Vivimos en un mundo tan contradictorio que los que terminan siendo los más discriminados y perseguidos son justamente aquellos pueblos a quienes más deberíamos agradecer porque gracias a ellos existimos. Según la genética, todos los humanos que vivimos fuera del África descendemos de un puñado de africanos que hace 60 mil años cruzó el mar rojo para poblar el resto del planeta.

Durante el mayor tiempo desde que aparecieron los primeros homínidos hace 2 millones de años y los primeros miembros de nuestra especie, hace 200 mil años las tribus más avanzadas tenían la piel oscura. Los actuales europeos descienden de africanos que contribuyeron a la extinción de la población nativa europea (los humanos neandertales de piel blanca y barba y bellos tupidos).

Las primeras civilizaciones de la Europa continental se basaron en las que antes surgieron en Asia o África (de la cual provienen las pirámides del Nilo). Sin embargo, la globalización se inició entre los siglos XV y XVI esclavizando a decenas de millones de africanos, sub-desarrollando ese continente para poblar a las Américas y hacer que Europa, que nunca lideró al mundo, llegase a convertirse en el centro del planeta.

A pesar de que deberíamos agradecer a toda la gente morena porque gracias a ellos existimos como especie y gracias a su sacrificio se desarrollaron todas las economías occidentales, aún hoy los afroamericanos están dentro de los más pobres en sus respectivas sociedades y en los 3 países con mayor población negra en la América ibérica (Brasil, Colombia y Cuba) nunca ninguno de ellos ha sido electo a la presidencia.

De todos los pueblos de color los más grandes en antigüedad son los más pequeños en peso y estatura: los pigmeos del África central y los bosquimanos del suroeste africano. Ellos son quienes poseen los cromosomas más cercanos a los de los ancestros de toda la humanidad.

Los bosquimanos tienen la piel tostada pero clara y los pómulos y ojos “achinados” manteniendo características que luego desarrollarían en distintas direcciones sus herederos: las 3 grandes razas de hoy (negroides, blancoides y asiático/amerindios). Como carecen de un Estado, todos ellos sufren hasta los peores abusos dentro de los países que más han sido abusados.

Los pigmeos tienen grandes técnicas de caza y coros, aunque hace un siglo los belgas los vendían a los zoológicos, incluyendo los de EEUU. Ellos padecieron de violaciones, carnicerías y hasta el ser cazados y devorados como animales durante las guerras de Ruanda y Congo (las peores de la postguerra fría).

Alemania, antes que en 1939-45 hiciera un holocausto contra los judíos y gitanos, en 1904-07 hizo uno previo en Namibia exterminando a la mayoría de los herreros y de los namas (ligados a los bosquimanos que hoy la república negra de la Botsuana anda expulsando de sus tierras para poder extraer diamantes).

Es penoso ver cómo se maltrata tanto y cómo pocos se mueven para defender a quienes comparten los genes, rasgos y modos de vida de nuestros verdaderos Adán y Eva.

El exterminio de los primeros europeos

Hoy nuestra especie ha remodelado por completo al planeta. Al parecer las únicas formas de vida que se vienen extinguiendo son varias plantas y animales que viven en hábitats alterados por nuestra acción, aunque nosotros, que estamos a punto de llegar a sumar 7 mil millones de individuos, tendríamos asegurado nuestro futuro y proliferación.

Sin embargo, son más de 20 especies de humanos que ya han sido completamente arrasadas, incluso la que llegó a tener el mayor cerebro (un 20% superior a la nuestra) y que dominó entre 200 mil y 600 mil años al Medio Oriente y Europa (donde luego hace 12 mil años surgieron las primeras construcciones y luego la agricultura, civilizaciones y la biblia).

Ellos tuvieron piel blanca, pelo rojo y posiblemente pecas y ojos claros. En su momento llegaron a ser las más sofisticadas criaturas del planeta. Confeccionaban sus ropas, calzado, joyas y herramientas. Llegaron a desarrollar el arte y hasta inventaron productos (como pegamentos) que hoy no son fáciles de imitar.

La fuerza de sus músculos y voz, su visión, su resistencia a las temperaturas bajas y su cráneo fueron superiores a los que hoy nosotros tenemos. Empero, los antiguos europeos terminaron totalmente aniquilados y sus tierras acabaron siendo repobladas por africanos de tez oscura, quienes con el tiempo fueron adquiriendo los rasgos blancoides que tienen hoy los europeos.

Ello parece extraño pues el mundo ha visto la conquista europea que se inició hace unos 5 siglos, la misma que causó el genocidio de muchos pueblos, siendo el mayor de todos el de los 100 a 150 millones de indígenas que habitaban las Américas antes de Colón, de los cuales solo menos del 10% sobrevivieron las epidemias y el maltrato que trajeron los “blancos”.

Hoy, mientras hay cientos de millones de personas que aún tenemos sangre o rasgos amerindios, no hay nadie que mantenga la fisonomía de esos antiguos europeos. Los restos de esta extinta especie recién fueron descubiertos hace un siglo y medio. Aún hoy ellos llevan el apelativo de Neandertal, debido al valle alemán donde muchos fueron hallados.

Hasta hace poco se pensaba que los neandertales eran cavernícolas brutales que fueron suplantados por nuestra más avanzada especie. Las nuevas investigaciones muestran que ellos eran tan o más inteligentes que nuestros ancestros. Los últimos de ellos desaparecieron hace menos de 30 mil años en Iberia (de donde mucho después partieron los colonizadores) y luego de más de 15 mil años de haber convivido en Europa con nuestros antepasados.

Lo que pudo haber causado el fin de los neandertales es que ellos no inmigraban tanto como nosotros y no pudieron hacer frente a tantos cambios climáticos, incluyendo uno producido por cenizas volcánicas que envenenaron y oscurecieron la atmósfera o por otros cambios climáticos.

Así como los conquistadores blancos se mezclaron con los amerindios, nuestros antepasados que vinieron del continente negro sí se mestizaron con esos nativos europeos, pues todos los humanos no africanos tenemos hasta un 5% de genes neandertales.

El origen del Edén

Según la biblia, nuestros antepasados vivían placenteramente en un paraíso recolectando los frutos de la naturaleza hasta que comieron del árbol de la sabiduría y fueron desterrados a ganarse el pan con el sudor de la frente. Para muchos agnósticos esa historia es ficticia, aunque hay muchas descripciones del libro más leído de todos los tiempos que han demostrado tener una base real.

El Edén solo pudo haber existido en la media luna fértil que en forma de arco va desde los actuales Israel y Palestina hasta Irak pasando por Siria y el sur de Turquía, la misma que está bordeada por regiones desérticas o de climas hostiles.

Este debió haber sido, tal como describen esas escrituras, un lugar verde abundante en árboles y animales y con ríos y montañas. Precisamente este es el escenario que tenían hace 11 a 12 mil años atrás las tierras que se podían ver desde la colina donde entonces se construyeron en Gobleki Tepe (sureste de Turquía) los templos más antiguos que se hayan descubierto en el mundo.

Los que edificaron esta “catedral de la edad de piedra” desconocían la agricultura, ganadería, cerámica o metalurgia. Si bien solo se ha desenterrado menos de la sexta parte de esas ruinas, allí no se han encontrado restos de viviendas, sino solo de lugares de culto que unían en su construcción o peregrinaje a distintos clanes de cazadores y recolectores.

Las esculturas que hay en las columnas de esa “Roma paleolítica” (5 veces más antiguas que la que es hoy la capital del catolicismo) rinden homenaje a una variada fauna y, especialmente, a sus animales más temibles (león, zorro, serpiente, escorpión o jabalí).

Esto evidenciaría que el tránsito desde la caza a la agricultura fue precedido por uno en el cual se iba pasando del culto a los animales a una religión con templos y divinidades de características humanas. En ese “Edén” las asociaciones que buscaban la sabiduría religiosa habrían precedido a la agricultura, algo inverso a lo que muchos aún piensan.

Algo que llama la atención es que a medida que pasaba el tiempo, las construcciones en ese sitio bajaban en su calidad y que constantemente éstas eran enterradas por sus propios pobladores (algo que, a su vez, ha ayudado a preservarles mejor) hasta que hace casi 10 mil años atrás fueron plenamente abandonadas.

Esto último se dio justo cuando en esa misma región se han encontrado los primeros vestigios de la domesticación de granos y animales. Esta es una época de cambios climáticos y una en la cual esos antiguos pobladores pasaron de vivir en el paraíso que les daba todo a una situación en la cual debían trabajar hasta sudar la frente para cosechar sus alimentos.

Si hoy la genética afirma que los primeros Adán y Eva nacieron hace 200 mil años en el cuerno de África, no podemos descartar que una de las primeras historias del primer testamento reflejeuna forma de percibir algo que muchas generaciones lo fueron transmitiendo y modificando oralmente de generación a generación.

El templo más antiguo del mundo

Hoy cientos de millones de personas adoran como sus templos mayores a los que hay en Roma, Jerusalén, Meca u otros lugares para ellos sagrados. Muchos se preguntan cuándo y por qué los humanos empezaron a erigir centros de culto y cuál fue el primero de todos. Hasta fines del siglo XX, la teoría más aceptada era que las religiones aparecieron como consecuencia de que las dispersas y pequeñas bandas de recolectores y cazadores empezaron a domesticar las plantas y animales que consumían dando paso a las primeras sociedades sedentarias y compuestas por cientos o miles de personas, a ciudades y a templos.

Sin embargo, 6 años antes de este milenio, el arqueólogo alemán Klaus Schmidt empezó a excavar unas ruinas en Gobleki Tepe, en el Kurdistán turco fronterizo con Siria, las mismas que pueden re-escribir la historia de la humanidad. Allí se han encontrado los templos más antiguos hoy conocidos. Estos fueron hechos hace casi 12 mil años atrás, 7.000 años antes que las pirámides del Cairo o las de Caral.La distancia de tiempo entre Gobleki Tepe y Sumeria (el crisol de la civilización y de la escritura) es mayor que la que hay entre nuestra época y la de los sumerios.

Hasta el momento se han encontrado 4 templosde 10 a 30 metros de diámetro los cuales están erigidos en tornos a murallas de piedra arredondeadas y concéntricas, las mismas que tienen columnas en forma de T (algunas de ellas tienen hasta 6 metros de altura y 16 toneladas de peso) en las cuales hay esculpidos varios animales.

Estos pilares se tallaron y transportaron sin que se conociesen los metales, la rueda o la domesticación de bestias. Para lograr ello se estima que se requirieron al menos 500 hombres y un nivel de organización social que se pensaba que no podía darse en una sociedad de cazadores y recolectores, las mismas que usualmente se basan en pequeños clanes dispersos y errantes.

Hasta hace poco se creía que la arquitectura monumental venía después de la aparición de la orfebrería y ligada a la defensa militar. Sin embargo, primero fueron las ruinas de Caral y otras al norte de Lima las que demostraron que hace 5.000 años éstas pudieron haberse dado antes de la cerámica y sin fines de guerra.

Después, Gobekli Tepe evidencia que éstas se dieron incluso antes de la aparición de la agricultura y la ganadería. Según Schmidt, esto demostraría queenel Medio Oriente no fueron éstas la que dieron paso a las primeras grandes construcciones, sino lo inverso.

La domesticación de los primeros puercos, ovejas y granos se dio poco después de que fuesen sepultados los templos de Gobleki Tepe en esa misma región. Lo que habría dado paso a ello habría sido que los cazadores que se habían agrupado para defender pastos de cereales contra animales salvajes y que habían experimentado las ventajas de vivir en sociedades mayores y menos errantes son quienes habrían empezado a investigarcómoproducir y no perseguir a sus propios alimentos.

Nuestras raíces

En estas columnas suelo abordar temas internacionales desde una perspectiva impersonal y objetiva como si fuera un desapasionado observador. Esta vez quiero hablar sobre mi persona para alentar a quienes me leen a descubrir sus raíces y ver que en su sangre y sobre el suelo donde están hay un legado histórico, el mismo que afecta a su futuro.

Cuando era niño solía volar cometa en un cerro abandonado y que hoy ha sido reclamado por los arqueólogos como la gran pirámide de los juegos rituales (o Pucllana), la misma cuya área de extensión ocupaba 20 hectáreasera una de las tantas construcciones que tuvo Lima al mismo tiempo que en Europa florecía Roma o Bizancio.

Después que terminé mis estudios en Londres se reveló que en el norte de mi natal departamento de Lima se venían encontrando unas pirámides tan antiguas como las de Egipto, que databan de hace casi 5 mil años y que podían reescribir la historia mundial pues allí se comprobaba que las primeras ciudades no surgieron para hacer la guerra sino para promover el trueque. Lima, que fue la capital del virreinato español en Suramérica y que siempre ha querido seguir todas las modas de Occidente, está cerca de la primera civilización amerindia.

Más tarde me fui apasionando por un descubrimiento hecho en Gobleki Tebe (Turquía frontera con Siria) el cual ha resultado ser, con casi 12,000 años de antigüedad, el templo más antiguo del mundo, el cual también reinterpreta a la arqueología quien antes pensaba que éstos y la religión aparecieron después de la agricultura (y no al revés como allí se está planteando).

Al ver donde quedan esas ruinas, me doy cuenta que éstas sehallana una distancia más cercana a Alepo, en la cual nació mi abuelo de quien llevo su nombre completo. Esta urbe, la segunda de Siria, también he venido descubriendo que disputa el título de ser la ciudad habitada más antigua del globo.

A esta extraña coincidencia de saber que el último Isaac Bigio nació cerca del edificio más antiguo de su hemisferio y que el penúltimo Isaac Bigio vino al mundo cerca del edificio más antiguo del mundo se le sumaba otra. El que descubrió Gobleki Tebe se apellida Schmidt, al igual que mi abuela materna, cuya familia, al igual que dicho arqueólogo, proviene de Alemania.

Sé que todo ello es pura casualidad. Mis 4 abuelos nacieron en 4 distintos continentes (incluyendo quienes vivieron en las Américas antes que Colón o que llegaron a ésta como esclavos) y tal vez eso contribuyó a mi profesión de ser un historiador y politólogo internacionalista.

Muchos de ustedes deben tener raíces incluso más apasionantes, porque hasta quienes sus abuelos provienen de la misma provincia allí hay toda una riqueza histórica a explorar. Todo ello les ayudará a comprender sus orígenes y perspectivas en la vida.