Suiza.- Al mismo tiempo que la Europa cierra cada día más sus fronteras a la inmigración de América Latina, de Asia y de África, son miles los deportistas de países del Sur que atraviesan las “murallas” por la puerta grande de los goles y el espectáculo deportivo.

Inicios de julio el balón vuelve a rodar para muchos de los equipos europeos después de las cortas vacaciones del verano norteño. Y para Emiliano Dudar, jugador argentino de Young Boys de Berna se anticipa una revancha muy esperada. Una suerte de “resurrección” deportiva luego de haber protagonizado la temporada pasada uno de los accidentes deportivos más espectaculares y mediatizados del planeta deportivo. Testimonio de un “sobreviviente”.

Entre la vida y la muerte

“Cuando retomé la conciencia varias horas después del choque con mi colega de equipo François Afolter, no entendía nada. Sólo quería jugar el partido contra Basilea, pensando que el mismo nunca había empezado”, recuerda Dudar.Corría el minuto 38 del clásico entre Young Boys y Basilea y luego de un encontronazo de cabezas Dudar se desplomó en el terreno de juego, ante el silencio creciente de las tribunas colmadas por más de 30 mil espectadores.En la cancha, un ambiente de duelo. Todos intuyeron de inmediato la gravedad de lo que contemplaban. Durante eternos minutos, Dudar, inconsciente, se debatía entre la vida y la muerte.Trasladado de emergencia al hospital universitario capitalino, al defensor argentino lo mantuvieron durante dos días en coma artificial buscando prevenir eventuales lesiones irreversibles. Luego de varias semanas de internación en reposo absoluto pudo abandonar el centro hospitalario. Y su vuelta al primer equipo se produjo varios meses después del fatídico 13 de septiembre.“Me siento un sobreviviente. Todo hubiera podido ser mucho peor. De ese partido me vienen escenas muy borrosas. Lo último claro que recuerdo es cuando estábamos en el túnel para entrar a la cancha. Y cuanto recuperé el conocimiento era un blanco casi total. Lo único que quería era jugar ese match que para mí nunca había comenzado”, enfatiza Dudar.

La nueva etapa

“Todo hubiera podido ser aún más grave de lo que fue…Fue, finalmente, una desgracia con suerte. Obviamente hay un antes y un después de ese traumatismo” reflexiona pausadamente Dudar.A partir de entonces – argumenta- “aprendí a valorar mucho más cada cosa cotidiana, la familia, el amor hacia ella…Y aprendí a relativizar un poco más mi profesión, mi pasión, que es el fútbol. Descubrí que, finalmente, en nuestro trabajo todo puede ser muy frágil…”, insiste.Dudar desmiente que su continuidad deportiva esté condicionada por lo vivido en septiembre del año pasado. “No tengo miedo alguno. Juego en la misma forma e intensidad. Me siento cada día mejor. Aprendí, en la reconvalecencia, a definirme metas inmediatas, a corto plazo, para ir avanzando hacia mi mejor nivel. Y creo haber dado pasos gigantes…”.Nivel competitivo que piensa demostrar en la temporada futbolística a punto de comenzar: “me gusta jugar, quiero jugar siempre. Y soy consciente que yo, como cada uno de mis colegas, debemos ganarnos el puesto, la titularidad.”Su reflexión no es banal. Un nuevo cuerpo técnico asumió en junio las riendas del equipo capitalino. Al frente, Christian Gross, tal vez el más exitoso y reconocido entrenador helvético actual. Gross fue la mano milagrosa que llevó al Basilea F.C. a la fama, convirtiéndolo, en la última década, en el principal actor-equipo-empresa del fútbol helvético.Futura y nueva etapa que, sin embargo, no le produce temor a Emiliano Dudar. “Veo expectativas buenas. Soy un luchador. Nunca bajo los brazos. Soy muy riguroso y auto-exigente…Y quiero estar, como cada uno de mis colegas, entre los once titulares”, enfatiza.

Fútbol europeo y corazón latinoamericano

“Aunque soy un enamorado de Buenos Aires, de Argentina, me siento un privilegiado de poder jugar y vivir en un país como Suiza”, reflexiona Dudar.Quien subraya la calidad de vida, el funcionamiento ordenado de la sociedad, la casi inexistencia de preocupaciones vitales en otras regiones, como el tema de la seguridad ciudadana. “Muchas veces me digo que sería justo y digno que toda la gente del mundo pudiera vivir así”.Y si bien es consciente, en cuanto a lo competitivo, “que no es el fútbol de más prestigio de Europa, estoy convencido que no hay que desmerecer su calidad y potencialidad”, acota.Convencido además del “privilegio de poder jugar aquí, sabiendo que son miles los jóvenes jugadores latinoamericanos que quisieran estar en esta situación y en esta realidad”. Contando con todo el apoyo de un club serio, una infraestructura de gran calidad, y “teniendo el respeto total de las autoridades y el cariño de la hinchada”.Constatación que me “motiva a esforzarme cada día más. Con el sentimiento profundo de estar viviendo un sueño que tuve siempre desde muy chiquito: el de ser, simplemente, jugador de fútbol”, enfatiza.Sueño que se hizo realidad para Dudar desde los años ochenta. Y que lo ha conducido por 12 importantes equipos diferentes de cinco países (Argentina, Brasil, Paraguay, Venezuela y Suiza), hasta aterrizar en 2009 en el Young Boys bernés.

Ping pong con la pelota número 5

El mejor equipo del mundo: “Barcelona”

El mejor jugador del fútbol actual: “Messi”

El recuerdo futbolístico más impactante de Argentina: “que luego del tercer partido como debutante en Vélez Sarsfield (actual campeón de ese país), la hinchada gritara mi nombre”

Suiza: “El país más agradable para vivir”

Young Boys: “Mucho cariño del club hacia mí y viceversa”

La distancia entre Suiza-Argentina: “Algo difícil…aunque estoy muy feliz aquí”

Latinoamérica: “Problemas”Europa: “También problemas”

La política: “Nunca me interesé demasiado”

Los políticos: “Muchos de ellos, por no decir la mayoría, corruptos y ladrones. Me enferman”.