Académicos, intelectuales y activistas ambientalistas piden al Presidente Evo Morales que ordene la suspensión inmediata de la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, por los riesgos e impactos que supone para los pueblos indígenas y su territorio, los ecosistemas y la biodiversidad existente.

Señores organizadores de las Jornadas Departamentales de la Madre Tierra: Los abajo firmantes hemos sido invitados a participar como expositores en las JORNADAS DEPARTAMENTAL DE LA MADRE TIERRA organizado por el Gobierno Autónomo Departamental y la Asamblea Legislativa Departamental de Cochabamba.

Frente a la decisión del gobierno boliviano de principiar las obras de construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, y preocupados con el destino del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), como académicos, intelectuales y activistas ambientalistas expresamos lo siguiente:

1. El XXIX Encuentro Extraordinario de Corregidores del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure Autónomo de los Pueblos Indígenas Moxeño, Yuracaré y Chimán -18/V/2010, decidieron “Rechazar contundente e innegociablemente la construcción de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos o todo trazo carretero que afecte nuestro territorio, nuestra casa grande” (punto 1 de la Resolución Nº 0001/2010). El gobierno, que ha constitucionalizado el derecho de consulta y se autodefine como defensor de los derechos indígenas, no puede iniciar la construcción mientras no llegue a un acuerdo con las organizaciones indígenas.

2. La decisión de construir la carretera se ha tomado sin seguir los procedimientos técnicos y legales, sin un estudio de impacto ambiental previo, sin aplicar el derecho a consulta de los pueblos indígenas dentro del TIPNIS, vulnerando la misma Constitución Política del Estado Plurinacional (CPEP). Más grave aún, una evaluación ambiental estratégica del TIPNIS, actualmente en proceso, pretende ser considerada como consulta pública. El gobierno debe ser coherente con lo que habla en los foros internacionales y suspender la construcción mientras no se apliquen totalmente tales procedimientos.

3. Como ha sido evidenciado por expertos y académicos, la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos presenta demasiados riesgos altamente peligrosos para los territorios indígenas, el ecosistema, los departamentos y el país, que requieren ser resueltos antes de decidir su construcción:

– Como ha sucedido en proyectos similares, la carretera condenará a poblaciones indígenas yuracarés, moxeñas y chimanes, algunas de ellas con escaso contacto con el mundo externo, a su desaparición.

– La infraestructura vial de conexión destruirá irremediablemente un ecosistema de alta biodiversidad, en muchos casos ni siquiera estudiado, que se perderá antes de siquiera determinar su valor.

– La carretera parte por la mitad un área protegida por ley de la república. Reproduciría la larga historia de la colonización en Bolivia, que empezó hace cinco siglos. Detrás de la carretera vendrán, no sólo nuevos colonizadores, sino también las empresas petroleras, madereras y el narcotráfico, proceso que de hecho ya ha comenzado, con una escasa capacidad del Estado para intervenir y regular.

Un gobierno defensor de la naturaleza debe aplicar principios precautorios y suspender las obras mientras se desconozca la magnitud y riqueza de la biodiversidad existente en este territorio.

4. Existen denuncias sobre el alto costo de la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, además de no existir información detallada y fidedigna al respecto. Es necesario que se aplique el derecho constitucionalizado de acceder a información sobre proyectos ejecutados por entidades estatales.

5. Se ha evidenciado que la carretera es parte del IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana) que trabaja con proyectos de infraestructura de transportes, energía y comunicaciones en 12 países sudamericanos para sostener el Capitalismo del Siglo XXI. Sus postulados se basan en un plan de comercio y beneficio para grandes empresas, particularmente brasileras, contradiciendo el mandato de incentivar y consumir la producción local proclamada por el presidente Evo Morales. Reconocemos la necesidad de conectar vialmente los departamentos de Cochabamba y Beni, como medio para construir otro tipo de relaciones sociales, basadas en los intercambios productivos y culturales de nuestras sociedades. Por tanto, es una demanda interna la que debe orientar la decisión de construir esta carretera antes que la articulación al capitalismo globalizado.

6. Dados estos antecedentes, es preciso que se realicen estudios previos de factibilidad analizando todas las alternativas de trazo fuera del TIPNIS, basados en criterios de escala humana, locales, ecológicos y sustentables del desarrollo.

7. Demandamos al presidente Evo Morales, como defensor de la naturaleza y la madre tierra, y aplicando principios precautorios, ordene la suspensión inmediata de la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, por los riesgos e impactos que supone para los pueblos indígenas y su territorio, los ecosistemas y biodiversidad existente; al mismo tiempo, el gobierno debe realizar diseños alternativos fuera del TIPNIS.

8. Solicitamos la inclusión de un acápite dentro el Estatuto Autonómico Departamental prohibiendo expresamente todo tipo de actividades económicas extractivas y de infraestructura dentro de los parques nacionales que se encuentran dentro el departamento de Cochabamba, y la aplicación del derecho de consulta previa en territorios indígenas.

Por estos motivos, en protesta por el inicio de las obras y solidarios de las demandas de las organizaciones indígenas del TIPNIS, hemos decidido no participar del presente evento, pues no queremos legitimar una decisión gubernamental que la consideramos socioculturalmente etnocida, ambientalmente desastrosa y técnicamente no fundamentada.

Sin otro particular, saludamos a ustedes con toda atención,

Carlos Crespo Flores, Tania Ricaldi, Teresa Hosse, Luis Rojas, Severo Villarroel.