“…La ciudad del Lago es una de las más mágicas que pueda existir en la tierra. Su linda gente, cultura (Gamaniel Churata, Luis Gallegos, etc.), arte (la candelaria), ricos recursos naturales como la alpaca, ganado, quesos, minerales, y el enigmático Lago Titicaca, etc. son aportes para la humanidad que deberían marcar el camino a la prosperidad. Sin embargo, la concentración de esta riqueza en las manos de los neoliberales puneños, peruanos y extranjeros (gringos y chilenos), ha generado más pobreza (segundo lugar según el INEI) e incertidumbre… en Puno, solo falta el ‘accidente‘…para que toda la rabia acumulada…explote”, escribimos en este honorable diario (25-01-09). Y en efecto, una explosión social de masas puede estallar en cualquier momento si que el gobierno central no atiende las demandas de las comunidades que están en pie de lucha diciendo ¡Agro sí, Minas no!

Durante todo este tiempo, las mineras radicadas en Puno han amasado inmensa fortuna. Pero, como señala un estudio, “…los 10 distritos seleccionados de explotación de oro son un grupo cuyo promedio ponderado de pobreza de 86.81 supera a todas las provincias del departamento de Puno…”, (http://cdfa.wordpress.com/2009/03/20). Esta situación, aunada a la política alanista de privatizar todo lo que queda de territorio (e incluso el Lago Titicaca), está produciendo la agudización de las contradicciones. Cualquier cosa puede pasar.

Por ahora, miles de comuneros del sur de Puno han bloqueado las vías principales que conectan la ciudad de Puno con Bolivia. Zepita, Kelluyo, Pomata, Desaguadero y Yunguyo comenzaron la lucha. Y cada dìa que pasa más pueblos como Acora y El Collao se están sumando. Hasta el titubeante presidente regional Mauricio Rodríguez y varios alcaldes se pronunciaron a favor. Además, los universitarios de la UNA, e incluso de la UANCV de Juliaca, se han pronunciado a favor del combate contra del proyecto minero Santa Ana y la derogatoria del Decreto Supremo 083-2007. Todo está paralizado en Puno. Esta cuestión demuestra la fuerza de la organización, unidad y combatividad de todo un pueblo menospreciado por el gobierno alanista.

En el pleno del Congreso de ayer, Jorge Del Castillo, intervino defendiendo a las transnacionales mineras e incluso emplazo a los parlamentarios puneños de oposición, “a que se vayan a Puno”. Por otro lado, intervino Juan Pari, declarando que, “…Me preocupan algunas declaraciones provocativas, decir que un pueblo reaccionara por manipulaciones políticas es un absurdo, hay causas, lo concreto es que hay un sistema abusivo e invasivo en temas de concesiones…hay la ley de consulta previa y no lo están tratando…”. Y Jhony Lescano dijo, “…no soy corrupto, ni lobista, y no tengo rabo de paja, ayer nos ofrecimos a viajar, pero la ministra no quiso…”.

La situación en Puno es volátil. Ya existen tres muertos. El gobierno, como en Bagua, está jugando a la política del dialogo y el garrote. Es decir, por un lado, envía una Comisión de Alto Nivel, y por otro, reprime y declara el estado de emergencia. En otras palabras, la política de apelar al desgaste y el temor, para luego tratar de dividir el movimiento.

Según el informe que tenemos de fuentes fidedignas, los protestantes están muy radicalizados. Al menos que el gobierna ceda en la anulación de las concesiones mineras (como cedió con los amazónicos o azucareros), todo este movimiento puede desencadenar en un nuevo Baguazo, quizá superior.

* tupacpe@yahoo.com