilibrados para la satisfacción de las necesidades del pueblo boliviano para el Vivir Bien, salvaguardando las capacidades regenerativas, y la integridad de los ciclos, procesos y equilibrios vitales de la Madre Tierra.

5. Establecer un sistema de planificación integral estatal y participativa, que incorpore los derechos de la Madre Tierra y el Vivir Bien.

6. Garantizar la soberanía alimentaria prohibiendo la internación, importación, introducción y comercialización de material tóxico, radioactivo, genéticamente modificado, o agroquímicos que afecten o dañen la integridad de los ciclos, procesos y equilibrios vitales de la Madre Tierra.

7. Desarrollar políticas de adaptación a los efectos del Cambio Climático, con particular énfasis en regiones y comunidades altamente vulnerables.

8. Definir políticas para asegurar la soberanía energética, orientadas al ahorro y la eficiencia energética y al cambio de la matriz energética en base a fuentes limpias y renovables.

9. Desarrollar políticas educativas que generen las capacidades suficientes para la defensa y el respeto a los derechos de la Madre Tierra.

10. Desarrollar políticas en marco de la responsabilidad histórica para la restauración y recuperación de sistemas de vida y sus componentes.

11. En el marco de la política exterior, demandar el reconocimiento global de la deuda ambiental diferenciada, incluyendo el financiamiento y la transferencia de tecnologías limpias y eficientes.

12. Defender la Madre Tierra en el ámbito plurinacional e internacional ante la sobreexplotación de sus componentes, y la mercantilización de los sistemas de vida o los procesos que los sustentan.

13. Las entidades territoriales autónomas para el desarrollo de normas de su competencia deberán contemplar la protección y respeto de los derechos de la Madre Tierra en el marco de la Constitución Política del Estado, la presente Ley y demás normas aplicables. En caso de que así no fuere, ésta prevalecerá sobre toda otra norma que se le oponga, sin perjuicio de las facultades de compatibilización legislativa de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

14. El Estado garantizará un diseño institucional que permita la protección efectiva e integral de los derechos de la Madre Tierra.

15. El Estado Plurinacional deberá establecer políticas que estimulen el desarrollo y aplicación de cada vez mejores tecnologías y prácticas orientadas al respeto de los derechos de la Madre Tierra, la eficiencia energética, eficiencia en el uso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra, el aumento sustentable de la productividad, la investigación aplicada, el desarrollo de tecnologías limpias, las acciones de restauración, y el uso de materiales biodegradables.

16. Asignar los recursos necesarios, suficientes y oportunos para la implementación de lo establecido en la presente Ley.

El Estado tiene la obligación de desarrollar políticas públicas de prevención y alerta, de restauración; tiene también la obligación de promover prácticas compatibles, así como de desarrollar prácticas de producción acordes y patrones de consumo equilibrado. Tiene que lograr conformar un sistema de planificación integral en la perspectiva de garantizar la soberanía alimentaria, así como desarrollar políticas de adaptación; lo mismo ocurre con la tarea de lograr la soberanía energética. También requiere de políticas educativas acordes a la Defensa de la Madre tierra, así como políticas vinculadas a la responsabilidad histórica; en esta perspectiva debe exigir el cumplimiento de la deuda ambiental. Debe evitar la sobreexplotación de sus componentes. Tiene instrucciones al respecto para las entidades territoriales. Plantea el diseño institucional que responda a las obligaciones, así como la búsqueda de tecnologías apropiadas. Comprendiendo todas estas tareas el Estado debe garantizar la asignación de recursos para el cumplimiento de estas tareas.

El artículo dedicado a los deberes de las personas es menos ampuloso, empero define también tareas prácticas en defensa de la madre tierra.

Artículo 9. (DEBERES DE LAS PERSONAS) Son deberes de las personas naturales y jurídicas, públicas o privadas:

1. Defender y respetar los derechos de la Madre Tierra.

2. Participar de forma activa, personal o colectivamente, en la generación de propuestas orientadas al respeto y la defensa de los derechos de la Madre Tierra.

3. Asumir hábitos y prácticas de producción y consumo orientados a la protección de los derechos de la Madre Tierra.

4. Hacer uso y aprovechamiento sustentable y equilibrado de los componentes de la Madre Tierra.

5. Actuar conforme a los principios y mandatos de la presente Ley, asumiendo la responsabilidad de sus actos en relación a la Madre Tierra.

6. Participar activamente en el aprendizaje, práctica y difusión del Vivir Bien en armonía con la Madre Tierra de acuerdo a la Constitución Política del Estado y la presente Ley.

7. Denunciar todo acto que atente contra los derechos de la Madre Tierra, y actuar en conformidad de ser necesario.

8. Acudir a la convocatoria de las autoridades competentes para la realización de acciones orientadas a la conservación y protección de la Madre Tierra.

Las personas deben defender y respetar, participar, asumir hábitos, hacer uso y aprovechamiento sustentable y equilibrado, actuar de acorde a los mandatos y principios, aprender, denunciar y acudir al llamado de las autoridades competentes, todo esto en beneficio de los ciclos vitales de la madre tierra.

También tenemos, como dijimos, el seguro para la madre tierra:

Artículo 10. (SEGURO PARA LA MADRE TIERRA). Toda persona física o jurídica, pública o privada, que realice actividades riesgosas para la Madre Tierra, sus sistemas de vida o sus componentes, antes de obtener la autorización, el permiso o el derecho, deberá contratar un seguro de cobertura suficiente para garantizar el financiamiento de la restauración de daños no previstos, conforme a ley.

Y el artículo de restauración dice:

Artículo 11. (RESTAURACIÓN).El responsable del daño ocasionado a los componentes y sistemas de la Madre Tierra está obligado a restaurar integralmente las condiciones anteriores al daño, sea directamente o por medio del Estado, este último a su vez exigirá la devolución de lo erogado al responsable. Esta disposición se aplica independientemente del origen del daño y de otros tipos de responsabilidades que la ley determine.

Ambos artículos se concentran en los procedimientos para la restauración, garantizando su cumplimento antes y después del daño ocasionado, previsto o no previsto.

Prácticamente hasta aquí es lo que se ha aprobado con la Ley corta de los Derechos de la Madre Tierra. Lo que tiene que aprobarse viene adelante. La defensa de lo que hay que aprobar debe tomar en cuenta que todo el Proyecto de Ley ya está consensuado con la Comisión del Senado encargada de medio ambiente y el equipo técnico de la Asamblea Legislativa, además se debe tener en cuenta que el Proyecto está en la agenda de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Lo que queda por hacer es mostrar la consecuencia de lo que se ha aprobado en los artículos que le siguen, entendiendo que todo el Proyecto de Ley es un cuerpo compacto y coherente que hacen al marco jurídico de la Ley de la Madre tierra.

El Proyecto de Ley desde el TÍTULO III sobre el VIVIR BIEN EN ARMONÍA CON LA MADRE TIERRA debe ser aprobado por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Para efectos de socialización vamos a concentrarnos en una explicación estructural de los artículos que siguen.

La estructura es la siguiente: Como títulos tenemos el Vivir bien en armonía con la madre tierra, la protección y garantía de los derechos de la Madre Tierra e Instituciones y Mecanismos de Defensa de la Madre Tierra. El contenido del primer título trata del modelo económico ecológico de la Madre Tierra, así como también de los sistemas de vida y componentes de la Madre Tierra. El título siguiente trata de la Protección Administrativa y Jurisdiccional de los Derechos de la Madre Tierra además de las garantías de los derechos de la Madre Tierra. Y el último título trata del Consejo Plurinacional y el Ministerio de la Madre Tierra, además de la Consulta Previa, Libre e Informada y el Control Social. Como se puede ver, partimos del modelo económico ecológico, modelo que asume un diseño colectivo, complementario y solidario, además de comprender una articulación integrada de las dimensiones sociales, culturales, políticas, económicas, ecológicas y afectivas. Se trata de un modelo interrelacionado entre los distintos seres y ciclos vitales de la Madre Tierra; que incorpora además la dimensión sensible. Por eso en el artículo 12 se escribe:

Artículo 12. (EL VIVIR BIEN). El Vivir Bien se alcanza de forma colectiva, complementaria y solidaria, integrando en su realización, entre otras dimensiones, las sociales, las culturales, las políticas, las económicas, las ecológicas y las afectivas.

El modelo económico ecológico goza de su definición, se trata de un modelo integral de la producción, distribución, comercialización y consumo, condicionadas por los ecosistemas y los contextos históricos y políticos. Se establece que el modelo tiene una dirección hacia la economía plural, economía integral y complementaria, encaminada a realizar la economía social y comunitaria. Todo esto forma parte del modelo civilizatorio del vivir bien.

El artículo 13 dice expresamente:

Artículo 13. (MODELO ECONÓMICO-ECOLÓGICO). I. El Estado Plurinacional asume el modelo económico-ecológico que integra las relaciones de producción, distribución, comercialización y consumo, a las condiciones ecológicas e histórico-políticas que lo sustentan, este modelo está orientado al desarrollo de la economía plural en la perspectiva social y comunitaria, en un nuevo horizonte para Vivir Bien en armonía con la Madre Tierra.

II. El Modelo Económico Ecológico se basa en los siguientes enunciados:

1. Las relaciones económicas están limitadas por las condiciones de la Madre Tierra.

2. Las decisiones dirigidas a la construcción del Vivir Bien que consideran los daños irreversibles a los sistemas de vida y tomar decisión en base a la armonía y al bien común.

3. El uso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra de acuerdo a su capacidad de regeneración y a la capacidad de los sistemas de asimilar daños.

4. Sistemas productivos compatibles con la vocación productiva de los sistemas de vida, la satisfacción de las necesidades de la población en el marco de su vivir bien y el sostenimiento del Estado.

5. La inclusión de los valores, conocimientos y prácticas de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, del pueblo afroboliviano y las comunidades interculturales urbanas y rurales.

6. Acceso a los factores de producción, promoviendo las formas comunitarias colectivas de producción.

7. Una economía con agregación de valor, diversificada y sustentable.

8. Privilegiar el mercado interno y orientar la redistribución de la riqueza y del excedente para el pueblo boliviano.

9. La transformación progresiva de la matriz energética hacia fuentes renovables.

10. La maximización de la eficiencia energética de los procesos productivos.

11. Incremento progresivo de la eficiencia en el uso y aprovechamiento de los componentes no renovables de la Madre Tierra.

12. Hábitos de consumo sustentables.

13. La reducción de las desigualdades regionales socioeconómicas.

14. La participación del Estado Plurinacional como actor productivo estratégico, y regulador de las relaciones económicas entre las distintas formas de organización de la economía plural.

15. La planificación con un enfoque integral, intercultural y territorial, con armonización y coordinación entre el nivel central del Estado y los actores y gobiernos de las entidades territoriales autónomas, y la participación efectiva del pueblo boliviano, que en el caso de los pueblos indígena originario campesinos se realiza bajo sus normas y procedimientos propios.

El modelo económico ecológico define lineamientos claros sobre las relaciones, las decisiones, el uso y aprovechamiento y los sistemas productivos compatibles, que tienen que responder a la capacidad de regeneración de los componentes de la Madre Tierra y sus ciclos vitales, apuntando a la vocación productiva de los ecosistemas. El modelo económico ecológico también comprende como lineamientos la inclusión de los conocimientos, prácticas y saberes ancestrales de las naciones y pueblos indígenas originarios, el acceso a los factores de producción, promoviendo las formas comunitarias, apuntando a la agregación de valor y privilegiando el mercado interno. Se apunta también a la transformación de la matriz energética, así como a la maximización de la eficacia energética, al incremento progresivo de la eficiencia en el uso y aprovechamiento, a los hábitos de consumo sustentable, a la reducción de las desigualdades regionales, a la participación del estado como articulador y a la planificación integral y participativa con enfoque territorial.

Después viene el artículo de la Planificación Integral y Participativa, forma de planificación que se encuentra planteada en la Constitución en la parte correspondiente a la Organización Económica del Estado; también se encuentra el presupuesto participativo. La idea es integrar la construcción de la economía plural integral y complementaria a las formas de la participación. Esta planificación integral y participativa ya tiene un enfoque territorial y un enfoque ecológico.

El artículo 14 desarrolla la idea de la siguiente manera:

Artículo 14. (PLANIFICACIÓN INTEGRAL Y PARTICIPATIVA).

I. El Estado Plurinacional establece la planificación integral y participativa para el manejo sustentable de los componentes de la Madre Tierra y sus procesos.

II. La planificación integral y participativa debe basarse en los siguientes aspectos que son complementarios y articulados entre sí:

1) Las características de los sistemas de vida, incluyendo la vocación de uso y aprovechamiento, así como sus necesidades de restauración.

2) La soberanía alimentaria, económica, financiera, energética, y tecnológica.

3) Los principios y objetivos del Vivir Bien.

4) La evaluación integral de los efectos ambientales, sociales, culturales, y económicos en el marco de los derechos de la Madre Tierra.

Habíamos dicho que la participación integral y participativa tiene un enfoque ecológico, este enfoque exige a la planificación que debe basarse en los sistemas de vida, en la soberanía alimentaria, financiera, energética y tecnológica; así también debe basarse en los principios del vivir bien y en la evaluación integral de los efectos ambientales. Este instrumento de la planificación participativa es uno de los más importantes en la interrelación de las sociedades, las comunidades, los individuos y las naciones y pueblos indígenas originarios con los otros seres vivos y sus ciclos vitales.

Después vienen instrumentos contables que corrigen las cuentas nacionales, que ahora son cuentas plurinacionales, esta es la contabilidad económica ecológica. Esta cuantificación incorpora la conmensuración y cualificación integral de los procesos económicos en interrelación con la madre tierra.

El artículo define esta nueva forma de contabilidad de la siguiente manera:

Artículo 15. (CONTABILIDAD ECONÓMICA ECOLÓGICA).

I. El Estado Plurinacional incorpora el cálculo económico ecológico del producto económico para lo cual se debe modificar el Sistema de Contabilidad del Estado en relación a su rol dentro de la Madre Tierra, incorporando la cuantificación y cualificación integral de los procesos económicos en interrelación con la Madre Tierra.

II. Estos resultados deberán presentarse anualmente en las estadísticas oficiales del país, y utilizarse en los procesos de planificación integral y participativa estratégica de alcance plurinacional y regional, incluyendo los megaproyectos. La ley del Presupuesto General del Estado debe incluir metas relacionadas con indicadores existentes ajustados para incorporar el costo ambiental.

III. Debe modificarse el sistema de cuentas plurinacionales tomando en cuenta indicadores satélites relacionados a componentes de la Madre Tierra, y el desarrollo de nuevos indicadores patrimoniales que expresan el estado biofísico y termodinámico del patrimonio natural.

El nuevo cálculo debe formar parte de las estadísticas del Estado, para lo cual debe modificarse el llamado sistema de cuentas “nacionales”. Esta estadística económica ecológica corrige los grandes sesgos de la cuantificación económica que sólo contempla los costos de producción sin tomar en cuenta los costos ecológicos.

Para los efectos de la valorización en la nueva cuantificación la contabilidad económica ecológica se inclina por la valorización del valor natural por sobre el valor de cambio de los componentes de la Madre tierra.

El artículo en cuestión vincula la valorización y la planificación de la siguiente manera:

Artículo 16. (VALOR Y PLANIFICACIÓN).

La planificación estratégica deberá establecer, conforme a ley, estímulos o limitaciones a las actividades productivas, privilegiando el valor de uso o el valor natural por sobre el valor de cambio de los componentes de la Madre Tierra y los beneficios que brindan, así como de los productos vinculados a los objetivos de la soberanía alimentaria.

El artículo siguiente exige la incorporación de los costos y beneficios ambientales en el marco de un análisis integral del costo y el beneficio.

Artículo 17. (INCORPORACION DE EFECTOS A LA MADRE TIERRA).

La planificación de toda actividad económica, productiva y de infraestructura, de carácter público o privado, además de análisis costo/beneficio privado y social, deberá incluir la incorporación de los costos y beneficios ambientales en el marco de análisis costo/beneficio integral.

Uno de los artículos fundamentales en lo que respecta a la relación de la Ley de la Madre Tierra con otras leyes marco, como la relativa a la Ley de Economía Plural, es el artículo 18, que trata de la soberanía y seguridad alimentaria. En el artículo se habla de programas de producción de alimentos estratégicos, de acciones de regulación e intervención de los mercados, de estimular los sistemas locales y tradicionales; el artículo exige la maximización de la eficacia productiva y limitar los avances de la frontera agrícola, requiere también establecer los límites máximos de uso y de aprovechamiento de acuerdo a las capacidades de cada sistema de vida.

El artículo sobre la soberanía y seguridad alimentaria se expresa así:

Artículo 18. (SOBERANÍA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA).

La planificación plurinacional de la soberanía alimentaria debe establecer:

1. Programas de producción de alimentos estratégicos que respondan a las demandas y necesidades de consumo del pueblo boliviano, incluyendo alimentos tradicionales de acuerdo a cada ámbito territorial y a cada nación o pueblo indígena originario campesino, adecuados a las características de los suelos.

2. Acciones de regulación e intervención en mercados para garantizar el cumplimiento de los objetivos de la soberanía alimentaria.

3. Estimular los sistemas locales y tradicionales de producción y recolección de alimentos.

4. La maximización de la eficiencia productiva para minimizar el avance de la frontera agrícola, la afectación irreversible a los sistemas de vida, y el uso y aprovechamiento de otros componentes de la Madre Tierra.

5. Los límites máximos de uso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra de acuerdo a cada sistema de vida.

El siguiente artículo se ocupa del seguimiento y evaluación del vivir bien en armonía con la Madre Tierra. Respondiendo a la problemática de lo que puede ser denominada gestión ecológica de la Madre Tierra, se establecen sistemas de seguimiento y evaluación del cumplimiento de procesos y resultados que corresponden al vivir bien y a la defensa de los derechos de la Madre Tierra.

El artículo en cuestión define estos instrumentos de seguimiento y evaluación de la siguiente manera:

Artículo 19. (SEGUIMIENTO Y EVALUACION DEL VIVIR BIEN EN ARMONÍA CON LA MADRE TIERRA).

I. Con el objetivo de orientar o reorientar las actividades económicas en el marco de la planificación integral y participativa, se establecen sistemas de seguimiento y evaluación del cumplimiento de procesos y resultados relacionados con el Vivir Bien y de los derechos de la Madre Tierra.

II. El Estado Plurinacional establecerá los indicadores del Vivir Bien, así como los instrumentos para su valoración cualitativa y cuantitativa, debiendo incluir todas las dimensiones del Vivir Bien, y deberán ser desarrollados a través de procesos ampliamente participativos y tomando en cuenta la pluralidad de cosmovisiones.

III. En el caso de los pueblos indígena originario campesinos deberá hacerse bajo normas y procedimientos propios.

IV. Los censos, las encuestas, y otras formas de recolección de información oficial deberán incluir la información necesaria para el desarrollo de estos indicadores. Por lo tanto, las metodologías deben transformarse de acuerdo a la construcción de los nuevos indicadores.

Algo que destacar en el artículo, donde se plantea el uso de indicadores del vivir bien, es que en el caso de las naciones y pueblos indígenas originarios debe hacerse según normas y procedimientos propios.

Indudablemente el núcleo estratégico de la Ley se encuentra en el CAPÍTULO II, que trata los SISTEMAS DE VIDA Y COMPONENTES DE LA MADRE TIERRA. Esto porque son precisamente estos sistemas de vida los sujetos reconocidos de la Ley, aunque también, desde la perspectiva del discurso legislativo, son el objeto mismo de la Ley.

Cuatro son los artículos que definen los sistemas de vida y los componentes de la Madre Tierra, del 20 al 24, donde se definen los Sistemas de Vida, los Componentes de la Madre Tierra, la Condición de renovabilidad de los Componentes de la Madre Tierra y Recursos Naturales, el Uso y Aprovechamiento de los Componentes de la Madre Tierra y el Uso y Aprovechamiento en Territorios Indígenas Originarios Campesinos. En los Sistemas de Vida se debe contemplar la interrelación y la complementariedad de los componentes de estos sistemas y de las diferentes comunidades de vida. En lo que corresponde a los componentes se dice que estos serán considerados recursos naturales cuando puedan ser usados y aprovechados de acuerdo a la armonía propugnada por el vivir bien. Las condiciones de renovabilidad son definidas de acuerdo a si la velocidad de reposición es igual o mayor a su velocidad de agotamiento. Las definiciones de uso y aprovechamientos son importantes pues se establece el primero como utilización no comercial y el segundo como utilización comercial autorizada, empero de adecuado a la armonía con la Madre Tierra. En lo que corresponde al uso y aprovechamiento de las bondades de la Madre Tierra en territorios indígenas, los mismos se efectúan de acuerdo a sus cosmovisiones, valores, y normas y procedimientos propios.

Los mencionados artículos se enuncian de la siguiente manera:

Artículo 20. (SISTEMAS DE VIDA).

La planificación, manejo, uso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra, para cada comunidad de vida, debe contemplar las interrelaciones y la complementariedad de sus componentes, y de las diferentes comunidades de vida entre sí, de las cuales depende la reproducción de la vida.

Artículo 21. (COMPONENTES DE LA MADRE TIERRA Y RECURSOS NATURALES)

Los componentes de la Madre Tierra, en el marco de la integralidad de los sistemas de vida, son considerados recursos naturales en el marco de lo establecido en la Constitución Política del Estado sólo cuando puedan ser usados o aprovechados conforme a los principios y derechos de la Madre Tierra y el modelo económico ecológico para Vivir Bien.

Artículo 22. (CONDICIÓN DE RENOVABILIDAD DE LOS COMPONENTES DE LA MADRE TIERRA).

Cualquier componente de la Madre Tierra es clasificado como renovable si su velocidad de reposición es igual o mayor a su velocidad de agotamiento, está clasificación se desarrollará a través de procesos participativos, en el marco de la soberanía del pueblo boliviano.

En el caso de componentes de la Madre Tierra existentes en territorios de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, esta clasificación se desarrollará en el marco de sus normas y procedimientos propios.

Artículo 23. (USO Y APROVECHAMIENTO DE COMPONENTES DE LA MADRE TIERRA).

A efectos de la presente Ley se considera:

a) Uso, a la utilización de los componentes de la Madre Tierra por parte del pueblo boliviano con fines no comerciales en armonía con la Madre Tierra.

b) Aprovechamiento, a la utilización de los componentes de la Madre Tierra por personas naturales y jurídicas, con fines comerciales, autorizadas por el Estado Plurinacional de Bolivia y en armonía con la Madre Tierra.

Artículo 24. (USO Y APROVECHAMIENTO EN TERRITORIOS INDÍGENA ORIGINARIO CAMPESINOS).

Dentro de los territorios indígena originario campesinos, los componentes de la Madre Tierra, considerados bondades de la Madre Tierra por los pueblos indígena originario campesinos, son de uso y aprovechamiento exclusivo en el marco de sus cosmovisiones, valores, normas y procedimientos propios, cuando sean clasificados como renovables.

Volviendo al mapa probable de la discusión quizás gran parte del debate se detenga en los Lineamientos para los Sistemas de Vida, pues los puntos polémicos de la coyuntura política se encuentran precisamente en estos lineamientos. Además como prácticamente los lineamientos son como políticas que exigen materializarse en la gestión pública, entonces la polémica arrecia en estos lineamientos. Lo que sobresale son las políticas encaminadas a proteger la vida y las condiciones necesarias para su reproducción, las tareas de restauración de la Madre Tierra, las gestiones, públicas y privadas, encaminadas a las dimensiones del vivir bien y los derechos de la Madre Tierra. La prohibición expresa de utilizar prácticas, tecnologías degradantes y compuestos químicos tóxicos que puedan ser reemplazados con otras alternativas equivalentes ecológicamente mejores. Así también la promoción de conocimientos propios; en este sentido la garantía del uso y el aprovechamiento de las bondades de la Madre Tierra por parte de las naciones y pueblos indígenas originarios de acuerdo a sus normas y procedimientos propios. Los condicionamientos al bien colectivo ya al cumplimiento de los derechos de la Madre Tierra. La exigencia a utilizar las tecnologías más eficientes y limpias disponibles, exigiendo reparar los daños causados, mitigar y remediar para restaurar los sistemas de vida. La obligación del Estado de garantizar la participación, el seguimiento y el monitoreo en todos sus niveles de organización. La exigencia de compensación o indemnización por los daños causados. El reconocimiento de la gestión propia ambiental y territorial, la gestión ecológica de la Madre Tierra, la gestión de las naciones y pueblos indígenas originarios. Desprender gestiones armónicas de acuerdo a la vocación de las comunidades de vida. Ejecutar programas de restauración. Desarrollar un sistema de información de la Madre Tierra, así como la normativa al acceso de esta información garantizando su transparencia, detalle y actualidad.

Los lineamientos también se dirigen a otros tópicos estratégicos que hacen a las actividades económicas, sociales, culturales, ecológicas y políticas. Definen lineamientos políticos para la Agricultura y la Ganadería, para la diversidad de los bosques, para las áreas complicadas y problemáticas de la Minería e Hidrocarburos, fuertemente vinculadas al modelo extractivista. También se dan lineamientos políticos para la gestión del agua, así como también para la gestión de la Tierra y el Territorio, el Aire y la Energía. También se propone lineamientos políticos para garantizar la Calidad Ambiental, para el resguardo de las Áreas Protegidas; políticas contra el cambio Climático. Así como también lineamientos políticos para la gestión de la Educación, Conocimientos y Saberes Interculturales. Como se puede ver, los lineamientos atraviesan