Para ciertas personas de Bolivia pareciera poco lo que está ocurriendo en Grecia. Sus bienes estatales debe rifarlos para pagar su deuda. En efecto, el ministro de economía Luis Arce Catacora anunció, según fuentes de prensa boliviana[1] , su intención de emitir bonos para los mercados de capital internacionales con el fin de financiar el déficit fiscal del 5%.

Con la venta de bonos estatales para financiar su déficit fiscal empezó el drama financiero de Grecia. Cinco años atrás tenía casi el mismo nivel de déficit fiscal de Bolivia. El año 2010 esa cifra se duplicó. Cuanto más capital lo necesita, menos compradores de sus bonos encuentra. Si los hay son a costos altísimos. Es preferible se declarasen en bancarrota.

Bonos. ¿Quiénes los compran? Los bancos fundamentalmente. En Grecia, los bancos alemanes tienen exigencias por 12 mil millones de €[2]. Comerzbank y Postbank (ahora hija de Deutsche Bank) serían los más afectados si ese país no cumpliera con sus débitos. También los bancos de otros países están metidos hasta el cuello.

Esos que dominan los mercados de capitales están en la búsqueda constante donde invertir sus capitales. Y tienen tres muletitas creadas por ellos mismos, Standard and Poor’s (S&P), Fitsh y Moodys, calificadoras de solvencias financieras. Son tres para dar la apariencia de juego de mercado. Esos tres mosqueteros se ocuparon de descalificar a Grecia continuamente. Lo raro es que EE.UU. con un déficit fiscal de 9,2 % tiene la máxima nota (AAA). Y Catacora se alegra que S&P le haya subido a Bolivia de B – a B.

Los insaciables del capital financiero, entre ellos sus defensores políticos, tienen varios escenarios pintados para Grecia: privatización, reestructuración de deuda, expulsión de la unión monetaria y otros. Cada vez con más fuerza exigen privatizar sus bienes públicos. Y lo saben con nombre y apellido esos bienes: aeropuertos, líneas aéreas, empresas ferroviarias y fábricas de cemento. 300 mil millones de € es el precio que le han puesto. Al parecer tienen pensado también un fiduciario de esa privatización, donde no tiene que faltar el FMI, que posiblemente sea dirigida nuevamente por un francés tras el escándalo sexual de Strauss-Kahn. A propósito, el gobierno de EE. UU. nomina al máximo del Banco Mundial (que debe “asesorar” a Bolivia en la venta de sus bonos), y Europa al del FMI.

Sólo los ingenuos bolivianos pueden creer que Bolivia pueda “vivir bien” en las cuevas del capital financiero. Con Catacora pueda que vuelvan tarde o temprano las privatizaciones a Bolivia.

Notas:

[1]http://www.la-razon.com/version.php?ArticleId=130973&EditionId=2539

[2]http://www.ftd.de/finanzen/maerkte/:infografik-was-ein-griechen-haircut-fuer-die-deutschen-banken-hiesse/60057276.html