Ginebra, Londres, Moscú y Madrid (PL).- La cepa de Escherichia coli que afecta a varios países de Europa resulta desconocida y nunca antes había sido aislada en pacientes. Todo parece indicar que el patógeno sufrió dos mutaciones genéticas, lo que explicaría la alta letalidad del brote, aseguran expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La E. Coli es una bacteria común que vive en intestinos de animales y seres humanos. La mayoría de sus cepas son inofensivas, pero existe una, la 0157: H7, que puede ocasionar enfermedades graves. Hasta la fecha, al menos 17 personas murieron por la cepa O104:H4, y se estiman en más de 1.500 los infectados en Austria, Dinamarca, Francia, Países Bajos, Noruega, España, Suecia, Suiza y Reino Unido.

Reino Unido confirmó hoy siete casos de contagio con la bacteria Escherichia coli enterohemorrágica (ECEH). Según la Agencia de Protección Sanitaria británica, todos los infectados tienen relación con Alemania, donde hace una semana se detectó el brote cuyo origen aún no ha sido determinado. Las autoridades precisaron que los enfermos, tres de ellos británicos que viajaron recientemente a Alemania y los otros cuatro ciudadanos alemanes, padecen el Síndrome Hemolítico Urémico y diarreas sanguinolentas.

Estados Unidos también registró tres enfermos, y en todos los casos hay un denominador común: haber viajado recientemente a Alemania, de donde parece salió el brote.

El jefe del Servicio ruso de Epidemiología Guennadi Onishenko anunció hoy la prohibición de importaciones de vegetales frescos provenientes de la Unión Europea (UE) y señaló que la medida se mantendrá mientras el referido problema carezca de solución y para ello será necesario conocer la fuente de la infección, los verdaderos factores de su propagación y cuando se eliminarán los focos de la mortífera enfermedad.

Rusia suspendió a inicio de esta semana la entrada de vegetales de Alemania, donde se detectaron los primeros casos de la enfermedad intestinal, y de España, pues en un principio se consideró que los causantes de la infección eran los pepinos de ese país ibérico.

Tal situación demuestra que las tan elogiadas medidas de sanidad de la UE, las cuales pretendíamos adoptar en Rusia, no trabajan eficientemente, opinó Onishenko. En su criterio, Europa politiza mucho el proceso de identificación de la fuente de la infección y ahora quedó claro que los pepinos españoles estaban lejos de ser la principal causa.

La OMS no recomendó ningún tipo de restricciones ni en cuanto a viajes y comercio con Alemania. En tanto, la Comisión Europea levantó la alerta que mantenía sobre los pepinos españoles procedentes de Almería, luego de demostrarse que estaban libres de contaminación.

Alemania exculpó ayer a las hortalizas procedentes del sur de España, sobre todo a las que cultivan pepinos, como responsables del brote de la variante letal de la bacteria intestinal. Una semana después de responsabilizar a los pepinos españoles como los causantes de la infección masiva, la oficina de Prüfer-Storks en la ciudad de Hamburgo admitió haberse equivocado.

Hasta el momento, la ciudad de Hamburgo figura como el epicentro de la infección ya que la mayoría de los enfermos son nativos de Alemania o visitaron esa nación recientemente.

El presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero censuró hoy la lentitud con la que, según su criterio, actuó la UE ante el brote epidémico mortal en Alemania. La ministra de Agricultura española Rosa Aguilar manifestó su insatisfacción con la gestión de la crisis por parte del Gobierno de Berlín, que inculpó a su país sin tener pruebas concretas

El Gobierno alemán debe saber que tiene la responsabilidad global ante otros estados en la UE y vamos a pedir explicaciones muy contundentes y, desde luego, reclamaremos reparaciones suficientes en las instancias jurídicas que procedan, enfatizó Zapatero.

El daño producido es fuerte, grave, pero vamos a poner todos los medios para restaurar la confianza en el sector hortofrutícola español, remarcó. Los horticultores, en particular los de Andalucía, donde radican las empresas involucradas en el caso de contaminación, denunciaron mermas de siete a ocho millones de euros diarios desde que se difundió la noticia, el jueves. Alertaron, además, que la crisis alimentaria podría poner en peligro 70 mil empleos en un país con casi cinco millones de parados, la tasa más alta de la UE.

España advirtió que emprenderá causa legal contra Alemania por las pérdidas que han sufrido los agricultores de esa nación ibérica, de unos 200 millones de euros. La canciller Angela Merkel se comprometió hoy ante el presidente del Gobierno español a estudiar vías para resarcir a los agricultores de este país afectados por la denominada crisis de los pepinos.

Ambos dirigentes mantuvieron este jueves una conversación telefónica en la que analizaron el conflicto desatado por la aparición de la virulenta bacteria E. coli. Durante el diálogo, Merkel lamentó los perjuicios ocasionados a los productores nacionales de hortalizas y verduras y prometió buscar fórmulas en el marco de la UE para indemnizarlos.

En tanto, expertos de la OMS advirtieron que la variante de esta bacteria podría tratarse de una mutación genética. Se trata de una cepa única que nunca antes se había aislado en pacientes.

El jefe del Servicio ruso de Epidemiología Guennadi Onishenko estimó que por ahora queda poco claro el método de cura para la mencionada enfermedad y el uso de antibióticos de ninguna forma es la panacea, pues, al contrario, su empleo podría empeorar la situación del paciente.