Honorable diputado: Tras la presentación del proyecto de Ley Revolución Productiva Comunitaria para su consideración en la Asamblea Legislativa, y luego de conocer las opiniones del Ministro de Autonomías Carlos Romero Bonifaz y de sectores agroindustriales ligados a intereses transnacionales con referencia a la apertura a la producción y comercialización de transgénicos en Bolivia, manifestamos nuestra profunda preocupación y solicitamos se consideren los siguientes aspectos:

Por ser ésta una demanda emergida del sector campesino que debe responder a los intereses del país, no vemos la necesidad de incluir acápites referentes a productos transgénicos, refiriéndonos principalmente a los incisos 3 y 4 del Artículo 15 (POLÍTICA DE PROTECCIÓN DE RECURSOS GENÉTICOS NATURALES), en los que se mencionan:

3. No se introducirán en el país paquetes tecnológicos agrícolas que involucren semillas genéticamente modificadas de especies de las que Bolivia es centro de origen o diversidad para proteger el patrimonio genético, la biodiversidad, la salud de los sistemas de vida y la salud humana.

4. Todo producto destinado al consumo humano de manera directa o indirecta, que sea, contenga o derive de organismos genéticamente modificados, obligatoriamente deberá estar debidamente identificado e indicar esta condición.

Así como el inciso 5 del Artículo 19 (POLÍTICA DE INTERCAMBIO Y COMERCIALIZACIÓN):

5. Se establecerán disposiciones para el control de la producción, importación y comercialización de productos genéticamente modificados.

Los anteriores incisos pueden ser interpretados desde diferentes puntos de vista, por lo cual solicitamos que sean eliminados, buscando evitar el mayor atentado a la soberanía alimentaria del país.

Ponemos a consideración esta solicitud de la sociedad civil remitiéndonos fundamentalmente a nuestra Constitución Política del Estado Plurinacional, que en su Artículo 255 determina que las relaciones internacionales y la negociación, suscripción y ratificación de tratados internacionales se regirán por el principio de “prohibición de importación, producción y comercialización de organismos genéticamente modificados y elementos tóxicos que dañen la salud y el medio ambiente”, velando por la seguridad y soberanía alimentaria de toda la población.

También fundamenta nuestra demanda la recientemente promulgada Ley de Derechos de la Madre Tierra, que en su Artículo 7 inciso 2 señala que la Madre Tierra tiene derecho “A la diversidad de la vida”, definido éste como “el derecho a la preservación de la diferenciación y la variedad de los seres que componen la Madre Tierra, sin ser alterados genéticamente ni modificados en su estructura de manera artificial…”.

Le recordamos que en su condición de representante del pueblo, usted tiene la obligación de proteger y defender las riquezas y los bienes comunes de Bolivia, que, gracias a su situación geográfica y al conocimiento ancestral de pueblos indígenas y campesinos, es centro de origen y de diversidad de cultivos que han sido el sostén de las más importantes civilizaciones sudamericanas y que contribuyeron a la humanidad con innumerables variedades de maíz, papa, quinua, nuez amazónica, frejoles, ajíes, pimientos, maní, raíces andinas, etc.

Lastimosamente, los transgénicos promocionados por el proyecto de Ley Revolución Productiva Comunitaria atentan contra esta riqueza, que hasta el día de hoy es manejada por los agricultores bolivianos, quienes continúan contribuyendo a la soberanía alimentaria y a sobrellevar la crisis alimentaria en el planeta.

Confiamos en que su comisión reflexionará y corregirá los errores, y nos despedimos convencidos y convencidas de su consecuente defensa de los derechos de la Madre Tierra.

Ramiro Otero Lugones, presidente de Fobomade

Verónica Clemente, representante Alianza Nuez Amazónica

Karen Pomier, representante Alianza por el consumo responsable y solidario

Gladys Quispe Villalobos, representante Asociación – ALAYARU