Washington, (PL).- El francés Dominique Strauss-Kahn renunció a su puesto de director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), tras ser acusado del presunto delito de agresión sexual a una camarera de un hotel neoyorquino. El ex ministro de Industria y Economía francés era el preferido en todos los sondeos para disputar por el Partido Socialista la silla presidencial de la nación europea en 2012.

Strauss-Khan, de 62 años de edad, fue acusado por una empleada del hotel Sofitel, en Manhattan, Nueva York, de ser sometida por la fuerza a realizar sexo oral, acción denunciada por la mucama a las autoridades norteamericanas que de inmediato detuvieron al alto funcionario del FMI cuando se disponía a abordar un avión con destino a Paris, Francia.

Cuatro días después de ser detenido en Estados Unidos, el sitio web del organismo internacional dio a conocer una carta de Strauss-Kahn fechada en la noche del miércoles en la que depone su cargo “para proteger a esta institución, a la que he servido con honor y devoción”.

En el escrito de dimisión el francés subrayó que dedicará toda su fuerza, tiempo y energía a demostrar su inocencia. “Niego con la mayor firmeza posible todas las acusaciones en mi contra”, enfatizó el ex directivo, que se encuentra recluido en una celda de la prisión de Rikers Island, en East River.

El escándalo desatado provocó una fuerte reacción en los miembros del FMI, esencialmente de su principal contribuyente, Estados Unidos, que públicamente señaló que el francés no debía continuar en el cargo que ejerció en los últimos tres años y medio.

Luego de ser rechazada el lunes su solicitud de cambio de medida a una no privativa de libertad, hoy los abogados de Strauss-Kahn lograron que el tribunal de Nueva York vuelva a analizar el pedido.

El equipo a cargo de su defensa tratará de conseguir una fianza por el monto de un millón de dólares, además de someterse a vigilancia permanente con una pulsera electrónica para evitar la fuga hacia Francia, país con el que Estados Unidos no tiene acuerdo de extradición.

Según la televisora CNN el implicado podría obtener este jueves la libertad bajo fianza, que le fue negada en una primera petición. De concedérsele tendrá que llevar un brazalete electrónico que controle sus movimientos.

Mientras se conocen más detalles del caso, ya hay algunos medios de difusión estadounidenses que han señalado, al igual que algunos franceses, la posibilidad de que Strauss-Kahn haya sido la víctima de un complot, comenta el diario californiano La Opinión.

El FMI busca sucesor

Dos años después de haber asumido como director general del FMI, Strauss-Khan vive hoy los peores momentos de sus 65 años de vida, al ser acusado de un presunto abuso sexual y encerrado en Nueva York. Al cierre de la jornada del jueves, el jefe del Fondo se mantenía encarcelado sin que la oferta de sus abogados de pagar para su libertad bajo fianza funcionara.

La detención del jefe del Fondo traspasó las barreras limítrofes del océano con repercusión en las bolsas de Nueva York, Francfurt, Londres, Paris, Johannesburgo y otras capitales con pérdidas en las cotizaciones del dólar, el petróleo, el azúcar y materias primas en general.

Hay que considerar que el mercado es un ente muy sensible que funciona en la mayoría de los casos con hechos relevantes, y el escándalo que tuvo como protagonista al jefe del FMI fue lo suficiente para trastocar todos los cimientos de los negocios y de las finanzas del Mundo.

De acuerdo con los expertos, el hecho ha alcanzado tal envergadura en las cúpulas del poder político que ya se está pensando en la sustitución inmediata de Strauss-Khan por otro candidato que logre limpiar un poco la imagen exterior del organismo, surgido junto al Banco Mundial a fines de 1944 en Brettón Woods, estado de New Hampshire, Estados Unidos.

El FMI anunció que su junta de gobierno informará próximamente sobre la elección de un nuevo director gerente, cargo que hasta entonces ocupará el segundo al mando, el estadounidense John Lipsky. Entre los principales candidatos al puesto figuran la ministra francesa de Economía Christine Lagarde; el ex primer ministro británico Gordon Brown, y el ex ministro de Finanzas surafricano Trevor Manuel.

Y como el puesto siempre ha sido bien codiciado por altos personeros de Occidente, ya se está hablando de Lagarde, ministra de finanzas de Francia, aunque Brasil, la India y Sudáfrica mostraron su interés en ocupar el puesto.

Hay que tener en cuenta que esta responsabilidad está muy bien delimitada desde hace 67 años, cuando por acuerdo de los europeos y Estados Unidos, el FMI sería dirigido por un europeo y el Banco Mundial por un norteamericano.

Los países emergentes han tratado en los últimos años de modificar este concepto con la introducción de varias reformas a las que Strauss-Khan fue receptivo con ciertas modificaciones que favorecieron a varios países en su escala de poder financiero y de reparto de votos en su seno.

Para algunos analistas, Estados Unidos nunca vio con buenos ojos algunas de las reformas realizadas por el Jefe del Fondo, tales como darle más poder a China, que se convirtió en noviembre último en el segundo país más poderoso en el organismo. Junto a China también salieron favorecidos los gobiernos de Brasil, Africa del Sur, India y México, entre otros.

Los cambios aprobados otorgan a China una cuota del 6,4 por ciento frente a un 2,9 que poseía al cierre de 2010, cuando ocupaba el sexto puesto en la institución. El gigante asiático se posicionó únicamente por detrás de Estados Unidos, aventajando a Japón, Alemania, Francia y el Reino Unido, que antes estaban por delante.

Según los expertos, el acuerdo es la revisión más fundamental del gobierno del Fondo en sus 67 años de vida, y representa el mayor cambio de influencia a favor de los mercados emergentes y los países en vías de desarrollo, lo que permitirá, dijeron, reconocer su papel creciente en la economía global.