IJNet entrevista a la escritora y periodista Deborah Campbell, profesora adjunta en la Universidad de British Columbia, quien ha escrito para The Economist, la revista The New Scientist, Ms., The Guardian y Times (Asia). En los últimos siete años, ha informado ampliamente sobre Medio Oriente, desde Irán a Palestina.

P. ¿Cuáles son las principales tendencias que emergen hoy en el periodismo? ¿Cómo están transformando el periodismo esas tendencias?

P. El periodismo actual está en crisis. No se sabe qué le depara el futuro, pero sí se sabe que el modelo antiguo se rompió. Esto está directamente relacionado con el dinero: ¿quién quiere pagar por la información, si la puedo obtener gratis por internet? ¿Dónde está la plata de publicidad? El modelo corporativo de noticias no está funcionando, pero al mismo tiempo la gente consume cada vez más noticias, sólo que ahora no paga por ellas.

Al mismo tiempo, la web ha abierto nuevos modos de comunicación. Y algunos bloggers están haciendo un periodismo fantástico. En el Oriente Medio, por ejemplo, académicos como Juan Cole, proveen un análisis que muchas veces supera al periodismo. Pero en realidad no existe un sustituto para el envío de un periodista o corresponsal a un campo determinado. Hace poco hice un artículo y entrevisté al director de comunicaciones del Grupo Internacional de Crisis. Estaba preocupado de que sin reporteros en terreno, sin periodistas entrenados y educados en los temas, no podremos oír sobre los conflictos internacionales, como las pequeñas guerras. “El periodismo ciudadano es como un dentista ciudadano”, dijo.

La publicación para la que lo entrevisté: “El nombre más odiado de las Noticias”, fue sobre Al Jazeera-Inglés y su ambición por ser el más grande en el periodismo televisivo internacional. En este momento están ganando terreno porque todo el mundo está retrocediendo, no están enviando periodistas a terreno y están dejando a una porción del mundo en la que no se está realizando periodismo.

Tony Burman, un director, me dijo: “Las redes estadounidenses han reducido sus principales oficinas al máximo. Ahora están, básicamente, sólo en Londres. Incluso CNN ha retrocedido. Recuerdo que en los años 80, cuando cubría estos eventos, habían tropas de periodistas estadounidenses, con equipos y editores. Ahora, Al Jazeera los supera a todos. “Así que aquí tienes un modelo totalmente diferente, con un Medio Oriente con un Estado rico, que ha decidido financiar un canal de noticias de su bolsillo. Pero claramente eso no va a ocurrir en muchos otros lugares.”

P. ¿Qué tal periodismo independiente? ¿Hay alguna esperanza de que grandes organizaciones de noticias paguen por las buenas historias?

R. Conocí a Seymour Hersh hace un par de años. Él es uno de los grandes periodistas independientes, aún a sus 70 años. Cuando él irrumpió con la historia de la masacre de My Lai en Vietnam, nadie lo publicaba. Así es que un amigo suyo se hizo pasar por un servicio de noticias, lo envió a todos los periódicos, y muchos lo publicaron. Tienes que ser innovador, pero sí, aún se pueden encontrar lugares en lo que se paga bien. Hay menos espacio para el periodismo de investigación. Si tienes que pasar meses ahondando en una historia, como Hersh lo hizo, probablemente vas a gastar mucho dinero que nadie pagará. Creo que hay más futuro en los libros que en el periódico si quieres hacer un formato largo, un trabajo de investigación.

P. En las escuelas de periodismo, los estudiantes están aprendiendo a ser periodistas multimedia. ¿Está cambiando esto la forma es que los periodistas trabajan?

R. Yo veo que la tendencia apunta hacia la formación de periodistas que son una especie de “súper-tienda”. Probablemente, esto juega a favor de un tipo de reportero: el que es capaz de hacer 12 cosas a la vez. Algo que es muy bueno, si se consigue hacer. Los periodistas, sin duda, deben tratar de ser activos en más de un medio o campo para ampliar su público. En cuanto a mí, me gustan las narraciones largas, aunque también he hecho documentales para radio y fotografías para acompañar mi trabajo. Pero no me gustaría usar una cámara de video en cada situación en la que me encuentro, particularmente porque exploro otras culturas, usualmente en conflicto, y sería altamente peligroso. Me preocupa que al hacer muchas cosas técnicas al mismo tiempo, terminemos con una cobertura superficial de los fenómenos.

P. ¿Cómo esto haría las historias superficiales?

R. Tal vez sólo estoy tratando de entender por qué muchas de las coberturas son superficiales. ¿Es porque la persona que se envió es “técnico” y no periodista? ¿Es porque está pendiente de la iluminación, el sonido, en lugar de centrarse en el contenido de la historia? Tal vez estoy tratando de entender por qué vemos tan poco periodismo real (a diferencia de las historias generadas de relaciones públicas, celebridades y controversias fabricadas). Al menos, en parte, tiene algo que ver con los presupuestos, los plazos y el desgaste de periodistas calificados que han sido despedidos porque su trabajo era más caro.

Sé de jóvenes “periodistas” que me dicen que tienen que volver a escribir dos o tres notas de prensa en un día, tal vez haciendo un par de llamadas telefónicas para añadir citas originales. Es como la mano de obra de fábrica de Dickens. Eso no es periodismo. Es barato pero no es periodismo. Está permitiendo a los grupos con intereses, los que escriben los comunicados de prensa y ejecutan los think tanks y las conferencias de prensa, controlar el flujo de información. En los estudios que he visto sobre el periodismo en el Reino Unido, EE.UU. y Canadá, se encuentra que alrededor del 80 al 90% de las noticias se originan en las relaciones públicas, lo que salió de la conferencia de prensa o de un comunicado. Eso deja un 10 o 20% que vienen del periodista que va a encontrar una historia. Y ¿cuántas de esas son historias desafiantes, que nos ayudan a entender cómo se “navega” el mundo?

P. Imagina que alguien te dice que va a postular una escuela de periodismo. ¿Qué le dirías?

R. Leí una cita de Toby Young, autor del libro “Cómo perder amigos y alienar a gente” (sobre su tiempo trabajando para la revista Vanity Fair), y dijo que cualquiera que entra en el periodismo en este momento es o bien un imbécil o un romántico. Probablemente ambas cosas. Es una cita divertida y difícil de discutir.

Si alguien decide ser periodista, tiene que ser una vocación, una misión, debe significar algo personalmente. Como periodista se tendrá que trabajar muy duro para hacer el trabajo que te importa. Sé que se puede, porque algunos lo estamos haciendo. Pero no se debe creer que va a ser fácil, o que encontrarás un trabajo con un buen ambiente laboral y que tendrás la buena vida, al menos no por un tiempo. También hay que asegurarse de estar haciendo el trabajo que es importante para ti, y esa es la razón por la cual el periodismo independiente es una buena opción. El modelo está cambiando, pero ustedes pueden ser el futuro. Trata de vivir con tus padres durante el tiempo que se pueda o cásate con un(a) rico(a) (de nuevo, bromeando sólo en parte).

Los grandes periodistas que conozco están trabajando por su cuenta. Van tras las historias, a menudo sin pautas, moviéndose a los países en problemas si quieren hacer de corresponsales en el extranjero, como yo, y luego producir el trabajo que la la gente quiere o necesita. No están esperando que alguien los envíe.

P. ¿Deben ir a la escuela de derecho o de negocios y renunciar periodismo?

Creo que la escuela de negocios es igual de prometedora que la de periodismo hoy en día. El futuro es muy incierto en la mayoría de las industrias, por lo mismo las expectativas deben ser realistas y se debe estar preparados para hacer sacrificios. A menos que tu padre sea propietario de un conglomerado de medios, no entrarás con un sueldo anual de $ 70K, e incluso puede no tengas un trabajo estable en los primeros años. Salvo que seas muy productivo o que tengas mucha suerte, puede que tengas que tener un segundo trabajo para financiar el trabajo que quieres hacer y gastar el tiempo que toma hacerlo bien. Pero en mi experiencia, no hay otro trabajo que sea más gratificante. Es la mejor vida que se pueda imaginar.

* Periodista irani, fuente: IJNet.