Un nuevo escándalo en el “calcio” italiano. Se encuentran detenidos varios futbolistas, ex futbolitas y muchos partidos están bajo sospecha, entre ellos cinco de Primera División. Todo empezó después de un partido de Tercera División entre U. S. Cremonese y Paganese Calcio cuando los directivos del equipo de Cremona comenzaron a sospechar después de que varios jugadores se pusieron mal al final del partido. 

El portero del U. S. Cremonese habría intentado poner una sustancuia tranquilizante en las bebidas de sus compañeros para que no jugasen al máximo nivel y así perdieran el partido. Aún así, el equipo ganó, pero la intoxicación despertó la atención de los directivos y de la Procura. Unas escuchas telefónicas han podido grabar discusiones entre futbolistas para arreglar partidos y ganar dinero con las apuestas.

El nombre más conocido entre los detenidos, aunque ya está en su casa, es el exfutbolista Giuseppe Signori que ha jugado en el Bolonia F. C. y en el S. S. Lazio de Roma, ha sido subcampeón del mundo en 1994 y fue máximo goleador durante tres campeonatos seguidos en el equipo romano de S. S.Lazio, en su activo tiene 188 goles en su carrera deportiva.

No se sabe si los clubs sancionarán a sus jugadores involucrados, de todos modos será la justicia deportiva la que abra un procedimiento disciplinar.

De nuevo, el mundo del “calcio” italiano está indignado pero Italia se encuentra en muy buena compañía. También el país más virtuoso como Alemania ha tenido sus problemas con atletas acostumbrados más a jugar “online” que a buscar el camino sano del gol. Se escuchan todavía los ecos sorprendentes en Bulgaria, Portugal y China donde han sido comprados árbitros y amañados partidos. La crónica china cuenta de cuatro “boss”, 16 arrestados y la vergüenza en el seleccionado nacional dónde seis futbolistas fueron implicados en apuestas clandestinas.

En Alemania, es célebre el caso del árbitro berlines Robert Hoyzer, que ha admitido haber manipulado el partido Paderborm-Amburgo de la Copa Alemana y ha involucrado la participación de algunos colegas suyos.

En Chile, el escándalo apuestas tiene la fecha de agosto 2006. Se ha sabido que las operaciones y la organización para falsear los partidos de fútbol estaban organizados por la “mafia” rusa. Lo ha confesado Miguel Nasur presidente del Santiago Morning equipo de serie A cuyos jugadores fueron contratados para perder 3 a 0 contro el equipo de la Universidad Católica; estaba listo un cheque por 20.000 Euros, pero la propuesta fue rechazada por la Universidad Católica.

En la Premiership inglesa un exjugador, según la prensa, fue capaz de vender un partido de fútbol en cambio de 65.000 Euros para poder pagar una deuda de juego contraído con un bookmaker. Naturalmente fue denunciado.

En Portugal se comenta todavía el caso de los árbitros “de oro”. Gracias a las escuchas telefónicas fueron acusados de fraude deportivo. La comisión disciplinar portuguesa ha suspendido 26 árbitros involucrados.