Más de mil de afiliados a la Confederación Nacional de Jubilados y Rentistas de Bolivia marchan hacia La Paz para exigir al gobierno un incremento de rentas de al menos 10%. El gobierno del Presidente Evo Morales reiteró que no aumentará las pensiones de los ancianos en más del 5 por ciento.

Los jubilados iniciaron la marcha esta mañana en la localidad de Quemalla, departamento de Oruro, a casi 190 kilómetros de la sede de gobierno, mientras que otros rentistas protagonizaron movilizaciones callejeras en La Paz, Sucre y Tarija. Se conoció que una veintena de rentistas instalarán un piquete de huelga de hambre en la Federación de Fabriles de Sucre.

Los dirigentes del sector denunciaron que la Policía detuvo a varios buses que transportaban jubilados desde Cochabamba, para impedirles que se sumen a la movilización. Informaron que el objetivo de los marchistas provenientes de diferentes departamentos del país es arribar hoy a la localidad de Panduro.

El gobierno dispuso inicialmente un incremento de rentas de 1,75%, pero por la presión social ofreció a los jubilados un aumento del 5 por ciento. “Consideramos que es un porcentaje elevado”, resaltó el ministro de Trabajo Félix Rojas y reiteró que el gobierno no está en condiciones de mejorar esa oferta.

“Estamos dispuestos a dialogar en cualquier momento; sus dirigentes nos dijeron que el próximo diálogo va ser en el camino, estamos dispuestos a ir adonde ellos nos digan con el fin de buscar soluciones, pero también necesitamos de la comprensión y de la apertura de ellos”, declaró el viceministro de Pensiones Mario Guillén. (ABI)

Según la autoridad, los jubilados deberían recibir “legalmente” un incremento de 1,75%, pero el gobierno les propuso añadir un 5 por ciento a la masa de las rentas para que cerca del 60 por ciento de los beneficiarios reciban un aumento de 7,18%, equivalente a la tasa inflacionaria de 2010.

Guillén subrayó que en el gobierno del Presidente Evo Morales las rentas de los jubilados subieron en promedio de 1.100 a 1.800 bolivianos. Precisó que el Tesoro General de la Nación (TGN) erogará 109 millones de bolivianos en caso de que este sector acepte el incremento del 5 por ciento.

El Presidente Morales consideró que el sacrificio de las personas de la tercera edad es “innecesario”, ya que con el incremento ofrecido por su gobierno algunos jubilados recibirán hasta 2.000 mil bolivianos de renta.

El gobierno brinda resguardo policial y asistencia humanitaria a los más de mil marchistas. “Para garantizar la seguridad física de los jubilados y por la edad avanzada, cuatro motocicletas de las fuerzas del orden y de la Policía Caminera escoltan (la marcha) a objeto de evitar accidentes y que se circule por un carril de la carretera Oruro-La Paz”, informó el viceministro de Régimen Interior y Policía Marcos Farfán. Acompañarán la caminata ambulancias, personal paramédico y femenino de la Policía, para asistir o auxiliar con medicamentos y agua.

El secretario ejecutivo de la COB Pedro Montes respaldó la movilización de los rentistas y responsabilizó al gobierno de cualquier eventualidad que afecte a los ancianos.

Montes aprovechó la oportunidad para advertir al gobierno que los trabajadores bolivianos “no vamos a aceptar la aplicación de descuentos o sanciones a ningún compañero de salud, del magisterio, de Ecobol, ni de ningún sector” que acató la última huelga general indefinida.

“Lo decimos abiertamente: Si ellos aplican las sanciones va haber nuevamente convulsión social”, amenazó Montes, mientras que algunos dirigentes de la Central Obrera Departamental de Chuquisaca propusieron convocar a un referéndum revocatorio de mandato del Presidente si su gobierno descuenta salarios a los trabajadores que participaron en las recientes movilizaciones.