(Erbol).- El destacado periodista boliviano Juan Carlos Marañón cambió bruscamente su ocupación laboral para ayudar a su esposa en un taller de carpintería, después de ser despedido de la Dirección de Unitel La Paz hace 8 años. Meses después, tras haber asumido el desafío de crear y lanzar, exitosamente, la revista Cash a raíz de una invitación de un empresario, renunció al sueldo que percibía para evitar la quiebra y cierre de esa publicación, motivado por su pasión por el periodismo.

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“Trabajé colaborando a mi esposa en su taller de carpintería después de mi salida de Unitel, de donde me despidieron por defender la libertad de prensa y negarme a cumplir las instrucciones de los propietarios por informar parcialmente durante el gobierno del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) y Carlos Sánchez Berzaín”, recordó Marañón en una entrevista exclusiva concedida a Erbol.

Pese a su trayectoria y transparencia en informar, Marañón perdió todas las esperanzas de que algún medio lo volviera a contratar y fue cuando decidió unirse al emprendimiento familiar de Lenny Limón, su actual esposa.

Estuvo distanciado por algún tiempo de los medios de comunicación, hasta que presentó proyectos para crear varias publicaciones como la revista “Cash” y la revista juvenil “ForU” a un empresario cruceño, quien aceptó esta iniciativa y fue así que se formó la empresa Activos Intangibles y Marañón asumió nuevamente el reto del periodismo rumbo al éxito.

“Cash era una revista quincenal y sus ventas no cubrían los gastos, después de casi un año de funcionamiento hasta que el propietario, Alfredo Leigue, me propuso cerrarla. Entonces le sugerí volver la revista mensual y que dejara de pagar mi sueldo para reducir gastos porque ya tenía otros ingresos como Director de El Nuevo Día y Director Nacional de Prensa de ATB. Así comenzó a crecer Cash, siendo mensual y reduciendo mi salario a $us 200 más el libre uso de un vehículo.

Periodismo y oligopolios

Señaló que el periodismo es todo para él, porque es una profesión de servicio, pese a que no es fácil vivir de acuerdo con el pensamiento de uno frente a la visión de los dueños de los medios de comunicación. “Algunas veces no tenemos el coraje para defender la libertad de prensa y la ética dentro de los mismos medios de comunicación, pero a lo largo de estos años demostré que sí hice algo por preservar los derechos de los periodistas”.

“Ahora, los propietarios dicen defender la libertad de expresión y la ética, pero no creo en la ex temporánea lucha por la libertad de prensa de los oligopolios, solo defienden sus negocios”, manifestó.

Los empresarios de los medios “tienen una ética tardía, cuando algunos dueños de medios de comunicación cogobernaban con los que ahora son opositores, la libertad de prensa no era tan libre, pero ahora todos se rasgan las vestiduras”, aseveró.

Evo y masistas

También criticó la posición asumida por el presidente Evo Morales y los masistas, quienes, en su criterio, en el momento en que se encontraban en la oposición no se quejaban en absoluto de la prensa, sino al contrario, se regocijaban.

“El presidente Evo Morales y su gobierno deben dedicarse a gobernar, no dedicarse a molestar a la prensa, que el gobierno deje de ver televisión porque muy pocas personas creen en la televisión y mucho menos en los (medios) opositores y oficialistas”, afirmó.

Sostuvo que así como no cree en la supuesta defensa de libertad de prensa de los empresarios de los medios, tampoco cree en el socialismo de los masistas, cuando ellos comienzan a hacer fortuna a partir de ese discurso.

“Por eso, veo que la prensa está viviendo un momento difícil en el país ya que está totalmente segmentada, sobretodo porque cada uno está imponiendo sus intereses; por un lado, los dueños y, por otro lado, el gobierno. Los trabajadores de la prensa; nosotros que estamos en proyectos individuales, tenemos que soportar la presión de ambos lados”, señaló.

TV es generadora de talentos

Marañón consideró que la televisión, a diferencia de los periódicos impresos, es generadora de nuevos talentos en la comunicación. “En cambio la prensa es un poco más difícil, porque ahí hay que enseñar a los nuevos periodistas a redactar, a tener enfoque, a aprehender a tratar con el poder”, declaró.

Asimismo, indicó que los años de trabajo en medios audiovisuales le demostraron que la televisión, por excelencia, es show, debido a que está hecha para distraer a la gente, a diferencia de otros medios.

“En la televisión pretendemos informar durante una hora los hechos noticiosos de todo lo que aconteció en un día; pero si tomamos en cuenta la publicidad y las presentaciones, el tiempo se reduce casi a la mitad. Por eso hay que saber manejar lo que es el impacto, no es lo mismo mostrar una explosión que redactar de manera descriptiva el mismo hecho en un diario”, explicó.

Política y periodismo

Dijo que todos los periodistas están en su derecho de dedicarse a la actividad política porque se trata de una preferencia individual, pero no servirse de esta profesión para escalar en sus fines personales, como lo hicieron algunos de sus colegas.

“Varios se sirvieron del periodismo para hacer una escalera hacia una candidatura, algunos, más atrevidos, volvieron luego hacer periodismo. Creo que la gente los reconoce y no son creíbles cuando vuelven de la política a los medios de comunicación”, afirmó.

Sostuvo que hay algo muy importante en el periodismo y comunicación social que está expresada en la credibilidad; y si una persona que se dedica a esta profesión no tiene ese requisito, no puede ser valorado como periodista.

La carrera de Marañón

Juan Carlos Marañón nació el 13 de enero de 1960 (51 años de edad). Casado con tres hijos: Karem, Juan Gabriel y Fabrizio. Está más de 26 años en el periodismo. Es nieto de un periodista (Federico Albarracín), hijo de padre (Mario Marañón Zárate) y madre (Aida Albarracín Valda) periodistas, hermano de un periodista (Mario Marañón Albarracín) y padre de dos periodistas (Karem y Juan Gabriel).

Comenzó a trabajar como reportero deportivo, junto a su padre, en el periódico La Quinta en 1985; luego pasó a Última Hora e ingresó a Presencia, donde trabajó como redactor con Julio Lazarte en la sección de deportes. Pasó a la sección de El Alto e hizo su primer suplemento de la creación de esa ciudad.

Fue redactor de Política, Economía, Salud y Educación en el mismo periódico. Por su destacado trabajo, Presencia le otorgó una beca para continuar sus estudios de Comunicación en Colombia, retornó de ese país y siguió en el mismo medio por algún tiempo más. Luego fue Editor de Política de La Razón.

Junto a los periodistas Roland Carvajal y Carlos Quiroga fundó la agencia de Noticias Jatha, de la cual fue Editor General. Después fue Jefe de Redacción, Subdirector y Director a.i. de Presencia; Editor General de El Nuevo Día (Santa Cruz), Director de Prensa de Unitel La Paz.

Creó y dirigió la revista CASH; Director de El Nuevo Día y Director Nacional de Prensa de ATB. Ahora junto a José Luis Peñaranda y Gerardo Torres creó una empresa que se llama 360, misma que edita dos revistas “D” e “IN”.

* Fuente: http://www.erbol.com.bo/noticia.php?identificador=2147483945050