Quienes creemos con fervor en el sindicalismo diáfano y comprometido, coincidiremos que en un Proceso de Cambios y en Democracia, éste conlleva a veces momentos incisivamente críticos; como el de ahora, presentando una disyuntiva insoslayable: “Estamos o no estamos con el Proceso de Cambios”. Los primeros, pese a todo, harán fuerza para consolidar el nuevo tipo de Estado Plurinacional y con Autonomías; con contenido de avanzada en lo político, económico y social. Los segundos estarán buscando uno y otro motivo para frustrarlo. Para los que nos alineamos entre los primeros, pese a la adversidad; sabemos que se trata de un Proceso en vía escabrosa, y que lo debemos empujar en la perspectiva de la Liberación Nacional y Social. El resto es retroceso al neoliberalismo en términos remozados y más duros, como para escarmentar a los que osaron contra él. La historia así lo demuestra. A no olvidarlo.

ANTE EL CHOQUE DE INTERESES PROFUNDISAR EL PROCESO:

Desde que el ser humano tuvo la idea sobre lo que es la acumulación de bienes, se esforzó por crear mecanismos de protección de los mismos, hasta desembocar en la gestación y posterior consolidación del Estado, siendo así, éste históricamente tuvo contenido de clase, una reducida élite que ejerció el poder político, económico y social en desmedro de las grandes mayorías de entonces y después. Es decir, rescatando lo que sostenían los clásicos revolucionarios; desde siempre hubo choque de intereses irreconciliables traducidos en la “lucha de clases”, donde ambas clases aún conviven; las unas esforzándose por subyugarlas y las otras por liberarse. Una clase opresora y explotadora y otra oprimida y explotada. Políticamente diferenciados entre los intereses denominados de “izquierda” y de “derecha”.

Históricamente, éste “choque” se reflejó en la disputa por ejercer el “poder” del Estado imponer los intereses que representa. En la que tuvo preponderancia la clase explotadora, ya sea en dictadura o en democracia, es decir, se trata de lo que más conocemos por vivencia y por historia. No pasó lo mismo con la corriente de izquierda, que esporádica, débil e infructuosamente llegó al gobierno para dejar cosas inconclusas; precisamente por falta de poder en las instancias de decisión del aparato del Estado. De ahí que, “agarrar el volante de un vehículo no tiene sentido si otros tienen el control de los frenos y el acelerador”. Actualmente, esto ha cambiado nítidamente.

Los gobiernos del pasado, siempre representaron intereses de una oligarquía que prefirió enquistarse en las transnacionales parasitariamente sin perspectivas de desarrollarse como burguesía, pese a las oportunidades de todos los tiempos. Los mejores indicadores de una mala gestión del Estado en manos de la derecha o de la clase explotadora, están a la vista de todos, en el grado de desarrollo alcanzado en aproximadamente dos siglos de vida republicana. Un país premiado por la naturaleza con riquezas cuasi inagotables, pero con gobernantes que permitieron tipificándonos como a un país pobre, atrasado, dependiente y lleno de corrupción.

De ahí que tengamos una burguesía pobre, atrasada y dependiente, y en consecuencia, también un proletariado de esas mismas características. Sumisos al capital externo. Sin posibilidades propias de emanciparse de las cadenas de la explotación establecidos por la crueldad del capitalismo salvaje. Cuyas realidades podrían cambiar radicalmente si se dieran cuenta del actual Proceso de Cambios en manos de los Indígenas, Pueblos Originarios y Campesinos. Cuya fragilidad política e ideológica, y de estructuración de clase no garantizan que el actual Proceso de Cambios desemboque en la estrategia histórica de las masas. Por ello es que su avance y desemboque depende de la toma de consciencia de todos los explotados para profundizar el Proceso.

SE APROXIMA EL MAXIMO EVENTO DE LA COB:

En otros tiempos; se trataba de la máxima instancia de análisis y discusión no sólo de la problemática laboral, sino fundamentalmente de la problemática del propio país. Ante la ausencia de partidos políticos de izquierda estructural y orgánicamente fuertes, con poca capacidad de aglutinar a los trabajadores y los pobres del país; esa instancia de decisión laboral, se convertía en el referente de todos los pobres y los trabajadores. De ahí que, la COB no sólo aglutine a los asalariados, sino también a todos los sectores que abrazan la ideología de los explotados.

Todo Proceso de Cambios, suele ser una especie de gestación y parto, a veces con resultados prematuros y preocupantes, muy pocas veces en su debido tiempo y como uno quisiera, sin dolores ni preocupaciones. En cuestiones políticas, económicas y sociales esa gestación y desemboque son aspectos muy, pero muy complicados. Mucho más cuando las luchas de los Movimientos Sociales no han tenido conducción política en la estrategia propia de su clase. Sin que tal situación implique la ausencia de un Instrumento Político que encause las aspiraciones de las masas. Eso es lo que pasó precisamente con el MAS; cuyas debilidades se apoyan en dos pilares fundamentales de liderato con convicción de clase, Morales-García y el sector campesino, principal aliado de los obreros. Este complemento en el gobierno, les hacen únicos, no se visibiliza otra alternativa mejor en esta coyuntura histórica.

Los trabajadores asalariados con todos los beneficios de ley, que son una gran minoría -20% de la clase trabajadora-, y el resto de los explotados en condiciones paupérrimas, tendrán que establecer, al mejor estilo de las organizaciones conductoras de masas, una amplia discusión sobre el actual Proceso de Cambios legado por las luchas de los Movimientos Sociales, en especial del “Heroico Octubre de 2003”. De quienes se arrogan representación sin serlo; es el caso de los trotskistas y los revolucionarios de salón que hacen fuerza común con la derecha y que con seguridad estarán esgrimiendo principios revolucionarios quienes hasta ahora no han aprendido a distinguir al verdadero enemigo de clase, contra quien se debe emprender la lucha emancipadora.

En el 2003 se gestó un nuevo tipo de Estado, con muchos sacrificios y la simple visión de que sea contrario al sistema de explotación Neoliberal que se había tornado insoportable. En un clima de ausencia de conducción política en el marco del juego democrático burgués, para trasuntarlo en un hecho revolucionario. Desde entonces se ha entrado en un Proceso de Cambios que reiteradamente ha merecido el apoyo de los explotados en las urnas, como única vía posible. Este choque de intereses está polarizado como nunca, sólo los dirigentes de la COB y otros no lo creen así y terminan siendo cómplices de lo que pretende hacer la derecha reaccionaria. El reto de la COB está en saber orientar con precisión, y saber asumir responsabilidad en la profundización del actual Proceso de Cambios en la perspectiva histórica.

ENUNA DISYUNTIVA REAL LO IMPORTANTE ES AVANZAR:

Compartiremos que, se debe ser revolucionario y no jactarse de serlo, porque entre lo que se dice y se hace existe una abismal diferencia. Nuestra historia está llena de quienes se apropian hechos de los cuales no fueron partícipes en la dimensión de las exigencias del caso. Por lo que, consideramos de vital importancia saber establecer las diferencias entre lo que se tuvo, se tiene y lo que se pretende tener dentro de un Proceso de Cambios que nos permita proyectarnos en la estrategia histórica de las masas.

Así como los voceros de la derecha “trabaja”, con instrumentos poderosos de comunicación masiva –de alta influencia política, económica y social- ; con una capacidad tal que podría truncar el actual Proceso de Cambios en las diferentes instancias de decisión; por su parte, la izquierda en su conjunto tendría que estar haciendo fuerza común con los explotados para profundizar el actual Proceso; que sin participación orgánica y patente de los sectores sociales en el que hacer del gobierno, se corre el grave riesgo de rifar lo que nos legaron los Movimientos Sociales del “Heroico Octubre del 2003”.

Los explotados en esta coyuntura histórica, tendrán que tener suficiente capacidad como para saber asimilar lo que está pasando en materia de cambios políticos, económicos y sociales; y en función a ello, hacer abstracción de las peroratas de los trotskistas y de los revolucionarios de salón, que hacen fuerza con la derecha reaccionaria “reivindicacionista” mimetizada en las organizaciones sindicales y populares, en la clara intención de eclipsar el Proceso, y crear condiciones como para que la oligarquía desde el oriente habrá nuevas perspectivas de división del país.

Si la orientación de los explotados es camino al despeñadero, no sólo que se frustra la perspectiva del Proceso de Cambios, sino que se habrá pasado al papel de tontos útiles para crear un ambiente hostil donde aparezca el tentáculo del país más belicoso del mundo, Estados Unidos. El mejor ejemplo para demostrar de lo que afirmamos está en los intentos de asesinatos a líderes como Evo Morales (Bolivia), Hugo Chávez (Venezuela), Correa (Ecuador) y Zelaya (Honduras), o los crímenes legalizados por la OTAN en Medio Oriente y norte de África (Afganistán, Irak y Libia), cuya estrategia es hacerse de los recursos hidrocarburíferos que mueven la economía mundial.

La derecha en esos países hace lo que los países “desarrollados” les instigan a hacer lo que está diseñado en su estrategia de dominación, sin que les importe en lo mínimo la muerte de inocentes mujeres, niños y ancianos. Todo a título de “defender la vida”, la libertad y la democracia. Sutil forma de enseñar a defender la vida matando en masa “legalmente” con armas “inteligentes”.

NECESARIA TOMA DE POSICIÓN EN EL ACTUAL PROCESO:

Por todo lo expresado precedentemente, consideramos que los explotados deben tomar posición respecto a lo diseñado en lo político, económico y social. Posición clara respecto al separatismo que aún late en nuestro país a la vista de todos; porque lo que pasó y pasa en Santa Cruz, en Sucre y en Potosí no es fruto de la casualidad. Lo mismo, sobre los genocidas y ladrones del Estado que huyeron despavoridos de la persecución penal al país del Norte. Sobre los vende patrias que se mueven tenebrosamente intentando crear caos para ligarlo a la anarquía que impulsan los trotskistas y los revolucionarios de salón. Porque por ambos flancos, caos y anarquía, con cualquier motivo; son los elementos que pretenden desestabilizar al actual gobierno de extracción indígena. Cuyo sustento está en los sectores más frágiles de condición de clase. Los aliados históricos de la clase obrera están asumiendo el reto que la historia les impuso, a lo cual las organizaciones sindicales obreras están respondiendo equivocadamente, con ausencia casi total en la profundización del Proceso de Cambios.

En el Congreso de la COB, se tendrá que pensar que la próxima gestión de gobierno no será en las mismas condiciones que las actuales. Si no muestran alternativa mejor, están condenados a apoyar el Proceso; o terminarán haciendo fuerza con la derecha. Está claro. Que Dios los ilumine para bien de todos los explotados, o la democracia sindical se desploma con imposiciones radicales.

Víctor Flores Álvarez

Sucre-17.Junio-2011