(Agencias).- El Estado boliviano pagará 750 mil dólares de compensación a la empresa minera canadiense Atlas Preocious Metals (APM), tras la disolución de su contrato de operación de la planta de fundición de plomo y plata de Karachipampa en Potosí.

APM opera las minas Mesa de Plata e Himalaya, y en 2005 suscribió un contrato de riesgo compartido con la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) para la reactivación del complejo de Karachipampa con una inversión comprometida de 88 millones de dólares.

El plan de inversiones incluía la instalación de una planta de ácido sulfúrico y la construcción de una segunda fundidora de zinc con una capacidad de procesamiento de al menos 80 mil toneladas al año.

APM no cumplió sus compromisos, razón por la cual el Estado ejecutó una de sus boletas de garantía en 2010, y propuso disolver el contrato de riesgo compartido a principios de 2011.

En enero de este año la canadiense devolvió el complejo al Estado y reclamó una indemnización de 12 millones de dólares por daños y perjuicios. Después de varios meses de conciliación y de la realización de una auditoría, finalmente los representantes de Comibol y de APM llegaron a un acuerdo y oficializaron la disolución del contrato el 26 de abril.

El Estado pagará una compensación de 750 mil dólares a Atlas Precious Metals, y “a partir de ello el 100% de Karachipampa queda en manos de Comibol”, informó el director de Desarrollo Productivo del Ministerio de Minería Freddy Beltrán.

Beltrán anunció que ejecutará una nueva auditoría técnica para determinar el estado de los equipos del complejo y las inversiones necesarias para reactivar la fundición situada a menos de 10 kilómetros de la ciudad de Potosí.

Comibol planea comenzar a procesar en Karachipampa los concentrados de plomo y plata de la mina San Cristóbal a fines de 2011. La planta tendría una capacidad de procesamiento anual de hasta de 30 mil toneladas de plomo, 70 mil toneladas de zinc y 10 millones de onzas de plata.