Fui el primero en denunciar públicamente en “Presencia”,

a los días de su aprobación,

la creación de un Estado delictivo con el DS21060 en su artículo 142, además de relocalizar (despedir) 20.000 mineros, producto de la misma política de Paz Estenssoro, cuando su “Acta de Independencia Económica” de 1952, a la que dio fin con su “Nueva Política Económica” de 1985.

Siempre con sus extremos de gran economista que no fue, premió el producto de lo ilegal en la economía boliviana como liberal, mientras castigaba a los super numerarios que antes había fomentado irresponsablemente como nacionalista revolucionario. Sacó a Bolivia de su hiperinflación, ingresándola a un campo delictivo y generó una masa de desempleados que buscó en la coca excedentaria su sobrevivencia. Trasladó a una próxima generación el apogeo de lo delictivo y el surgimiento de un nuevo poder político. Situación que gracias a un cambio tecnológico en la producción de la cocaína facilitó su atomización, quedando reemplazados los carteles locales vinculados a altos miembros de los partidos tradicionales, los que antes fueron suplantados con los internacionalmente relacionados (Gayan Contador del Control Político del MNR, –ver Paul Gootenberg, Andean Cocaine: The Making of a Global Drug-Razuk, etc.). Todo un proceso en el que también se enriquecieron importadores de precursores desde Chile, donde nació la primera mafia mundial de la cocaína, los Huasaff-Harb, en un esquema mezclado al contrabando proveniente de ese país, especialmente de autos chutos.El artículo 142 del DS21060 señalaba que “Para facilitar la necesaria capitalización de las empresas, a fin de posibilitar el imprescindible incremento de la productividad en todas las áreas de la economía nacional, NO PODRA SER EXIGIDA POR AUTORIDAD ALGUNA, en el orden nacional, departamental o municipal , LA DEMOSTRACION DEL ORIGEN DE LA PROCEDENCIA DE LOS BIENES QUE SE APORTEN ENTRE LA FECHA DE ESTE DECRETO Y EL 31 DE DICIEMBRE DE 1985” Urgente y abierto llamado para que Bolivia no se muera gracias al aporte económico del narcotráfico, de todos los corruptos y contrabandistas, mayoritarios que pudieron generar excedentes desde 1952 hasta antes de la UDP. Durante la cual aparecieron otros similares, quienes otorgaron divisas oficiales a empresarios privados en plena hiperinflación para la importación de sus insumos y varios se enriquecieron vendiéndolas en el mercado paralelo, a la par de no pocos allegados al gobierno movimirista como ejecutivos del Banco Central de Bolivia que las facilitaban. (Uno de ellos quiso retornar al BCB por persona interpuesta en mayo de 2006, para reinstaurar su negocio de control de divisas, situación que fue impedida inteligentemente por el Presidente de la República en acción con el flamante Presidente a.i. del BCB de entonces).Por lo que vería con satisfacción el fin de la era delictiva a escala estatal creado por el DS21060.