Las tarifas del transporte urbano en la ciudad se mantendrán congeladas en los niveles actuales y no podrán incrementarse en tanto no se verifique una mejora cualitativa del servicio en todas sus modalidades, concluyó la Segunda Cumbre Social para un Mejor Transporte celebrada este jueves en la ciudad de La Paz.

Desde hace varios meses los transportistas sindicalizados que prestan servicios en la urbe paceña reclaman un aumento generalizado de tarifas, alegando que sus costos operativos se incrementaron considerablemente.

Atendiendo el reclamo de los choferes, la Primera Cumbre Social para un Mejor Transporte celebrada en marzo de este año encargó a una comisión interinstitucional el estudio de la estructura de costos de las diferentes modalidades del transporte público en La Paz: bus, micro, minibus, carry, trufi, taxi y radiotaxi.

La comisión interinstitucional integrada por autoridades de la Oficialía Mayor de Promoción Económica, representantes del transporte sindicalizado, libre y cooperativas, evaluó que la estructura de costos no era suficiente para definir las tarifas de cada modalidad de transporte.

Es así que la Unidad de Servicios Viales y el Programa de Movilidad Urbana y Transporte de la Comuna calculó una variable adicional, el Índice Pasajero Kilómetro (IPK), resultante de un estudio de tráfico que valora la demanda del servicio y la afluencia de pasajeros en diferentes horarios y días.

Los técnicos de la Comuna explicaron que el IPK calcula los tiempos de recorrido de los vehículos de servicio público de parada a parada, el número de tramos que realizan, y la cantidad de pasajeros que suben y bajan, dónde lo hacen y cuánto pagan.

Los resultados de ese estudio integral fueron presentados este 2 de junio en la Segunda cumbre de transporte, a la que asistieron representantes de instituciones como la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), y de organizaciones sociales varias, entre ellas la Central Única del Transporte de La Paz (CUTUP), las Fejuves La Paz, Sur, Noreste, Oeste, el Comité de Vigilancia y los gremiales.

Por primera vez La Paz cuenta con un estudio consensuado, técnicamente consistente, que incluye no sólo todos los rubros técnicos y operacionales en detalle, sino que incorpora las características topográficas específicas de La Paz, así como las complejidades de circulación emergentes de calidad de ciudad capital política delEstado Plurinacional.

Resultados de la investigación

Hasta 2010 se contabilizaban 540 Líneas de transporte público que prestan servicios en la ciudad de La Paz. El estudio presentado este jueves analiza una muestra de 358 transportistas pertenecientes a 169 Líneas (31%).

La investigación constató que la mayoría de los modelos de los vehículos que circulan en el área urbana, alrededor del 80%, corresponde a la década de 1990 – 2000. Los vehículos más antiguos son los micros, de los cuales 60% es anterior a 1989.

Se estima que más del 64 por ciento de los vehículos del transporte público son minibuses. Más del 80 por ciento del parque automotor utiliza gasolina.

Según los resultados del Estudio de Línea de Base, el 58% de los choferes son asalariados y 42% propietarios. Del total de conductores en todas las modalidades de transporte, el 58% percibe un ingreso menor a 100 bolivianos diarios.

A partir de esos datos, el estudio técnico y económico concluye que las tarifas del transporte urbano deben mantenerse en los niveles actuales, conforme a la práctica validada socialmente a través de los años.

En la modalidad minibuses, se recomienda mantener en 2,3 bolivianos la tarifa para los tramos Centro-Zona Sur y Pampahasi-Cementerio; y en 1,5 bolivianos la tarifa para los tramos Centro-Laderas, Camacho-Villa San Antonio y Cotahuma-Pérez Velasco.

En la modalidad Micros, se propone una tarifa de 1 boliviano para los tramos Centro-Laderas y Cotahuma-Pérez, y de 1,5 bolivianos para los recorridos Centro-Zona Sur, Camacho-Villa San Antonio y Pampahasi-Cementerio.

En la modalidad trufis, debe congelarse la tarifa de 3 bolivianos para los tramos Centro-Zona Sur y Achachicala-parada, y de 1,5 bolivianos para los tramos Laderas-Centro, Achumani-Calacoto y Achachicala-Centro.

El estudio considera que no es oportuno ni pertinente autorizar un incremento de tarifas del autotransporte urbano, en tanto no se verifique una mejora cualitativa del servicio en todas sus modalidades.

Conclusiones de la cumbre social

En la segunda cumbre social paceña se debatieron tres temas: El Plan Integral de Educación Vial, la Ley Municipal de Tránsito y la Estructura de costos del transporte público urbano.

La Cumbre aprobó la implementación de un Plan vial en el curso de los próximos tres meses, priorizando acciones educativas orientadas a niños y jóvenes, sin que ello signifique descuidar ningún sector de prestatarios de servicios, usuarios, peatones, etc.

Se ratificaron los criterios básicos y los conceptos relativos tanto al derecho de la comunidad a un transporte de calidad, como ingrediente básico de una mejor calidad de vida, al igual que todos los criterios concernientes a las responsabilidades específicas del Gobierno del Estado Plurinacional, del Gobierno Autónomo Municipal, de los prestatarios del servicio público de transporte, de los usuarios, y del conjunto de la comunidad.

Las organizaciones solicitaron acceso al texto completo del proyecto de Ley Municipal de Tránsito elaborado por las instancias técnicas y legales del GAMLP, el cual incorpora los mandatos de la Constitución Política del Estado, la Ley Marco de Autonomías, la Ley de Municipalidades, la Ley de Transportes y otras normas conexas.

Finalmente, dirigentes de la Federación de Juntas Vecinales de La Paz y de otras organizaciones paceñas respaldaron de manera unánime los resultados del estudio técnico que recomienda congelar las tarifas de las distintas modalidades del servicio de transporte público paceño. Sin embargo, el estudio fue rechazado por los representantes del transporte sindicalizado y libre, quienes insistieron con el incremento de tarifas.

Varios vecinos criticaron la posición asumida por los conductores. Aseguraron que los transportistas no trabajan a pérdida, pues muchos de ellos tienen dos y hasta tres vehículos. La representante de la Fejuve Oeste Cotahuma Sonia Cadena impugnó los denominados “trameos” que benefician solo a los choferes.

Los vecinos y otros representantes sociales acordaron defender las determinaciones asumidas en la Segunda cumbre, y el delegado del Comité Cívico Pro La Paz anunció que se organizarán movilizaciones en caso de que sea necesario.

El oficial Mayor de Promoción Económica Ronald Pereira presentó un plan de control y denuncia vecinal, y reiteró que “cualquier hecho de vulneración a la decisión del congelamiento de las tarifas debe ser denunciado”.

La Alcaldía propuso a las juntas vecinales que se organicen para ejecutar un control cruzado de transportistas en paradas de origen y destino. La idea es saber cuántos minibuses parten de la parada de origen y cuántos llegan a la parada de destino. Esta información podrá cruzarse al día siguiente para definir concretamente quién es el transportista que no llegó a su destino, que se dio la vuelta a medio camino o cambio de disco, explicó Pereira.

La Alcaldía pondrá a disposición de la ciudadanía una línea telefónica para recibir denuncias. La vecindad de diferentes barrios también podrá recurrir a las redes sociales como Facebook y Twiter para quejarse. La cuenta del facebook es: lapazporunmejortransporte y Twiter, lpztransporte.

Cada vehículo de servicio público deberá tener un panel informativo con la siguiente información: la Tarjeta de Identificación del Conductor (TIC), el tarifario, las fronteras tarifarias, la línea gratuita de denuncia y las cuentas de las redes sociales.

Además, el Gobierno Municipal realizará una inspección técnica basada en la seguridad del pasajero y no una inspección técnica vehicular, como sucede ahora. En los dos y tres años siguientes se tiene previsto trabajar en un reordenamiento y mapa de rutas de todas las líneas de transporte en todas las modalidades, en consenso con los conductores.