(PL).- El presidente hondureño Porfirio Lobo y su antecesor Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de Estado el 28 de junio de 2009, firmaron el compromiso para la “reconciliación nacional y por la democracia” en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, que garantiza el retorno de Zelaya a Honduras y la reincorporación del país a los organismos regionales.

Según lo convenido, el gobierno hondureño ofrecerá garantías para el retorno de Zelaya y los ex funcionarios de su gobierno y velará por el cumplimiento de la Constitución en lo referente al respeto y protección de los derechos humanos.

Asimismo, el acuerdo viabiliza la inscripción del Frente Nacional de Resistencia Popular para participar en los procesos políticos electorales, establece la posibilidad de reformar la Constitución y anula los procesos judiciales contra Zelaya.

El ex mandatario retornará al país el próximo sábado, acompañado de varios de sus ex ministros, entre ellos la ex canciller Patricia Rodas, el ex ministro de la presidencia Enrique Flores y el sacerdote Andrés Tamayo.

Los pasos para una nueva Asamblea Constituyente y de consulta al pueblo quedaron establecidos, aseguró la víspera el ex presidente Zelaya. “Es un avance sumamente importante, histórico, en la restitución de los derechos democráticos para todos los hondureños”, comentó.

El gobierno de El Salvador reconoció la importante labor mediadora de los presidentes de Colombia Juan Manuel Santos y de Venezuela Hugo Chávez para la firma de este acuerdo, que contribuirá a la reconciliación nacional.

El gobierno costarricense también saludó el acuerdo y manifestó su complacencia por la normalización del bloque centroamericano. “Costa Rica saluda los esfuerzos que representan una vuelta a la normalización del Sistema de Integración Centroamericana y espera que tales empeños continúen para superar el impasse que tanto ha afectado a la región”, señaló la cancillería en un comunicado.

El presidente de Venezuela Hugo Chávez celebró el convenio entre Lobo y Zelaya para normalizar la situación política de esta nación centroamericana, y advirtió además de que estará pendiente de su cumplimiento. “Sabemos que habrá fuerzas internas en Honduras, y fuerzas externas, que van a pretender boicotear este acuerdo”.

La crisis iniciada en Honduras con el derrocamiento de Zelaya fue una lección dura para América Latina, que obligó a la región a fortalecer sus sistemas democráticos para que este tipo de hechos no vuelvan a ocurrir, dijo el presidente de Guatemala Álvaro Colom y expresó su satisfacción por haber contribuido al feliz término de la crisis y a la normalización de las relaciones internacionales con Honduras.

En virtud del acuerdo, Nicaragua acordó la víspera restablecer las relaciones diplomáticas con Honduras y acelerar los trámites de ratificación de la Unión Aduanera regional.

El Acuerdo de Cartagena permitió el reintegro pleno del país al Sistema de Integración Centroamericana y allana el camino para su reincorporación a la OEA. Para Chávez este compromiso da vía libre para el regreso del país a la Organización de Estados Americanos, organismo del cual fue expulsado días después del golpe contra Zelaya.

El presidente Mauricio Funes auguró el retorno de Honduras a la OEA en el inicio de su 41 Asamblea General del 5 al 7 de junio, y cuyo tema central será la seguridad hemisférica.