Con la incorporación en la Nueva Constitución Política del reconocimiento de las formas comunitarias como integrantes del sistema político y económico del nuevo Estado Plurinacional Comunitario, así como la afirmación de la existencia de naciones y pueblos indígenas, originario campesinos, se está haciendo referencia a una nueva visión de país, pero al mismo tiempo, a una nueva forma de organización del país, por cuanto lo comunitario tiene como su cimiento más importante a la vida y existencia de las comunidades. Por ello, el actual proceso de cambio, no hace otra cosa que ratificar la existencia y consolidación de la fuerza y poder de la comunidad que dotadas de las competencias necesarias para administrar sus recursos puedan recuperar su rol histórico de sostén de la soberanía alimentaria, superar las injusticias y la discriminación, así como a la construcción de una Bolivia Digna.