Berna, Suiza.- Entre 1960 y 1991, la Neue Zürcher Zeitung, el Tages Anzeiger y el Blick, tres de los más importantes medios escritos de la Suiza de expresión alemana, dedicaron un 11% a América Latina, 17% a África y 19% a Asia, del total de sus espacios de información internacional sobre el “Sur Global”. La tendencia es contundente: los grandes medios de información helvéticos cada vez informan menos sobre América Latina, África o Asia. Realidad que motiva una reflexión preocupante de parte de las organizaciones dedicadas a la cooperación y la solidaridad con el Sur.

Desde 1992 a esta parte, es decir las últimas dos décadas, los mismos periódicos redujeron su obertura de forma significativa. Y trataron un 2% sobre América Latina, un 4% sobre África y un 9% sobre Asia. El Cercano Oriente se mantuvo, aunque con diferentes matices temáticos, en todo el período, ocupando 47% de la información internacional.

“El Sur Global cayó en el horizonte informativo suizo. Mientras durante la Guerra Fría, África, Asia y Latinoamérica en conjunto ocupaban el 47 % de la información internacional sobre las temáticas Sur, desde 1992 se redujo a un 15%”, explica el sociólogo helvético Kurt Imhof, profesor de la Universidad de Zurich y especialista en comunicación e información.

El 32% que perdieron esos tres continentes fue ocupado por la guerra de los Balcanes, la globalización y sus diferentes facetas y crisis y por la lucha contra el terrorismo, enfatizó Imhof abriendo el debate sobre los “Medios Suizos y el Sur Global”, convocado por la Alianza Sur la tercera semana de junio en Berna para celebrar sus 40 años de existencia.La plataforma reúne a Caritas, Swissaid, Acción Cuaresmal, Helvetas, Pan para el Prójimo y la Obra de Ayuda Protestante (HEKS-EPER), seis de las más importantes Organizaciones No Gubernamentales helvéticas de cooperación.

El peso del mercado

Salvo algunas excepciones, “es obvio que los medios suizos actuales han ido relegando en los últimos años la información sustancial” sobre el Sur, sostiene Remo Rey. Reconocido periodista y escritor helvético que a partir de 1969 y por casi tres décadas se desempeñó corresponsal en América Latina de los diarios Tages-Anzeiger (Suiza) y Frankfurter Rundschau (Alemania), Rey desmitifica la tesis corriente sostenida por las grandes empresas informativas en la dirección que el público no está interesado en las informaciones que llegan de las regiones más alejadas del planeta, que no son catastróficas y que no tienen una relación directa con el ciudadano medio.

“La cuestión central es despertar el interés del lector con un planteo de fondo, interesante, hasta dramático en ciertos casos sobre esas regiones. El argumento general que hoy se escucha me parece muy barato, una simple excusa”, enfatiza.Y agrega: “¡cómo si el público fuera quien dicta las prioridades! Sabemos realmente que no es así. La noticia se ha convertido en una mercancía y es el mercado el que impera y define”.Rey anticipa su apuesta a una información diferente. “Trato con los medios que tengo a mi alcance de fomentar el interés en la gente por el Sur. Demostrarles que hoy hay, incluso más posibilidades que antes de acceder a fuentes alternativas de información que son muy valiosas. Tal vez hay que salir del esquema de mirar solamente los grandes medios para informarse sobre otras realidades lejanas”, sostiene.

“Atraer a los jóvenes”

“La información se compra y se vende y en el mercado de la información muy pocas veces el Sur es presentado como interesante… Pero esto no es nuevo. En los años setenta pasaba lo mismo y empezamos a informar con otros argumentos y noticias”, enfatiza el teólogo Beat Dietschy, secretario general de Pan para el prójimo.Uno de los grandes desafíos de las Organizaciones No Gubernamentales para asegurar que la información del sur impacte en el norte es “aproximar realidades, especialmente entre los sectores juveniles de las poblaciones de allá y acá”, enfatiza.

Las nuevas generaciones tienen muchos contactos con otras realidades. Y por eso es “esencial enlazar los mundos diversos sobre la base de las experiencias de los jóvenes y desde allí identificar temáticas comunes”, precisa.El ánimo de protesta contra toda imposición, contra toda dictadura, sea económica o política, “une a la gente del Sur con la del Norte… porque del sentimiento de opresión surge la protesta que es propiedad del ser humano maltratado”. Y es a Dietschy de provocar ideas y contenidos de información en el Norte.

“Debemos ser ateos contra la creencia de la economía como solución de todo. Aprovechar la desconfianza creciente hacia la religión de la economía y poner de nuevo al hombre en el centro de la vida. Traer el hombre, el ser humano del sur aquí entre nosotros a través de la información diferente”.El buen vivir como concepto, por ejemplo, muy bien desarrollado en la Bolivia actual pero común a muchos pueblos, “no responde a la racionalidad instrumentalista de la economía, sino a la racionalidad del sentir y de la vida. Hay que retomar estos ejemplos brindados cada día por los actores sociales del Sur y no subestimar el impacto de esos mensajes. ¡Hacerlos noticia!”

Medios y solidaridad

En 1971, la información a la población suiza sobre lo que entonces se definía como “Tercer Mundo”, constituyó uno de los objetivos principales que dieron nacimiento al “Servicio de Información Tercer Mundo”, embrión de la actual Alianza Sur, explica Pepo Hofstetter, responsable de comunicación de la plataforma.Al momento de celebrar esta cuarta década de existencia, “pensamos importante hacerlo desde la perspectiva de esos desafíos de base, actualizando la reflexión sobre la cobertura actual en Suiza de la información internacional”, precisa.

Hofstetter sostiene que para promover el interés de la población sobre la temática específica es importante adaptarse a los nuevos medios (por ejemplo los electrónicos), analizar el mensaje utilizado y definir ejes apropiados.La última gran campaña de las ONG suizas del 2007, recuerda, permitió obtener más de 200 mil firmas a favor del aumento de la cooperación al desarrollo al 0.7% del Producto Interno Bruto del país. “Un éxito rotundo producto, además, de una información pertinente”.

Los ejemplos sobre la cotidianidad de las poblaciones del Sur, sus desafíos, sus potencialidades, no deben faltar en ese ejercicio, sostiene Hofstetter. Quien anticipa nuevas propuestas de las ONG a corto plazo, como la campaña que se lanzará en el segundo semestre del año en curso en torno a exigir a las empresas suizas presentes en el Sur el respeto de los derechos humanos y la transparencia total.

* Colaboración de prensa de E-CHANGER junto con swissinfo y Le Courrier.