Deseo iniciar mi intervención felicitando al Gobierno de Indonesia y a su persona por el ejercicio de la Presidencia del Movimiento de Países No Alineados. Asimismo, quiero expresar nuestro agradecimiento a su gobierno y su país por la hospitalidad recibida. El Movimiento de Países No Alineados, luego de estos 50 años de su fundación, ha visto transformar el mundo internacional que le dio su razón de ser, pasando de una realidad de bipolarismo rígido a un mundo que pretende ser multipolar y este proceso está en nuestras manos. Ahora enfrentamos las acciones de algunas potencias, que pretenden repetir prácticas que contradicen los principios del Movimiento y que no estamos en condiciones de aceptarlas.

El establecimiento de este sistema internacional, que pretende dictar normas universales de acuerdo a los intereses de las potencias hegemónicas, nos lleva a una crisis, no sólo del sistema económico financiero, sino a una crisis de la existencia misma de la vida, donde los seres que habitamos la Madre Tierra nos vemos ante el desafío de seguir existiendo o perecer en el trayecto y con ello también poner en duda la existencia misma de nuestro Planeta Tierra.

Los principios que discutimos hoy, siguen siendo nuestro horizonte y conforman la visión de la mayoría de los miembros de la comunidad internacional, que insistentemente busca alcanzar un mundo igualitario, justo, equitativo, no discriminatorio y con desarrollo, que en nuestro país le llamamos “el vivir bien”.

El vivir bien, que ha sido practicado por nuestros pueblos indígenas, acompañó el proceso que ha seguido y sigue el Movimiento, toda vez que nuestros hermanos originarios, que buscan vivir en armonía con la naturaleza y nutrirse de nuestra Madre Tierra, se constituyen en la base de nuestro accionar.

Señor Presidente:

Vivir en armonía es el objetivo de nuestros pueblos, que en el transcurso de la historia hemos ido dejando a un lado, y ahora la realidad misma nos demuestra como imperativo volver a ese camino, y el Movimiento en todos sus principios, nos señala que vamos por ese camino, por ello la imperiosa necesidad de establecer una cultura de paz, donde se privilegie la vida y no así la ambición que trae la existencia de armas de destrucción masiva.

La cultura de la vida implica la defensa y promoción de los derechos humanos, la eliminación de todas las formas de racismos, el respeto a la voluntad soberana de los pueblos, quienes sin intervenciones externas eligen sus propios sistemas políticos, económicos, ideológicos, culturales y sociales.

Señor Presidente:

Como es de su conocimiento y de la comunidad internacional, mi país, junto con el apoyo desinteresado de varios Estados Miembros del Movimiento, realiza acciones concretas tendientes a cuidar la Madre Tierra y en ese sentido ha iniciado un proceso de profunda reflexión para que se le reconozca a ella como un sujeto de derechos. La Conferencia Internacional de los Pueblos contra el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra de Tiquipaya en Cochabamba – Bolivia, nos dio ese mandato.

Así también, mi país, al igual que los Estados en desarrollo que conformamos el Movimiento, nos hemos visto afectados por la crisis alimentaria, por lo que Bolivia, planteará en el seno de las Naciones Unidas, declarar al año 2013 como el año internacional de la quinua, grano originario que por sus cualidades nutritivas permite enfrentar esta crisis, por lo que pedimos el apoyo de los Estados que conformamos este Movimiento.

Señor Presidente:

A tiempo de terminar, permítame agradecer el respaldo otorgado por el Movimiento de Países No Alineados al proceso de transformación que encabeza el Hermano Presidente Evo Morales, y que estamos convencidos modificará las condiciones estructurales de nuestros pueblos.

Gracias.