Santiago de Chile, Buenos Aires, Beijing y Washington (PL).- La Inversión Extranjera Directa (IED) creció 40 por ciento en Latinoamérica y alcanzó los 113 mil millones de dólares en 2010, lo cual convirtió a la región en la mayor receptora de ese tipo de capital, destaca el reporte anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Este año ese tipo de inversión en el área podría estar entre 15 y 25 por ciento, estimó la secretaria ejecutiva del organismo Alicia Bárcena.


Las inversiones se han multiplicado sobre todo en las naciones suramericanas, en actividades primarias como la agricultura y la minería. Estados Unidos siguió como principal inversor en la región, seguido por Países Bajos, China, España y Canadá, según el reporte. Bárcena alertó acerca del riesgo que supone que parte importante de ese capital se concentre en la explotación de materias primas, en particular en Suramérica. Ello podría provocar un fenómeno conocido como reprimarización de las economías.

De acuerdo con el informe, las dos mayores economías de la región, Brasil y México, permanecieron como las que mayores volúmenes de IED recibieron, en ese orden. Sin embargo, este última fue la que realizó mayores inversiones entre sus vecinos del área, con un monto de 12.694 millones de dólares. El gigante sudamericano captó 48.462 millones de dólares, casi tres veces más que lo invertido en México: 17.700 millones de dólares.

Las inversiones de empresas de la India instaladas en Argentina alcanzaron hasta ahora los 1.200 millones de dólares en diversos sectores productivos, reveló la ministra de Industria Déborah Giorgi durante la inauguración en la localidad bonaerense de Pilar de una nueva planta de fabricación de medicamentos de alta tecnología del laboratorio indio Glenmark, que exportará medicamentos oncológicos genéricos a más de 30 países.

Los empresarios indios siguen ampliando sus negocios en el país, sostuvo Giorgi y adelantó la llegada de otras inversiones destinadas a la fabricación de tractores y bienes de capital, el procesamiento de té y hacia el sector de la siderúrgia básica. La titular de Industria destacó que entre 2000 y 2010 el intercambio comercial entre la India y Argentina se triplicó, alcanzado el pasado año un máximo histórico de 1.900 millones de dólares.

Las inversiones directas de China en el extranjero crecerán a un ritmo anual de entre 20 y 30 por ciento en el próximo quinquenio, con América Latina como uno de sus principales destinos.Ese flujo superará en un trienio al de iguales recursos hacia este país, precisó Zheng Chao, consejero comercial del Departamento de Inversiones en el Exterior y Colaboración Económica.

Las inversiones directas en el extranjero de China -excluido el sector financiero- aumentaron 36.3 por ciento el año pasado, hasta 59 mil millones de dólares, en tanto se vaticina que mantendrán ese impulso.

El informe de la CEPAL destacó la irrupción del gigante asiático como uno de los principales inversionistas en la región, con un nueve por ciento del total del flujo de capital en 2010.Según esa fuente, a mediano plazo se espera que las empresas chinas continúen llegando a aquellas zonas y se diversifiquen hacia los sectores de infraestructura y manufactura.

Naciones Unidas dijo que la región Asia-Pacífico mantendrá su impulso a la economía mundial en 2011, con un vigoroso crecimiento del 7,3 por ciento, frente al 8,8 del año anterior. Ella deberá encarar los altos precios de los alimentos y del petróleo, la lenta recuperación de los países ricos y los efectos secundarios de los desastres naturales, precisó además la Comisión económica y social para Asia y el Pacífico (Escap), de la ONU.

La región Asia-Pacífico emerge de la crisis financiera mundial como un factor de crecimiento y una tabla de salvación, señaló la subsecretaria general de ese organismo internacional y secretaria de la Escap, Noeleen Heyzer. Según la funcionaria, esa zona se encuentra en el momento histórico de reequilibrar su estructura económica a su favor, a fin de respaldar su dinamismo con un desarrollo regional armónico.